Me encantaría que visitaras también mi otro Blog; un espacio donde dejo mis fotografías; "EL MUNDO SE EQUIVOCA" (http://sequivoca.blogspot.com)
"HAZLO O NO LO HAGAS, PERO NO LO INTENTES" (Yoda) - Marzo 2017

lunes, 20 de marzo de 2017

Ni un paso atrás

Quien más, quien menos
tiró una vez la casa por la ventana,
se tatuó en las sienes una diana
probó un veneno.


Quien más, quien menos
se ha tomado a sí mismo como rehén
y tiene una conciencia todoterreno
del mal y el bien.


Pero yo fui más lejos,
metí un palo en la rueda de la fortuna
bajé al sótano en busca de un mal consejo,
usé tus puñaladas como vacuna.


Ni un paso atrás,
mi espada de Damocles era afilada,
cortaba en dos mitades la madrugada,
un pie en el tango y otro en el ojalá.


Sabina - Quién más, quien menos

martes, 7 de marzo de 2017

Viernes de vino.

     Desde hace un tiempo, mi mente, que debe estar algo enferma, relaciona la palabra viernes con una copa de vino tinto. Nunca he sido un experto en la materia y los años no me han hecho más sabio, ni mucho menos. El vino lo bebo por placer. Porque me gusta su sabor en mi boca y el regusto que se queda jugando sobre la lengua. No sé si el vino es mejor o peor, ni de qué añada es, lo que me importa es que me guste y me haga latir una mihita más rápido el corazón, que los viernes no son benditos todavía, pero es cuestión de tiempo.
 
     Pero mira tú por donde, que mañana miércoles, voy a disfrazarlo de viernes, con su copa cristalina y todo. Y voy a dejar caer en su interior el líquido tinto que me saca la sonrisa con más facilidad que nada en el mundo. Y voy a beber. Y a brindar. Y a volver a beber, otra vez, como los peces en el río, si hace falta. Porque la vida ha querido que beba mañana sin ser viernes, que deje caer el vino y que, tras el trago grite ¡salud!, así, a boca llena. Esta semana adelanto mi viernes porque me da la gana, sin darle más importancia que la de compartir los momentos. Los hay buenos y los hay menos buenos, pero compartidos son siempre mejores.
 
     No me hagáis muchas preguntas, no hay que sacar demasiadas conclusiones de nada de lo que escribo, tan solo brindar y celebrar que estamos aquí y que es motivo más que suficiente.
 
     Copas arriba y SALUD PARA TOD@S!!!

miércoles, 22 de febrero de 2017

Como si no hubiera pasado el tiempo y fuera ayer

     Llegamos tarde, pero justo a tiempo de ver como Diego subía al escenario. Creo que era una noche de comienzos de verano... hará de aquello cinco años por lo menos... o más, no sé. Sonaban los primeros acordes de la guitarra en La Botica al tiempo que yo sacaba a pasear mi mirada, intentando localizar a conocidos en el local. Ahí estaban casi todos, casi siempre los mismos, los poquitos que nos reuníamos a ver los conciertos que Javi nos regala "por ser buenos chicos". No seríamos más de quince aquella noche, contando a Javi, a los camareros, a Diego y un amigo suyo, con el pelo largo, que se presentó allí para cantar con él, lo habitual. Lo habitual, quiero decir, es que fuésemos pocas personas y que los amigos subieran a cantar con el artista en cuestión.
 
     Yo, con mi talante habitual, no recibí con agrado la noticia de que, aquel concierto de Funambulista, fuese interrumpido, cada dos por tres, por un muchacho gallego de nombre Andrés que, cantar, lo que se dice cantar, lo hacía muy bien... pero es que íbamos a ver a Diego.
 
