Para ser domingo, hoy he madrugado demasiado, así que me he puesto a ordenar un poco mis metros cuadrados de desorden privado, vamos, lo que viene siendo mi despachito-consulta. Y no ha sido una reordenación caprichosa, que va!!. La camilla de los masajes estaba allí, otra cosa era ser capaz de encontrarla entre tanto barullo de papeles; el teclado del ordenador ha aparecido al rato y la papelera ha sido vaciada dos veces. En fin… ardua tarea, para la que me he puesto de fondo el espotifai, con Rafa Pons canturreándome. Esta noche toca por aquí, podría acercarme a verlo… pero me puede la pereza del domingo…
También he aprovechado para seguir repasando mi primera lección de guitarra (sin comentarios). Anoche lo wasapeaba con una amiga, nunca aprendí a tocar la guitarra por falta de paciencia, por querer ver los resultados en el minuto uno, por querer ser lo que no era aún. Ante tal frustración, abandonaba y me olvidaba de que aquella guitarra seguía allí. Pero aquí viene el descubrimiento; todo, absolutamente todo en la vida, es como aprender a tocar la guitarra. Es decir: paciencia, esfuerzo y humildad. De esta manera, el maromo que escribe estas letras se ha planteado que ya está bien, que hay que ser humilde, MUY HUMILDE, y reconocer que lo poco que sé de guitarra no es nada. Que voy a currar, a dedicar mi ESFUERZO, sin prisas, que en la vida nadie te regala nada. Y sobre todo, que voy a intentar desplegar toda la PACIENCIA del mundo. Si estuve un montón de años aprendiendo técnicas de Quiromasaje y todo el mogollón de la Osteopatía… no voy a darle la misma oportunidad a algo con lo que disfruto tanto como es la música??
Así, algún día, sin fecha propuesta, y sin darme cuenta, estaré canturreando con mis niñas algunas cosillas. TRABAJO, PACIENCIA Y HUMILDAD. La vida es como aprender a tocar la guitarra.
Voy a darle al play del espoti otra vez, a ver si el Señor Pons tiene a bien de seguir regalándome sus canciones. Lamento el truño de entrada…
…es la pereza del domingo…