Me encantaría que visitaras también mi otro Blog; un espacio donde dejo mis fotografías; "EL MUNDO SE EQUIVOCA" (http://sequivoca.blogspot.com)
"HAY PERSONAS QUE MARCAN UN ANTES Y UN DESPUÉS, CONVIRTIENDO EN UN REGALO EL AHORA (Luis Bueno) - julio, 2020


jueves, 9 de enero de 2020

Algún día

     Era martes o miércoles… o jueves. Era verano. Era un día que respiraba por sí mismo y en el que, algo por dentro, reventaba de manera imparable. A veinte metros de nosotros, la lengua de espuma lamía la orilla de un Atlántico único e irrepetible y tú, vestida de miedos y abrigada de inseguridades, mirabas cómo el sol se dejaba embeber sobre el horizonte rojo.

     Algún día me harás una foto—me dijiste. Mientras marcabas unas líneas como quien pinta en el cielo, decías: Será “la foto”, la imagen de mi nuevo “yo”, la proyección de la que quiero ser a partir de ahora. Te escuché y asentí, seguro de que lo que decías no se cumpliría; seguro de que lo que sentías era cierto y real.
     Algún día- repetías.
     Al siguiente. No hubo más demora, no necesitaste más esperas. Al día siguiente. Así fue como te dejaste pintar, fuiste lienzo. Ya no hubo miedos, ya no hubo inseguridades aquel martes o miércoles… o jueves de aquel verano.
     No hubo más olas besando orillas mientras deshojabas las flores del quizás, tan sólo una habitación y una cámara. Y un objetivo posándose en ti; en tu espalda (hasta entonces) débil, en tus ojos (hasta entonces) tristes, en tus manos (hasta entonces) huecas.
     Algún día – decías. Y se cumplió.
     Se cumplió para que las cortinas volaran y la camisa sobre tu piel fuera ligera y la luz se colara sin pedir permiso, llenando el espacio como quien invade un mundo nuevo.
     Eras feliz. Desnuda de ti y libre de todo. Doblemente desnuda, doblemente libre y eso me hacía feliz a mi porque también vestí traje de miedos y abrigo de inseguridades durante mucho tiempo, porque dudé mil veces limitándome y mil veces más temblaba ante el reto de mirar la desnudez desde otro prisma; porque me sentí participe de tu escapada anhelada, de ofrecerte, a golpe de obturador, ese nuevo “yo” que soñabas la tarde anterior mientras tus pies y tus manos se hundían en arena blanca.
     No recuerdo si era martes, o miércoles… o jueves, ¿Qué más da? Era verano.  

miércoles, 1 de enero de 2020

Canción para recibir un año (2020)

     Y como la cosa va de descubrimientos, resulta que este año descubrí que también se podía disfrutar de un festival de dos días, concierto tras concierto, con tu propia hija y que, esa a la que tú le has intentado inculcar el cariño por la buena música (la que se trabaja hora tras hora en un local, hasta que consigue salir algo), pues te coloca a dos metros del escenario para que te empapes de todo eso que le has intentado enseñar, ahora ella a ti.
 
     Y vas y le haces caso. Y acaba el concierto del grupo "tal" y ahora empieza el de Sidecars. Y te dice que le gustan todas sus canciones y que nos lo vamos a pasar superbién durante el concierto. Y ves que acierta y que has bailado, cantado, reído... y que, durante un instante, la música hace el trabajo de abstraerte de todo lo malo que pueda haber en tu coco, y dejas de ser el maestro para volver a ser alumno y recuperar la ilusión de aprender.
 
     Así que os dejo esta coplilla, que tiene una letra que me gusta, que la hago mía y que tarareo cada día más.
 
 
     Que el año sea propicio para todos vuestros deseos. Salud para todos!!

martes, 31 de diciembre de 2019

Canción para despedir un año (2019)

     Sin ser yo muy de Alejandro Sanz, no tengo más remedio que acabar el año con un tema suyo. Porque sí. Porque este ha sido un año lleno de descubrimientos personales y de "experiencias" artísticas que jamás hubiera pensado alcanzar. En una próxima entrada explicaré, brevemente (lo prometo) la elección de esta copla, pero mientras tanto, os la dejo para el disfrute (o no) de vuestros oídos (pero de los oídos internos... yo sé lo que digo)
 
 
     Que tengáis una noche bonita y que saltéis de un año a otro como las gacelas de los documentales de la 2 y no como los ñus, que siempre acaban en el río devorados por los cocodrilos.
 
     Salud para todos

lunes, 30 de diciembre de 2019

Lo de siempre

     Que estaba yo pensando... que mañana se acaba el año ya!! O sea, que me toca lo de buscar una copla de despedida y otra de entrada de año; vaya, vaya...
     Pues eso, como viene siendo costumbre en este bendito blog, mañana colgaré una canción con la que despedir el año. No tiene por qué ser "la canción del año", es más, ni siquiera tiene que ser de este año que termina. Me basta con ser algo que me haya tocado por dentro en estos 12 últimos meses, por el motivo que sea.
 