     De repente, el olor a la madera, los inciensos, el sabor de la Estrella Galicia... ese ente misterioso que flotaba y vivía en aquel sitio, fue calando entre los que estábamos presentes. Diego, el de siempre, estaba rompiéndose la voz con el chaval del pelo largo y de pronto, de entre esa maraña de canciones, comenzó a sonar "No debí saber quién eras, no debí contar mis penas. Noviembre es siempre triste y tú viniste proponiendo guerras...". Hay canciones bonitas, melancólicas, malas, buenas... y también las hay muy perras que, dependiendo de tu momento anímico pueden terminar de taladrarte a la tarima en la primera estrofa.

"Yo sin saber dónde mirar, ... y tú, tan guapa."

     El gallego y el murciano enganchaban bien. La voz de Patri sonó a mi espalda. "Creo que me he enamorado", farfullando entre indignada y orgásmica. Y es que, esa canción ya era casi nuestra, de los que soñábamos con un mundo artístico dentro de aquel garito del centro de Málaga.
     Marcos se agarraba a la mesa que controlaba que ni uno solo de los sonidos se escapara sin haber cumplido su misión de atizar bien a fondo los sentimientos de los que escuchábamos, mientras Curro, con las manos en los bolsillos y los ojos cerrados, gritaba el estribillo. Yo lo intentaba, pero eran días de nudos en la garganta y me costaba cantar sin entrecortar la voz.

"Ya verás como me olvidas, y te encuentro en cualquier bar pegando saltos de alegría, y me dices que lo nuestro no era lo que merecías. Seré cosas que se cuentan, vueltas de la vida."

     Han pasado ya muchos años, como digo. Y resulta que tengo entre mis manos un disco (un pedazo de disco), de una multinacional discográfica muy gorda y en su portada pone FUNAMBULISTA y con todas esas canciones que enarbolamos como himnos en La Botica de Javi grabadas con gente de mucho nombre. Y entre ellas, por supuesto, "Ya verás", a medias con Andrés Suárez, el gallego del pelo largo que también coquetea entre multinacionales. Pero entre tanta borrachera de éxito está el eco de la esencia propia. Esa canción suena a Botica, suena a la madera, a los inciensos, a las Estrella Galicia y a Javi... y me alegro mucho (muchísimo) por Diego y por todos esos recuerdos que siguen vivos.
 
"Como si no hubiera pasado el tiempo y fuera ayer".
 
Salud (y canciones) para tod@s
 
(Este momento no es el de La Botica, pero al menos que sirva para compartir la canción. Quizá Sara no colgó esa canción)

martes, 7 de febrero de 2017

Material de disección.

Si no consigo hacerte muy feliz,
quiero regalarte un riñón
para que te bebas más cervezas tú que yo.
 
Alis - Material de disección
 
 

lunes, 23 de enero de 2017

Cambiar heridas por cicatrices

Queridas hijas;
 
     En ocasiones, reconozco que pocas, acudís a mí buscando la ayuda de vuestro papá; ese "hombre mayor que es muy fuerte, muy guapo y que todo lo sabe". No seré yo quien os desanime, el tiempo os hará ver que vuestro papá no era tan fuerte, ni mucho menos guapo pero, sobre todo, que no sabía tantas cosas...
 
     No soy experto en nada, maestrillo de poco, pero nada más. Algunos títulos en marcos de Ikea que lucen fenomenales y de paso tapan las imperfecciones de la pared. Muchas hojas en un currículum que no sirven para evitar mis temblores cuando pienso en vuestro futuro y en si estaré a la altura de vuestras necesidades. ("La noche es oscura y alberga horrores")
 
     No sé cocinar; tiendo al desorden; no dibujo ni os puedo ayudar en vuestras clases de canto ni en vuestros progresos en el baloncesto; no poseo dotes específicas en casi nada y dudo de casi todo. Tampoco entiendo de economía ni de política, y lo que yo opine no vais a conseguir sacármelo ni con chantajes con chocolate de por medio. Si algo tengo claro es que debéis ser libres, en todos los sentidos y, aún así, estoy seguro de que más de una vez os moldeo con mis ideas, sin querer, porque de verdad, no es esa mi intención.
 
