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"NO SE PUEDE CAMBIAR EL CURSO DE LA HISTORIA A BASE DE CAMBIAR LOS RETRATOS COLGADOS EN LA PARED." (Sri Pandit Jawaharlal Nehru) - Junio 2017

lunes, 11 de mayo de 2015

Cada noche me invento, todavía me emborracho

Ayer cumplí años y me pasé todo el día con esta canción de Sabina en la cabeza.


Lo primero que quise fue marcharme bien lejos;
en el álbum de cromos de la resignación
pegábamos los niños que odiaban los espejos
guantes de Rita Hayworth, calles de Nueva York.

Apenas vi que un ojo me guiñaba la vida
le pedí que a su antojo dispusiera de mí,
ella me dió las llaves de la ciudad prohibida
yo, todo lo que tengo, que es nada, se lo dí.

Así crecí volando y volé tan deprisa
que hasta mi propia sombra de vista me perdió,
para borrar mis huellas destrocé mi camisa,
confundí con estrellas las luces de neón.

Hice trampas al póker, defraudé a mis amigos,
sobre el banco de un parque dormí como un lirón;
por decir lo que pienso sin pensar lo que digo
más de un beso me dieron (y más de un bofetón).

Lo que sé del olvido lo aprendí de la luna,
lo que sé del pecado lo tuve que buscar
como un ladrón debajo de la falda de alguna
de cuyo nombre ahora no me quiero acordar.

Así que, de momento, nada de adiós muchachos,
me duermo en los entierros de mi generación;
cada noche me invento, todavía me emborracho;
tan joven y tan viejo, like a rolling stone.


Sabina - "Tan joven y tan viejo"


Salud para tod@s

sábado, 9 de mayo de 2015

Se vende

     Camino del conservatorio, cuando voy a recoger a Sara, paso siempre bajo el cartelón enorme de "Se vende" en una de las terrazas por las que avanzo. Siempre me he preguntado cuál sería el motivo que hace que ese piso, bien orientado, con recinto, piscina y buena ubicación, lleve tantos meses sin encontrar comprador; y siempre acabo igual "no hay dinero"...
 
     Luego la cabeza se me va y me pongo a imaginar en quiénes serán los propietarios de la casa; un matrimonio joven, seguro, pienso yo. Y sigo con mi película: Ella es enfermera del SAS, de unos cuarenta, harta de muchas cosas de su vida, entre ellas de su marido y de su piso. Quiero volar porque cree que un aire nuevo traerá nuevas posibilidades para ser feliz. Él, quizá sea un buscavidas que tuvo que cerrar su pequeña empresa de construcción cuando todo se vino abajo. Tendrá cuarenta y pocos, y estará desarrollando una gran tripa rellena de frustraciones. En los últimos diez años ha visto como se derrumbaban su empresita, sus oportunidades, su boom inmobiliario... y más tarde, sus años... y ahora su mujer, tan guapa, tan activa y tan cansada de ver como él no era capaz de salir de su pozo.
    
     Juntos quieren creer que existen otros lugares en el mundo, aunque sean dos calles más abajo, donde, hasta el clima, sea diferente. Otra gente, otra luz, otro sitio, en definitiva.
 
     Los imagino preguntándose cuándo vendrá alguien con cara de iluso y les suelte sobre la mesa hasta el último céntimo del valor de su casa... y un poquito más. Recuerdan el crucero de aquel verano en que a ella la hicieron fija, las noches en las que él cerraba contratos con tres teléfonos sobre la mesa. Aquella ilusión con el nacimiento de sus dos hijos y aquella desilusión al saber que no vendrían más. Y miran el teléfono... pero nadie se interesa.
 
     Allí sigue el cartelón, sobre el toldo azul y blanco de la terraza. Porque las cosas no son como uno quiere que sean, ni en su forma, ni en su modo... ni en su tiempo. Porque las soluciones no las tienen los políticos que, en plena campaña electoral, prometen lo que no han querido/sabido hacer en sus "equis" años de mandato. Porque, a algunos, ya los rezos les han quedado como musiquillas de canciones de movidas anteriores. Porque lo que no puede ser, no puede ser, y además es imposible.
 
     El tiempo... el puto tiempo tiene la palabra muchas veces. Toca esperar; a ellos y a tantos como ellos. Y a ti.. y a mí. El tiempo es el único que no desespera con estas inquietudes. El tiempo, ese que ninguneamos y apretamos al máximo, como si por mucho apretar diese más jugo.
 
     Ya veremos qué pasa, por lo pronto, me voy a dejar de películas que no son horas... hablando de tiempo, curiosamente. Y curiosamente, hace tiempo que tendría que estar acostado. Buenas noches.
 
     Y salud para tod@s

miércoles, 6 de mayo de 2015

Hijos de un mismo dios


Si somos hijos, hijos de un mismo dios
¿Por qué siempre caen los mismos, por qué? Oye, dímelo,
Si somos hijos, hijos de un mismo dios
¿Por qué los ojos se nublan?
¿Por qué los ojos se acostumbran a todo este dolor?
 
Macaco - "Hijos de un mismo dios"

lunes, 4 de mayo de 2015

Bebes del sudor que empaña el cristal de mi habitación


Tú me rompes las entrañas,
me trepas como una araña,
bebes del sudor que empaña

el cristal de mi habitación
y después por la mañana
despierto y no tengo alas,
llevo diez horas durmiendo
y mi almohada está empapada.
Todo había sido un sueño,
muy real y muy profundo
tus ojos no tienen dueño
porque no son de este mundo.


Estopa - "Como Camarón"

Párate, hombre... párate

     Fui corriendo de un lado a otro, calculando el paso del tiempo con el reloj y las miradas fugaces a la pantalla del móvil, esperando cuadrar las previsiones de unos días que parecían hechos con piezas del Tetris.
     Todo estaba en su sitio; el trabajo terminado, las propuestas encauzadas, la casa recogida, la compra guardada, los encargos hechos... pero no me acordé de incluir en el planning tiempo para mí, para llamar a mis padres, para sonreír a mis hijas, para desayunar con Ana, para llamar a algún amigo (cada vez quedan menos...), para pensar, leer, imaginar, vaguear... bloguear...
 
     Así que me dije a mí mismo "Párate hombre, párate!!!!"
 
     Y fue ahí, en ese momento, cuando más convencido estaba de que cambiarían las cosas... cuando me desperté sobresaltado. Miré el reloj. Podía dormir aún diez minutos y todavía iría bien de tiempo para ducharme, desayunar corriendo,...
 
     Luego fui de un lado a otro, calculando el paso del tiempo con el reloj y las miradas fugaces a la pantalla del móvil, esperando cuadrar las previsiones de unos días que parecían hechos con piezas del Tetris.