     Y como cada año, te animo a que pienses tú también: ¿Con qué canción le dirías adiós al 2019?
 
     Ea, mientras tanto, salud para todos!!


(Imagen de El País Cultural)

domingo, 29 de diciembre de 2019

Que no tengo perdón

     Nada, no hay nada que justificar. Podría deciros que ando liado haciendo más cosas de las horas que me da el día pero, aún así, podría haber encontrado el minuto libre para asomar la cabeza por el blog y saludar... qué menos!!
 
     Pues sí, estoy vivo. Yo diría que más vivo que nunca. Hago fotos, muchas fotos. Las edito, las comparto, las retoco y las vuelvo a retocar y las vuelvo a compartir, algunas las regalo y con otras hasta me lanzo a colgarlas en casa. Hago deporte, he vuelto a correr para desgracia del "tontoelhaba" que vaticinó para mí una silla de ruedas antes de cumplir los 30 y, con los 45 llevados como se pueden (o se dejan), vuelvo a darle a la zapatilla y a disfrutar de la sensación de libertad. Nado dos veces en semana y voy a trabajar en bici. Vuelvo a juntarme con mi banda los lunes para recordar que una vez éramos promesas del rock malagueño y nos reímos como lo que somos realmente (unapandaserdos). Escribo cosillas que se van guardando en la funda de plástico para que, algún año de estos, se junten y pueda regalarle a Isabel Bono mi mayor victoria sobre el papel en blanco. He recuperado a gente, he conocido a personas muy interesantes, he pensado de otra manera, he sonreído mucho. Vuelvo al inglés, entusiasmado a la par que arrepentido del salto pero, ya que estamos, ¡a por el B2!… ¿sigo?
 
     Pero es verdad, este reducto que era mi escape y mi guarida secreta la he dejado un poco al margen y eso no puede ser.
 
     No soy de hacer promesas, pero como ya tengo un propósito para el 2020, ¿qué mas da incluir otro en el pack? Pues eso, procuraré no abandonarte, querido blog...
 
     Mientras tanto, salud para todos.

miércoles, 11 de septiembre de 2019

Aguarda un momento. Aguarda verano, ¿por qué de tu huida? Quizá no te diste cuenta de que te necesito, con tu aire ardiente, con tu sol de fuego. Puede que renunciase a ti alguna vez, dios del sudor, por la inconsciencia del que se torna valiente ante la oscuridad cuando los días laten de luz. No te marches, cielo rojo. No te vayas, sopor nocturno. Al menos, no todavía, cuando quedan amores por escribir en las orillas.
 
 
 
 
 

miércoles, 17 de julio de 2019

Mi vieja Nikon

     ¿Cuántas historias podrá contar mi vieja Nikon? ¿Cuántos segundos de ensoñación, cuántos fracasos? Tantos días refugiada en su pequeña urna que al salir a respirar tomaba todo el aire del que era capaz, inundándose, sin querer dejarse atrás ni un átomo de vida.
    
     Mi compañera, que no quiere hacerse mayor, me pide cada vez más guerra y me suplica que la cuide y la respete como el primer día y yo, que sólo sé jugar a disfrazarme de los personajes que no soy ni seré jamás le aseguro, en voz bajita, que nos quedan muchas vidas por vivir en este más acá que tenemos a medio colorear.

jueves, 30 de mayo de 2019

Sebastián

            El tipo deja sobre el banco su bañador y un gel barato, tararea algo que para nada me resulta familiar mientras se frota compulsivamente el pelo buscando un secado rápido. “Hoy marcho para casa agotado” me dice con la melodía que sólo los argentinos saben acomodar a las palabras para convertirlas en música. El tipo es delgado al extremo y no alcanzará el metro sesenta, de barba escasa, vacía de bigote y pelo lacio hasta los hombros pero de presencia pobre, insuficiente. Quizá no haya alcanzado la treintena o quizá sí, pero su cuerpo delgaducho invita a creer que erraré en el cálculo de la edad, así que evito caer en ese cálculo.

            - ¿Vos llevás mucho tiempo nadando?
            - Desde Octubre –contesto.
            - Poco –alargando la primera “o” para aumentar el mérito con el que quiere premiarme.- Te defendés con soltura. Yo en cambio, pobre de mí, sufro como un perro, no encuentro el final de la piscina. –medio sonríe.

            En estos dos meses que hemos compartido calle, rutinas de natación y vestuario, no había escuchado la voz de este hombre, a la que le cuesta ver la luz. Es una voz liviana, como él mismo, a la que sólo accedes si tu atención es exclusiva a su discurso. Veo el bañador sobre el banco, lo más alejado de la indumentaria de alta competición, humilde entre los humildes.