     Puedo presumir de muy poco... de poquísimo, pero tengo un par de cursos avanzados de los que me siento más que orgulloso. El primero es el de "Supervivencia" y el otro es de "Poner la cara de que no pasa nada... aunque esté pasando". Ambos los puse en práctica el día que necesité cambiar heridas por cicatrices, esas que escuecen de vez en cuando, para recordar que, aunque quede algo de piel rota, seguimos vivos.
 
     Y soy experto en quereros, sobre todas las cosas. Sobre cualquier elemento del Universo, os quiero a vosotras. Quiero que seáis responsables, por eso os exijo; quiero veros felices, por eso me gusta que respetéis a todo el mundo; quiero que crezcáis sanas, pero no sólo en salud física, también en salud mental...

     No sé si algún día valoraréis esto que os digo, imagino que esa dichosa "Ley de vida" os borrará estos instantes para llenarlos de chavalitos monos y sueños por cumplir. Y por eso, por esa misma Ley, quizá alguna vez, muy, muy lejana, os sentéis ante un papel, un ordenador o el chisme que exista en ese momento para pedir a vuestra descendencia clemencia y comprensión.

     Pero más amor, no. Eso es imposible.

     Salud para tod@s

martes, 10 de enero de 2017

11

     Sara es una de esas personas que, si no existiesen, habría que inventarlas. Es diferente al mundo; me consta que es capaz de camelarse a cualquiera sólo con su mirada y tiene la capacidad de soñar "por encima de sus posibilidades" y que parezca algo (hasta) normal.
 
     Hoy cumple once añitos y sigue creciendo pero su cabecita de niña permanece flotando entre Doraemon, Lady Bug y escenarios que fantasea con pisar algún día.
 
     Cuando en el futuro la veáis triunfando en algún teatro recordad que, tal día como hoy, ya os avisé.
 
     Feliz cumpleaños, Sarilla.
 
     Y salud para tod@s.

sábado, 7 de enero de 2017

Fuego pecaminoso

     La suerte de Juan, si es que aquello podía ser llamado suerte, era que el patio interior de la parroquia sólo tenía una ventana y era la de su sacristía, así que nadie ("salvo el Altísimo") podría juzgar su ritual nocturno, luna tras luna, de abrazar con fino papel de fumar unas hojillas de tabaco Pueblo, colocar con manos de pianista el filtro y cerrar el cigarro, no sin cierto sentimiento de culpabilidad, tras barrer el adhesivo con un poco de saliva de su lengua. Dos golpecitos sobre la mesa de madera roída y un chasquido de mechero barato para inhalar el pecado humeante de las 10.30; ese que tanto placer le provocaba tras largos día de entrega a la feligresía pero que, sabe Dios por qué, consideraba algo que no se debía hacer y que, más pronto que tarde, se obligaría a abandonar.
 
     En pocos minutos ese fuego pecaminoso ya está ahogado en el viejo cenicero de Martini, aplastado con saña, como queriendo aplastar a algún demonio.
 
     "Esto se acaba aquí", dice persignándose y vuelve al interior de la vivienda. Una fugaz mirada al cielo estrellado para añadir. "Mañana, si acaso, el ultimo, ¿de acuerdo?"

     Y Juan vuelve a santiguarse. 

martes, 3 de enero de 2017

13

     Anoche me dijo un conocido que ya era casi más alta que yo y que parecía muy mayor..., "y ¿qué edad tiene, 15, 16?".
- Trece cumple mañana, le dije. Trece. 
 
     Afortunadamente en ese cuerpo alargado sigue habitando una niña, con las cosas propias de los niños y me parece fenomenal.  
 
     Hoy, María "la portuguesa" ya tiene 13, por increíble que me parezca. 
              
     Salud para tod@s

domingo, 1 de enero de 2017

Canción para empezar un año

Sin pretensiones, pero me parece buena opción abrir el año con
 "Hymn for the weekend"
y marcarme como propósito de año nuevo:
"TÓMATE ALGO EN MI NOMBRE..."
 
