Me encantaría que visitaras también mi otro Blog; un espacio donde dejo mis fotografías; "EL MUNDO SE EQUIVOCA" (http://sequivoca.blogspot.com)
"EL HOMBRE QUE PRETENDE VERLO TODO CON CLARIDAD ANTES DE DECIDIR NUNCA DECIDE." (Henri-Frédéric Amiel) - Mayo 2017

jueves, 31 de diciembre de 2015

Canción para acabar un año: Always

     Como es costumbre en este blog, busco una canción para acabar el año, y otra para comenzarlo. Es mi manera de acabar las cosas como mejor me gusta y de la única manera que sé, con música.
 
     Y este año acaba con Bon Jovi... ¿por qué?, pues porque esta mañana he vuelto a escuchar esta canción y reconozco que me encanta. Que para algunos será un rock muy light, pero que a mi me alimenta, y con eso tengo bastante. Que es una gran canción y que me trae un millón de recuerdos.


     Espero seguir escribiendo lo que el tiempo y las ganas me dejen, y que paséis por aquí, como hasta ahora, casi sin hacer ruido. Esta es vuestra casa, aquí no hay fronteras ni requisitos para vivir.
 
     Os deseo una apacible noche de Fin de Año y un comienzo glorioso para el 2016
 
     Salud para tod@s

martes, 15 de diciembre de 2015

No es demagogia fácil, es sentido común

     Después de los atentados de París, una corriente mediática llenó las redes sociales de fotos en solidaridad con lo ocurrido. En lo humano, aquellas víctimas me dolieron muchísimo, como a cualquier persona con un mínimo de sensibilidad, pero me daba rabia que centrásemos nuestra tristeza (o nuestra ira) exclusivamente con lo sucedido en París, como si fuese el único lugar del mundo golpeado por el terror.
 
     No es demagogia fácil, es sentido común: Yemen, Siria, Afganistán, Egipto, Túnez, Chad, Nigeria, Afganistán... ¿sigo?
 
     No hubo "Je suis..." para ninguno de éstos, ni para los que mueren a diario en esas zonas... total, tenemos el cuerpo hecho, nos duelen menos... ¿verdad?... Reconozcámoslo: Son muertos de tercera categoría.
 
     Los mismos que me podían criticar por no poner un "Je suis Paris", son los mismos que hoy se quejan, y con razón, de que no haya un "Je suis España" extendido por las redes... No hay que evaluar ni dónde, ni cuántos, ni de qué manera; si somos tan solidarios, seámoslo para todos, por igual.
 
     Han muerto dos policías españoles que trabajaban por la paz, pero, ¡ojo! NO POR LA PAZ DE AFGANISTÁN, POR LA PAZ DE TODOS... y lo siento mucho, pero esos dos hombres, a mí también me duelen. Ni más, ni menos, me duelen igual. Y no me duelen por ser españoles. Me duelen por ser personas.
 
     Y lo peor, es que aquí mismo, en España, la noticia pasa casi de puntillas, porque nuestro interés principal está en ver un "Cara a Cara" entre dos políticos pasados de vuelta que demostraron, a todo un país, que lo único que se merecen es que los boten, pero con B.
 
     Tras lo de París, hasta en los partidos de deporte escolar se guardó un minuto de silencio, y este pasado fin de semana, esperaba un gesto igual en el deporte profesional, que es lo que ve todo el mundo... Y NADA!!!
 
     Lo siento mucho, me enamoré de París hace muchos años, cuando la visité por primera vez, y volvería mil veces más. Pero amo la vida y la libertad de las personas por encima de nacionalidades. Me duele el refugiado que huye de lo mismo que se vivió en París una noche, sólo que todos los días y a todas horas; me duele un parisino o un nigeriano; me duelen (y mucho) dos españoles (casi olvidados ya)...
 
     Y sé que tú, que lees ésto, sientes lo mismo que yo. Por eso somos personas.
 
     "Imagine all the people living life in peace..."
 
     Salud para tod@s

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Son casi las siete

     Soy de barrio. De un barrio que nació, casi a la vez que yo, donde, por entonces, aún no llegaba la ciudad, ni las calles, ni los autobuses de línea. Allí, a mediados de los 70, había una vaquería, varias casas y mucha tierra. Y allí crecieron edificios amontonados, uno tras otro; uno sobre otro. Y se hicieron jardines y escaleras para salvar tanto desnivel, y curvas imposibles de salvar cuarenta años después, en calles minadas de coches aparcados que, seguramente, jamás imaginaron encontrar los diseñadores de Nueva Málaga, mi barrio.
 
     Lo reconozco, soy muy de mi barrio y me gusta hasta su nombre. Un lugar feo, crecido a lo alto, por el que deambularon los mismos personajes de toda la vida, y ahora lo hacen sus hijos, incluso, sus nietos; los cuales han adaptado hasta las maneras en el caminar de sus mayores; la herencia mimetizada.
 
     Son casi las siete. Hago tiempo para recoger a las niñas de su entrenamiento. Me gusta que pisen estas mismas aceras que gasté cuando era un crío. Voy con tiempo de sobra. Es una hora perfecta para echarme un cigarrito aquí, sentado junto al estanco donde le compraba a mi padre su tabaco. Él ya no fuma, ahora el que fuma, aunque poco, soy yo.
 
     ¿Ves? La herencia mimetizada.
 
     Salud para tod@s