            - Si todo marcha como debe, pasaré por la oficina en un par de semanas y formalizaré mi plaza para el próximo año. Es un esfuerzo que me merece la pena, es salud y la salud es la segunda cosa más importante que hay en el mundo. –vuelve a sonreír, carente de belleza, vacío de rasgos llamativos. Continúa hablando- No sólo es un esfuerzo económico, también del cuerpo, esta percha se queja cuando nada pero luego se goza cuando regresa a casa.

            - Terminamos muy cansados –aporto.
            - Así es. Me pesarán los brazos hasta el próximo día.

            El argentino es un tipo singular que no gesticula al hablar, sólo deforma la boca mostrando “en lugar de sonrisa, una especie de mueca”.

            - Yo no me encuentro tan cansado físicamente –le digo. Mi problema siempre ha sido respirar, llevo fatal la respiración.

            Me mira y ahora sí sonríe: ¡Ay, amigo! Es que la respiración es la primera cosa importante, si vos no sabés respirar ni hay salud, ni hay dinero ni el resto de milongas que le siguen.

            Es entonces cuando recopilo datos del ser enclenque que termina de recoger sus dos trastos y los guarda; como única mochila, en una bolsa de plástico de supermercado. No sé si es que él no necesita más o yo tengo de sobra, o él no puede alcanzar más… e igualmente tengo de sobra. Salgo de ese pensamiento al verle caminar hacia la puerta.

            - Descansa, Sebastián. –le digo aún desconcertado.
            - Respirá, buen Antonio. No hay nada más lindo en esta vida que poder respirar.

            Y sale del vestuario, feliz, tarareando esa musiquilla que aún sigo sin identificar.

lunes, 20 de mayo de 2019

Vapor

Bienvenido a la creación, a la quietud y al lento contemplar, ilusión de un mundo mejor donde el temor se desvanece entre nubes de vapor.
 
“Vapor” (Antonio Vega; 1994)

miércoles, 24 de abril de 2019

6:30

        La persiana se arrastra, tediosa, intuyendo aceras de lluvia y árboles de viento frío como los cristales del ventanal en un día negro cual punto más profundo del más oscuro abismo. Renegando las sorpresas, a la hora en que los relojes traicionan sin respeto a los sueños inacabados, ni el burbujear de la cafetera devuelve a nadie a la vida ni Dios se desborda en generosidad inmensa con aquel que mordió la noche para madrugar más que los demás. A esa hora todo es frío. El suelo que pisas es frío, el locutor de la tertulia de la radio es frío, tu reflejo en los espejos es frío, la primera lágrima que brota de la ducha es de un frío casi abatido.

        Abarcas con tus propios brazos el contorno de tu cuerpo para no dejar ni un espacio al acecho de la madrugada. Para unos todavía es anoche, para ti ya es el día siguiente aunque el sol ni siquiera haya sido convocado al aquelarre de bostezos y ojos vencidos.

        A esa hora en que la taza de café está servida, lista para que una cucharita forme círculos en su interior mientras una mente abstraída sigue añorando fantasías entre mantas abrigando su cuerpo, es seguro que dos amantes, en algún lugar del mundo, enciendan mil velas de pasión, liberados de cualquier resguardo.

        Es la resignación del afortunado que tiene un empleo del que se queja porque puede aún a sabiendas de que no debe –pensarás.

        Hay una especie de claridad tras la ventana, unos lo llamarán “la mañana”, tú ni siquiera te has detenido en ponerle un nuevo nombre. Tras el largo inclinar de la taza y el amargor consiguiente del café, asumes tu rol de guerrera. El sol tardará en salir, allá él si no logra atraparte. Esa batalla la vas ganando tú.
 

sábado, 6 de abril de 2019

Payaso - El Kanka

Me dicen q soy un payaso
porque no les tomo en serio
y que no tengo remedio,
que siempre seré un payaso,
que siempre seré un bufón.


Me dicen que doy cierta risa
y que nadie me respeta.
Tenga abierta la bragueta
y por fuera la camisa
y a mi me importa un mojón.


Me tomo la vida en broma porque es muy corta,
me burlo de la desgracia porque bastante tenemos ya.
Y será lo que será,
al que se ríe nada le importa.
Tráiganme mis zapatones
porque sin ellos no doy un paso,
que para mi es un orgullo
ser un payaso.


Me dicen que soy un payaso
porque hago tonterías,
las hago pa que te rías
y así ahuyentes al fracaso
y a las ganas de penar.


Me dicen que soy un cencerro
pero eso me hace más fuerte.
Cuando me llegue la muerte
si alguno llora en mi entierro
no le vuelvo a saludar.