Porque siempre es bueno ponerse un punto de inicio para cualquier cosa, pongamos un 1 de enero, por ejemplo, para comenzar a bebernos la vida.
 
 
Salud para tod@s

sábado, 31 de diciembre de 2016

Canción para terminar un año

     Este himno viene al pelo para acabar un año, un mes... una noche... o una vida. 

     "Llévame bailando hasta el final del amor"
Leonard Cohen


     Salud para tod@s

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Eligiendo coplillas

     Como cada año (hay tradiciones tontas como ellas que hay que mantener porque sí), voy a pensar con qué canción despedirá este blog el año, y con cuál empezará el nuevo. Aunque creo que tengo ya a mis candidatas, agradeceré cualquier aportación, la música es infinita.
 
 
 
     Salud para tod@s.

domingo, 25 de diciembre de 2016

Cambiando el discurso

     Día de Navidad del año 2016. Me siento a escribir con la sensación de que algo se está haciendo mal. Leo en la prensa del día que una asociación benéfica de mi ciudad ha repartido 3000 menús "de lujo" (medio pollo asado, patatas fritas y una tortilla precocinada) para que otras tantas familias pasen una Nochebuena digna; que otra asociación da comida y cena, a diario, a casi 2000 personas sin recursos en su comedor; y que varios colectivos sociales "festejan" el éxito de la recogida de un montón de juguetes usados para repartir... por no hablar del enorme drama que vivimos a unos pocos de miles de kilómetros hacia el este, y a menos de cincuenta, hacia el sur.
 
     Algo estamos haciendo mal.
 
     Pero pienso en esos 3000 menús donados, en esos voluntarios dejándose el tiempo y las lumbares en atender a quien lo necesita, en ese comedor vivo de personas sin nada que perder (porque ya no tienen nada), en esos juguetes que llegarán una mañana de Enero a las manos de un montón de niños que sonreirán; incluso en aquellas personas que querrían aportar algo, pero a día de hoy no pueden... y cambio el gesto y creo que aún hay una esperanza para tantas familias que nos necesitan, ya sea cerca de nuestras casas o a unos pocos de miles de kilómetros hacia el este, y a menos de cincuenta, hacia el sur.
 
      Y dejo escapar una sonrisa y hasta cambio el discurso cuando alguien me desea una feliz Navidad sin ni siquiera saber lo que están diciendo. Yo les deseo lo mismo, a mi manera, con el residuo de fe que me queda, la que me regalaron mis padres y mis catequistas. Y, manque me pese, yo también uso esa misma frase para con quien me la regala, Feliz Navidad. Al fin y al cabo, es lo que todos queremos, felicidad. A ser posible, para el mundo entero.
 
     Por desear que no quede. 
 
     Salud para tod@s

sábado, 17 de diciembre de 2016

Mi blog y yo

     Ando tan liado con las cosas del día a día que tengo en estado de semi-abandono este huequecito, que ha sido durante años, un refugio para mí, al que acudía para gritar, en letras anchas, lo que la boca no me dejaba articular ni a mandíbula estrecha.
 
     Y no es más que un reflejo de muchas relaciones sociales. ¿Cuánta gente ha decidido apartarnos un poco del camino... de ese mismo camino al que nosotros quitábamos las piedras con frecuencia?; ¿Cuántos "amigos" hemos rebajado a la categoría de "conocidos" porque... "la vida es una rueda y va girando y nadie sabe cuándo tiene que saltar"...?
    
     En fin... pues así es también un blog.
 
     Un blog es como una ideología, como un capricho amoroso, como un viaje inolvidable. Caliente en el primer momento, en el que te resulta inconcebible no abrazarte a él y llorar sobre sus imaginarios hombros; para ir enfriándose, poco a poco, y convertirse en ese amiguete al que le escribes con el móvil algo así como "a ver si nos vemos".
 
     ...Y si volvemos a intentarlo???