Me tomo la vida en broma porque es muy corta,
me burlo de la desgracia porque bastante tenemos ya.
Y será lo que será,
al que se ríe nada le importa.
Tráiganme mis zapatones
porque sin ellos no doy un paso,
que para mi es un orgullo
ser un payaso.

viernes, 8 de marzo de 2019

ME MANIFIESTO

     Quizá porque tanto ruido nos aturde o porque el café de la máquina me sabía raro hoy, pero he decidido salirme un poco de la línea de este blog y escribir una opinión. Primero porque este es mi blog y aquí se publica lo que a mi me da la gana y segundo porque me apetece hablar de algo tan tiroteado como es el día de hoy. 8 de marzo. Día internacional de la mujer.

     Sin entrar en valoraciones políticas (que me aburren y me suelen producir descojone y vergüenza ajena) creo que, todavía, es necesaria la existencia de un día como este. Las formas serán o no las correctas, pero es un evento necesario.

     Mientras existan viviendas "ocultas" donde se de cobijo a mujeres maltratadas y amenazadas, curiosamente por hombres, en cualquier lugar del mundo, será necesario.

     Mientras se siga valorando la buena presencia en la mujer para acceder a un trabajo, que entre la candidata guapa y la fea sepamos de antemano quien se lo lleva y que ese requisito se siga viendo con total normalidad por el resto de la sociedad, será necesario.

     Mientras en un hogar el varón sea el que "ayude" a las tareas domésticas, y la mujer "la encargada" por decreto, será necesario. Antiguamente, el hombre salía a cazar y la mujer cuidaba a los hijos, pero eso era en la Prehistoria, aunque aún hay muchas mentes rupestres entre nosotros a los que me gustaría verlos detrás de un mamut.

     Mientras existan ideales que releguen a la mujer a un puesto secundario por la supremacía del hombre, será necesario.

     Mientras en una competición deportiva, al ganador se le de un premio económico elevado y la ganadora, un bikini, será necesario.

     Mientras sigan apareciendo diferencias, aunque sólo sea de un céntimo de euro, entre el sueldo de un hombre y una mujer por hacer el mismo trabajo, será necesario.

     Mientras haya campañas concienciando a los varones para que respeten a las mujeres (surrealismo puro), será necesario.

     Porque, a ver, pregunta para los hombres que lean esto: ¿Cómo os sentiríais si os encontraseis por la calle una campaña donde dice, por ejemplo, "En esta feria, si ÉL dice No, es No"? ¿Os imagináis que existieran esas campañas? Yo lo veo imposible. Es más, si eso ocurriese, me sentiría un bicho raro, como alguien digno de lástima porque las autoridades deben convencer a los del sexo opuesto de que me respeten. ¿No os parece de locos? Pero estamos acostumbrados, anestesiados ante el maltrato, en todos los sentidos, de las mujeres, desde niña. Pues bien, soy padre de dos hijas, a las que les deseo un futuro justo. No digo que sean directivas de un monopolio, sólo espero que tengan las mismas oportunidades a iguales méritos que sus compañeros hombres en todos los ámbitos de la vida.

     Y ojo, en España la cosa no está tan mal y, aún así, preguntad en algunas empresas lo que cobra un hombre o una mujer por el mismo trabajo, las posibilidades de promocionar de unos y de otras, o incluso, conocemos casos de "fulanita no entró porque no era tan guapa como ellos querían... para trabajar de enfermera" (donde, por lo que parece, ser un pibón es mucho más beneficioso para la salud de los enfermos que se tratan, ¿no?)

     Por esto y por muchas más cosas que no escribiré para no aburrir y porque, además, todos las sabemos, sí creo necesario una jornada anual donde las mujeres hagan reflexionar a la sociedad masculina de las injusticias que se pueden estar cometiendo en muchos casos.

     PERO... luego llega el politiqueo, ese que tanto os gusta y que tanto os da de comer (otra vez me descojono). Ahora resulta que los movimientos políticos quieren apropiarse de la reivindicación femenina. Nunca importó el día de la mujer, jamás se le hizo ni puñetero caso, como el día de la salchicha o el día del salto con pértiga, lo mismo. Pero... un año, de repente, se paraliza el PLANETA (sí, amigos sordos, no España, TODO EL PLANETA) porque las mujeres deciden parar y ahí es cuando entra la carroña en el juego. Los hay que se ponen muy bien puestos, al lado de las feministas y les hacen la ola, las llevan en volandas y, de camino, les sacan algún votito; y luego están los otros. ¿Por qué los otros no apoyan la huelga? Pues porque entonces no serían los otros y aquí, genio y figura hasta la sepultura. De manera que "los otros" boicotean la huelga, ridiculizan al que se manifiesta y de camino, sacan también, algún que otro voto. Eso ha pasado siempre, no con esto porque ya sabéis que este día era cascarilla, pero ahora sí es un asunto nacional. Ya nos enfrentaban entre Madrid o Barcelona, de derechas o de izquierdas, de esto o de aquello y ahora o eres un Machirulo o eres una Feminazi... 