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Aviso

El lobo seguirá siendo el malo
mientras que la historia
la siga contando Caperucita.

domingo, 16 de octubre de 2016

Madurez y serenidad... o no

     Con los años se gana en madurez y serenidad o, al menos, eso me dijeron a mí. No sé si lo mío se llama madurez y/o serenidad, más bien... creo que se llama "todo me importa mucho menos". Hay situaciones diarias con las que habría explotado hace cinco o seis años y que ahora me provocan indiferencia, por absurdas en sí mismas. Lo importante es lo importante y lo demás es atrezzo. Y lo importante en este mundo, seguramente, no serán los asuntos a los que le daba vueltas de forma machacante hasta llegar a perder los papeles en el pasado.
 
     Eso no quita que tenga momentos de preguntarme el por qué de algunas cosas, de algunas situaciones cotidianas; y que el hecho de no poder darles una respuesta de esas "maduras y serenas" me zarandee desde las plantas de los pies hasta el cogote.
 
     Pese a todo, paso firme, cabeza alta y pa´lante (a los extremadamente correctos les molesta muchísimo esta manera de escribir, pero también están en el lote de "cosas que me importan lo mismo que yo a ellos")
 
 
     Y sobre todo, salud para tod@s.        

lunes, 3 de octubre de 2016

Los que sonríen

     Llevo unos días malos en el trabajo (cosas de esas que no logro comprender y me sacan de quicio, pero cuya solución no está en mi mano) pero esta tarde he recordado las palabras de la madre de un chico que atendí hace mucho tiempo. A grandes rasgos decía algo así:

 "Hemos visitado muchos médicos, muchos hospitales, cada uno con su diagnóstico, con sus pruebas, con sus pocos o muchos medios. Hemos hecho muchos kilómetros buscando soluciones, hemos conocido muchas familias con críos parecidos al nuestro. Nos hemos apuntado a varias asociaciones, hemos visitado un montón de centros especializados; terapias, atención temprana, psicólogos, psiquiatras... hasta nos planteamos pedir un crédito para viajar al país donde nos dieran una solución. Pues después de tanto vagar, ¿sabes una cosa? que hemos aprendido a diferenciar dos tipos de personas diferentes ante nuestros ojos: Los que sonríen y los que no sonríen.
...Y los que sonríen curan mejor."
 
     Así que hoy, al menos hoy, este que está aquí, ante el teclado del ordenador va a cambiar la cara porque, aunque no creo que una sonrisa cure, puedo demostrar que hace los días mucho más bonitos, para uno mismo y para los que le rodean.
 
     Salud para tod@s

domingo, 11 de septiembre de 2016

Lo mejor de lo peor

     A estas alturas de la película, donde el estilo habitual se basa en la pelea por ver "quien la tiene más larga", resulta inevitable ponerse blandengue y aplaudir, de manera facilona, lo que toca la fibra sensible, pero creo que no es mi caso.
 
Me explico:
 
     Siempre me ha gustado el deporte, aunque haya sido nulo en casi cualquiera de los que haya practicado, por lo que ver a los grandes atletas competir me provocaba una envidia tremenda que rozaba lo insano. Esos hombres y mujeres de cuerpos cuasi perfectos, logrando cotas de éxito de "superhéroes" me han llamado siempre la atención y los he valorado de buena manera pero, fíjate tú, que un día, como el que no quiere la cosa (y cierto que fue así) llegué al mundo de las personas con discapacidad. Ese selecto grupo formado por criaturas cuya única misión en la vida era alcanzar un estado medianamente digno dentro de la sociedad, según el grado de afectación de cada uno o, al menos, eso pensaba yo. Y descubrí, aunque no me guste el término, el "deporte adaptado". Y conocí a chavales que jugaban al futbol con los ojos tapados siguiendo un balón con un cascabel, y un juego, parecido a la petanca, donde los participantes se ayudaban de una rampa para lanzar la bola, o el baloncesto en silla de ruedas, que sólo de verlo ya me cansaba.
 
     Pasó el tiempo y comencé a aburrirme un poco de aquellos primeros "superhéroes" que ganaban millones y millones, que eran noticia por su corte de pelo o por sus lujosas mansiones y que hacían anuncios de dudoso gusto estético, mientras el "deporte adaptado" no acaparaba ni un minuto de televisión. Y siguió pasando el tiempo.
 
     Hoy, sentado junto a mi hija frente a la tele, muchos años después de aquella maravillosa casualidad que me trajo al mundo de los que menos visibilidad tienen en nuestra sociedad, hemos disfrutado como niños (bueno, ella aún lo es) de las pruebas de natación de los Juegos Paralímpicos. Me resultaba, cuanto menos gratificante, mirarla con el rabillo del ojo cómo se quedaba embobada ante esas personas que nadaban con tan solo una pierna y un cuarto de brazo.
     - Mira papá, esa chica tiene la mano así (haciendo el gesto de encogerla) y ¡¡fíjate cómo nada!!
 
     Me pregunto si esa sencilla imagen no habrá calado en María más que todas las historias sobre discapacidad que me haya escuchado desde que nació. Es más, me pregunto por qué esas competiciones no atraen a más público, siendo, a veces, más espectaculares que las que ya conocemos...
 
     Me pregunto muchas cosas y al final me conformo con quedarme con lo mejor de lo peor. Con la enseñanza que recibimos al verles superar tantas trabas. Porque sabes que el futbolista millonario se machaca en un gimnasio para ser el mejor... pero que va en su coche SOLO, y puede ducharse y preparar su comida SOLO, es más... hasta puede entrar en su piscina SOLO, pero a muchos de los que estamos viendo en Río (y millones de personas más que no pueden alcanzar esos niveles competitivos) les deben asistir hasta para ponerse la ropa o salir de la piscina.
 
     Me perdonen, pero estos sí son unos superhéroes, al menos, así los veo yo. Ellos, sus entrenadores y, sobre todo, sus familias. Estos anónimos de los que mañana nadie hablará ni veremos en el anuncio de coches ni de ropa interior. Estos gigantes, que no ven, o no andan, o no escuchan, o no piensan como la mayoría de los mortales, pero que se esfuerzan (no podría calcular cuánto más que los otros) para superarse a sí mismos y no a los demás.
 
     No quiero dar más la vara, quizá sea vocación o la suerte de haberlos encontrado en mi camino, pero todos los que, de una manera o de otra, tenemos contacto con el mundo de la discapacidad nos sentimos tremendamente felices al ver sus caras, medalla al cuello, las de sus familias en la grada, las de sus entrenadores casi escondidos, sin buscar protagonismo.
 
     Me encanta formar parte de este mundo y por ello, me considero un privilegiado. Si tú aún no los conoces, no pierdas más tiempo. El del anuncio y la mansión y los millones no te va a aportar nada, pero NADA en tu vida. Los otros, los SUPERHÉROES de los que te hablo, te lo van a aportar todo.
 
     Salud para tod@s

martes, 30 de agosto de 2016

Esa extraña sensación de sentirse libre de problemas y con la fuerza suficiente para que todo te importe una mierda

Volar... lo que se dice volar, volar, volar, volar, no vuelo.
Pero desde que tiré las llaves ya no quiero entrar,
desde que quemé las naves y aprendí a nadar,
si quieres buscarme mira para el cielo.
Pero desde que dejé el teléfono en un bar,
desde que no tengo nada parecido a un plan,
te prometo hermano que mis suelas no tocan el suelo.
Solté todo lo que tenía y fui feliz.
Solté la rienda y deje pasar.
No me ata nada aquí, no hay nada que guardar.
Y así que cojo impulso y a volar...

...lo que se dice volar... volar, volar, volar... no vuelo.

El Kanka - Volar




viernes, 19 de agosto de 2016

Un ratito de salitre

 
Que no quiero veranos sin sudores, no. Quiero una ventolera por mis cortinas.
Y un aguacero, de esos de feria.
Y noches largas como dunas y días limpios como el agua.
Quiero un ratito de salitre y un cuartito de luna llena,
tropezar en tu ombligo y descubrir que estoy vivo.
Que me da igual si el cielo se está nublando, como si revienta a nubarrones.
El verano es lo que deja, sudor por los rincones.