     Ante semejante panorama, triste de toda tristeza, mi menda seguirá su particular pelea contra la discriminación a la mujer, como la hago contra todas las discriminaciones, y si tengo que dar mi nombre y mis apellidos por ello, los daré, pero esta tarde no voy a la manifestación. Con toda la pena del mundo porque me habría encantado estar allí con mi hija de 15 años con miles de mujeres y hombres más, reivindicando igualdad, que es de lo que se trata, pero no me apetece participar en un teatro donde todos los hombres somos malos, todas las mujeres son buenas y cien mil lemas por el estilo. 

     Ya me pasó con el 15-M. Fue bonito hasta que los políticos se arrimaron a las manifestaciones, ahí empezó el olor a podrido y la desbandada de muchos. Ojalá algún día esto cambie y no tenga que rodearme de banderas de partidos políticos o de otras épocas de la historia de España para pedir justicia e igualdad, no por nada en especial, sino porque no tienen nada que ver con lo que se reivindica

     Es más, ojalá este día y tantos como este, desaparecieran por siempre del calendario por haberse logrado ya todo lo propuesto.

     Pero tengo la ligera impresión de que ese consenso no va a llegar y de que, por decir lo que pienso, desde el más grande de los respetos, me va a caer más de un palo.



   

domingo, 10 de febrero de 2019

Que mi acento es mi ADN


Y para que quede claro,

por si algunos no lo entienden,

eruditos y entendidos

que mi acento es mi ADN,

que no es ninguna bandera,

que es una canción de cuna

que mi madre me cantaba

bajo la luz de la luna.

 
Me dijeron de pequeño - Manuel Carrasco

miércoles, 30 de enero de 2019

Roce


      Dios bendiga todo roce de tu piel, cada cruce incontrolado entre cuerpos que se erizan con la misma rapidez e intensidad que nos atraviesa la corriente eléctrica. Porque el roce es electricidad. Es calor. Es color. Un instante que hace que todo el universo se detenga como colgado de un fino hilo en un espacio vacío. Un roce (sólo un roce) paraliza las mareas, contiene el avance de las nubes, eleva las almas, santifica los momentos.

       Piel contra piel. Por minúscula que sea la porción de esta, conseguirá descontrolar el pulso e inventar nombres nuevos a la euforia de saberse querido, saberse sentido.

       Cualquier imagen de piel rozada vale más que mil palabras aunque las palabras contigo hablen como bálsamo. Y quizá esta locura transitoria esté lejos de cualquier medicamento y yo no sea digno de tenerte en mi presencia, pero si algo comprendí bajo las alas de la fiebre es que un solo roce tuyo bastará para sanarme.

                                                                                                                         AMÉN

(Fotos de la web CULTURA INQUIETA)

martes, 15 de enero de 2019

Tratando de oler a primavera

     ¿Cuánto tiempo llevas ahí, regando tus macetas a la tibieza de este día que enero te regala? ¿Veinte minutos? ¿Veinte horas? ¿Veinte años? Pasan las estaciones y me sigues pareciendo la misma chiquilla soñadora que regresaba del instituto con claves de sol y antihistamínicos a partes iguales. Esa que era capaz de imaginar el olor del azahar en estas tardes inflamables del más frío invierno, cuando las aceras se llenan de clientes que acuden a la llamada de las mesas con cerveza como reclamo, anhelando la sensación de la caricia del sol que la lógica meteorología les robó en las últimas fechas. Aún sigues celebrando la brisa de aire que te mima, haciéndole rimas asonantes a cada uno de tus pensamientos, tarareando alguna musiquilla mientras tratas de oler la primavera que, ni siquiera, se plantea quedarse a vivir entre besos y amores de recuerdos adolescentes.

     Sigue derramándote en sencillez, no te alejes jamás de esa niña libre y voladora, que yo te seguiré mirando entre macetas, distraído en tu sonrisa, hipnotizado en tus melodías, por otros veinte minutos. O veinte horas. O veinte años más.
 

martes, 8 de enero de 2019

Febrero venía frío

              Febrero venía frío y sin ganas de carnaval cuando ella lanzó al otro lado de la calle el billete de avión que le iba a llevar al lugar donde se acaba el mundo. Lo que encarnaba una nueva oportunidad se había convertido en algo que la alejaría, en cuerpo y razón, de aquel que iba dándose aires de cantante de moda, casco negro y guitarra al hombro.

               Era una tarde negra cuando lo vio pasar, como tantas otras veces lo había visto pasar años atrás, pero ese día algo parecía diferente sobre las aceras húmedas. Él, envuelto en sábanas de pleitos y adicto a las dulces nenas, llegaba para decirle que sus manos temblaban y necesitaban calor; que le costaba conciliar el sueño y que no había escritura más sagrada que la de su nombre. ¿Ahora apareces complicándome la vida? Paró el motor de aquel cacharro ruidoso a la vez que paró el tiempo, se acercó hasta el muro que ella parecía sostener con sus miedos y la invitó a volar. Que me asegure que vamos a volar, por Dios que me lo asegure. Ya la humedad se hacía niebla cuando enrolló su billete de avión y lo lanzó lejos como el que expulsa un demonio. ¿Qué era eso?- preguntó él. Sería una estrella fugaz a la que pedí un deseo- contestó.
               - ¿Sabes que si me dices qué deseo era no se va a cumplir?
               - ¿Sabes que ya se ha cumplido?


(Imagen encontrada en internet. Desconozco su autor)

martes, 1 de enero de 2019

LOST ON YOU - Canción para empezar un año

"Haz lo que quieras mientras puedas
porque todo se está viniendo abajo"
 
     En lo personal, 2018 fue el año del "¿por qué no?". Descubrí que era capaz de hacer muchas cosas que sólamente había soñado alguna vez. Probé y el resultado me gustó tanto que llegué a enfadarme por no haberme lanzado antes a aprender aquello que tanto anhelaba. La mente se abrió (quizá porque las canas ya pesan más que los miedos) y me dejé llevar. Aún en modo principiante pero con una sensación de que la cosa iba bien; no sólo me gustaba a mí, también a aquellos a los que les mostraba mis intentos.
 
     Perder el miedo a muchas cosas debe ser innato al desarrollo de la personalidad, imagino, y en esas estamos. Desde hoy en adelante, seguiremos tirando las barreras de los propios prejuicios, que no son pocos, y daremos el paso hacia adelante. Con poco que perder.
 
     Y en lo musical también me he dejado llevar, más ahora que mis dos dj´s se me hacen mayores e intercambian intereses musicales conmigo. Esta de LP ha sido una de esas canciones que me descubrieron hace ya unos meses y desde el principio me enganchó. Me parece tan diferente a lo que acostumbraba a escuchar que pensé que, por estilo y por letra, venía que ni pintada al contenido de esta entrada.
 
     Probemos lo diferente, lo nuevo, lo escondido por los guardianes de lo correcto y el qué dirán. No hay que perder los papeles, sólo hay que perder el miedo.
 
     Este será nuestro año, el de todos nosotros.
 
 

lunes, 31 de diciembre de 2018

SHALLOW - Una canción para terminar el año





Desde que vi la película tengo en bucle esta canción. Lady Gaga es una diosa y aquí se sale. Tremenda.
Despedirse con un buen sabor de boca musical es siempre positivo cuando estos meses atrás han dejado su mala semilla. Ojalá vayamos a mejor, todos, siempre.

Salud para todos

domingo, 30 de diciembre de 2018

Viejas costumbres

     Como viene siendo tradicional, me gusta cerrar el año del blog con una canción y abrir el nuevo con otra canción. No tienen que ser canciones de estos 12 últimos meses, simplemente pueden ser evocadoras de momentos vividos, o que hayan sido redescubiertas después de mucho tiempo. Os invito a pensar.

                   ¿Con qué canción despedirías el año?

                                            ¿Con qué canción comenzarías el año?

      A darle vueltas al coco que quedan pocas horas.

     Salud para todos.

martes, 25 de diciembre de 2018

Peticiones del oyente

     Como decía Ismael Serrano "últimamente ando algo perdido, me han vencido viejo fantasmas, nuevas rutinas" y ando flojo de inspiración para crear. Por eso os estoy pidiendo que me echéis un cable. Si alguien tiene alguna historia escondida, algún recuerdo, algún sentimiento, incluso algún secreto al que desee darle una mano de chapa y pintura, que me lo pase. Yo intentaré convertirlo en narración, a mi manera y sin pretensiones, para así poder liberar de las cadenas a los presos que tengamos en la memoria.
 
     Yo, a cambio, ofrezco confidencialidad y la máxima premura que el día a día me deje. No diré quién me da su idea, ni siquiera sabréis qué narración es original y cuál surge de un "encargo" (salvo que el interesado me lo pida).
 
     Es más, si queréis, puedo intentar acompañarlo con una foto a vuestro gusto. ¡¡¡Y AÚN HAY MÁS!!!, me lanzo e intentaré que esa imagen que buscáis salga de mi propia cámara.
 
     Yo no sé a vosotros, pero a mí me parece un reto que puede resultar divertido.
 
     Abiertas quedan las peticiones del oyente.
 
     Salud para todos.

jueves, 20 de diciembre de 2018

Eres importante

            “Dirás que es una tontería, pero últimamente me ha dado por pensar que nos creemos demasiado importantes cuando en realidad somos insignificantes como hormigas. Podemos ser los más trascendentales del país, del planeta o de la Historia pero el día que nos morimos… desaparecemos y punto.” Me miraba con la expresión del que no está siendo tomado demasiado en serio pero al que tampoco le importa demasiado. Sentada y relajada, con los pies calentitos por la estufa que duerme bajo la mesa camilla, prosiguió con su improvisado  jeroglífico.

            - ¿No has pensado nunca eso? Sé que todo el mundo ha pensado en esto pero alguna vez se torna una realidad dolorosa.

            - ¿El qué, que no somos nadie?

            - Eso es, que no somos nadie.

            Un leve cambio de postura dejando caer ligeramente los hombros hacia adelante para tomar aire y continuar. Ves en las noticias que han muerto doscientas personas en una catástrofe en China, por ejemplo, ¿y? Pues que ya no están. Ayer serían muy importantes en sus vidas particulares pero hoy ya no están. No somos nadie y a la vez lo somos todo.

            Yo asentía con la cabeza y ella colocó la suya en una pose que me invitaba a aprobar o tirar por tierra su reflexión. Yo callé.

            Quise decirle lo importante que era ella. Quise contarle los miedos que la Señora Muerte estaba filtrando entre mis sueños en las últimas madrugadas. Quise bromear y repetir ecolálicamente “no somos nadie, no somos nadie, no somos nadie”. Quise decirle que no quiero perderla jamás porque me costaría imaginarme este cuadro semifamiliar que nos hemos montado sin su presencia.

            Pero no pude.

            - Eres muy importante, lo sabes. –alcancé a decir

            - Para mucha gente –mirando a no sé dónde.

            - Para mucha gente.

            Y cogí su mano.

martes, 11 de diciembre de 2018

Pecado original

               Fue después del tercer café cuando empecé a sentir que mi cuerpo volvía a formar parte de la tierra de los vivos. Otra noche sin dormir, no más de siete grados en la calle, aceras anegadas de escarcha y mis pocas ganas de trabajar me parecían pocas excusas para permanecer aletargado unas horas más bajo el edredón. Los lunes siempre fueron un mal día desde el mismo momento de la Creación del universo. Ahí Dios no pensó eso de que “era bueno”, no tenía argumentos para defender la belleza de algo que le había salido mal hasta en el orden semanal. Él también tuvo que salir de su funda estelar esa mañana y ponerse a la tarea; que si el cielo y la tierra, que si los planetas, que si los animalitos, que si Adán y Eva. A veces pienso que se tenía que haber dejado de tanto lío y haberse quedado bien cómodo, en su eterna poltrona sideral, rodeado de la nada más absoluta. 
 
               Eso sí que habría sido un placer.
 
               La mañana avanzó como la de cualquier lunes antes de la siesta, con vaivenes mentales y problemas de difícil solución. Sólo los cerebros privilegiados podrían hallar remedios a las complicaciones matutinas, pero cerebros de esos no solían rondarme.
               Dudas y escaleras, escaleras y dudas; toda la mañana así.             
               Sólo me salvaba del inicio de la semana el recuerdo del final de aquella anterior cuando, tumbada en el sofá del salón, te pedí que no te cubrieses con ningún cojín, que yo prefería seguir mirando el efecto que el frío causaba en cada espacio de tu piel, que se iba erizando cuanto más me fijaba en ella. Me parecías el más original de los pecados que se podían cometer en esta o en cualquier otra vida y por nada del mundo quería poner fin a un momento tan único.
               Alargamos tanto la noche que hubiese invertido toda mi penitencia en tapar el sol con mis propias manos con tal de que tú siguieses frente a mí, tumbada y mirándome con los mismos ojos que la serpiente (la que Dios colocó en el Edén) le pondría a los insensatos primeros humanos para hacerlos pagar por siempre su desliz. No te cubras –te pedí. Y separaste el cojín de tu pecho dejándolo caer para que yo recuperase la fe y diese gracias al Creador por no haber sido un gandul en el primer día de la primera semana de la Historia.
               Y así fue como sobreviví ese lunes y todos los lunes siguientes. Pensando que merecía la pena sonreír entre dudas y escaleras, escaleras y dudas, aunque mis dosis de cafeína me expulsaran para siempre del Paraíso del descanso nocturno.
(Imagen encontrada en algún lugar de la red que no recuerdo)

lunes, 26 de noviembre de 2018

En la oscuridad

- ¿Qué piensas?
- No pienso, sólo imagino lo que habrá ahí fuera.
- La noche, sólo la noche.
 
Quiere abarcarla con su brazo pero ella se despoja como si se librase de una manta demasiado caliente y se pone en pie. Camina a tientas por las maderas que, a cada paso, leve entre lo más leve, cruje como queriendo callar. Trastea entre la ropa hasta encontrar lo que busca. Con el chasquido del mechero y el fogonazo de una llamarada en la oscuridad, enciende un cigarrillo. Después, relajada y hábil, se sienta en el suelo, frente a él. Esa misma oscuridad se desvanece por momentos y deja nacer la claridad en sus negros átomos, permitiendo definir su figura, tumbada ante ella. Él se incorpora para descubrirla con las piernas cruzadas, bañadas por el aroma y el humo del tabaco.
 
- Ahora sí pienso -dice ella.
- ¿Ahora sí piensas? Cuéntame, ¿Qué ronda por tu cabecita a estas horas?
 
Otra calada. El sonido de los labios separándose lentamente de la boquilla resuena en la pequeña estancia. Silencio. Exhalación de humo.
 
- Te cuento que no me importa haber llegado tan tarde a tu vida. Te cuento que sé que me has estado buscando desde siempre pero que hasta hoy no habíamos coincidido en este suelo apolillado. Te cuento que, aunque tú no lo sepas, yo también estuve todo este tiempo buscándote pero te escondías tan bien...
 
La brasa del cigarro iluminaba ya toda la habitación, la noche había dejado de ser negra en unos minutos.
 
- ¿Te quedas, entonces?
 
Otra calada. Otro crepitar de cigarro. Otra exhalación.
 
- Me quedo. Pero mañana comenzaremos a buscarnos nuevamente.
 

lunes, 12 de noviembre de 2018

Piensa por un momento

          Piensa por un momento: ¿y si todo terminase ahora?, y si todo lo que conoces y te rodea, ¿dejase de existir en unas horas? ¿Qué harías?

          Puede que escapases de tu -mal llamada- zona de confort, puede que corrieras a telefonear a tu familia, puede que dijeras los muchos te quiero que se han quedado por decir.

          ¿Qué ocurriría? ¿Cuáles serían los primeros pensamientos que llegarían a tu mente? ¿Habría lugar, entre tanto caos, para tus amigos? Quizá ni te acordases de ellos, tan ocupado en huir sin saber ni siquiera a dónde, o para qué, si total, todo va a terminar. Piénsalo ¿Qué harías?

          ¿Cogerías tus bienes materiales por si se trata de una falsa alarma o eres tan humano que lo dejarías todo atrás sin mirar? Piensa, piénsalo bien, ¿sabes lo que harías?

          Y si se acaba el mundo ahora, ¿seguirías siendo tan cobarde como hasta hoy? ¿Dirías de una vez por todas NO? ¿Te reirías de todos los miedos anteriores ahora que ya sabes lo que es tener miedo de verdad y puedes banalizar con todo lo sentido a lo largo de tu vida? Menuda tontería, ¿verdad? Cuánto drama innecesario, cuánta lágrima improductiva. ¿Lo piensas ahora que todo se derrumba? Recuerda las ocasiones en las que te has sentido tan atado a la realidad que prohibiste que crecieran tus sueños; las ocasiones en que empeñaste cualquier mínima ilusión por un qué dirán. ¿Puedes?, ¿puedes enumerar cuántos qué dirán te han limitado en estos años? Te lo voy a poner un poco más fácil: ¿cuántos qué dirán merecen la pena hoy que estás ante el final del final?, ¡dilo!, ¿Cuántos?

          ¿Beberías tu última copa de vino?

           Si llegase el final, ¿le dirías que fue lo mejor que te pasó en la vida pero que te faltó el valor para subir a su vagón o quizá que estuviste siempre esperando en la estación pero su tren no llegó nunca?

               ¿Renunciarías a tus logros por continuar en el mundo, a todo lo que te ha proporcionado tu esfuerzo y tus privaciones?

          Piensa en la mano de aquellas personas que te gustaría acariciar en estos momentos, sin reproches, sólo intenta recordar su tacto, el calor que aquellas manos desprendían. ¿Puedes recordar el sabor de sus labios o te marcharás con la duda de no saber si son salados o si, por el contrario, son dulzones…? Y piensa, ¿por qué te quedaste con la duda?

          ¿Por qué dejaste que el rencor, la envidia o el egoísmo cerrasen las puertas a las mañanas soleadas?

               ¿Por qué impediste que la luna te acariciase desnudo?, ¿por los otros, tal vez?

               ¿Por qué no supiste usar los ojos para ver lo sencillo de cada momento?

          Si mañana no amaneciera, ¿qué te gustaría hacer por última vez, cuál sería tu última canción, cuál sería tu último deseo, a dónde iría tu última mirada?

          Tu suerte es que el sol saldrá otra vez mañana para brindarte una nueva partida. Te dejará una hoja en blanco y todo el tiempo que necesites para que te reescribas a ti mismo, ¿quién mejor que tú? Nadie hará por ti lo que tú no hagas mientras haya tiempo.

           Y queda mucho tiempo aún. El mundo no va se va a acabar mañana.

 
(Inspirado por Lydia Fernández Tapia. Tenéis que visitar su Instagram @lydia_fdz)