Salud para tod@s

lunes, 15 de agosto de 2016

Polvo y sombra

 
Abrázame
que el miedo sabe que me quedo solo si te vas.
 
ARTACHO - Polvo y sombra
 

 

sábado, 6 de agosto de 2016

Y así se va a quedar

Hubo una vez un lugar..., un espacio en el paralizado tiempo.
Hubo un día, o una noche (no lo recuerdo con nitidez),
puede que hubiese más de uno, eso es cosa mía.
Hubo un cielo abierto, o eso parecía.   


Hubo un ordenador donde escribí letras para canciones que nunca canté,
hubo un hueco grande en mi alma que se llenó por completo,
hubo olor a salitre y una banda sonora.
Hubo una llamada de madrugada y una mañana en el porvenir.

Hubo una escalera oscura, hubo un altar a los miedos
y un barranco al que caer después.
Hubo un "yo, sin ti, no quiero", un "no quiero contigo",
un "todo va a cambiar".

Hubo tanto bueno, que no recuerdo lo malo.

Y así se va a quedar.


Salud para tod@s

domingo, 31 de julio de 2016

Culpa y castigo

                He reducido
mi CATÁLOGO DE LETRAS
     a las de tu nombre
                                      para que
cuando se me trabe la lengua
sepa pronunciarte.
 
Carmen Boza - Culpa y castigo
 
 
Salud para tod@s

sábado, 23 de julio de 2016

Te escribo a ti. Siempre a ti.

     Hace diez años, ¡¡¡DIEZ AÑOS!!!, comenzaba a escribir mis historias en un blog que duró poco (https://montesola.wordpress.com/) y que trasladé a la actual dirección de BLOGSPOT sin tener muy claro por qué o para qué escribía. Tampoco tenía mucho sentido aquello, pues mis dos primeras entradas no presagiaban un futuro muy próspero para el desarrollo del experimento, sin ningún hilo conductor que las uniese o marcasen un estilo definido de lo que andaba creando.
 
     La cosa fue tomando forma, hasta que dejé de escribir un diario personal para escribirte A TI.
     A ti, que cada día cambiabas de nombre, de género y de número, que a veces eres una legión y otras eras mi propio eco. Comencé a concretar, a ponerte frente a mí en la pantalla del ordenador y a dejarme guiar por lo que tu voz me pedía en cada momento. Te he dado lo que creía que me pedías, incluso cuando no me visitabas y el trabajo se quedaba sin leer. Porque tú, de una manera o de otra, siempre has estado aquí, tecleando conmigo cada una de mis paranoias, desde hace ya diez años.
 
     Poco me queda que contar. Amagué con dejar marchar este barco varias veces, como lo hicieron tantos que cayeron en el aburrimiento y la incomprensión. Tantos como sucumbieron a la red social; Facebook, primero; y el inmediato Twitter, después. Es la sensación de ir quedándote en el pelotón de los rezagados cabezotas, mientras que los demás encuentran una ventana abierta que les enseña un paisaje bastante más atractivo que el de escribir... por escribir.
 
     Quiero seguir aquí, quiero seguir escribiendo pero, sobre todo, quiero (deseo, ansío, persigo, aspiro, pretendo...) que tú me vuelvas a leer cada día.
 
     Porque si escribo, es para ti. Te escribo a ti. Siempre a ti.
 
Salud para tod@s

jueves, 21 de julio de 2016

Un dardo en la calle

     A oscuras, vuelves al hotel. Una sola luz alumbra el final de la calle y bajo esa luz, una pintada que parece estar hecha a la velocidad del rayo, probablemente por la prisa del autor a no ser descubierto. Aunque no creo que su miedo a ser descubierto fuera por el hecho de pintar una pared, pienso que su temor iba más allá. Quizá el autor quiso mandar un mensaje: Había alguien en su entorno que aparentaba felicidad, una falsa felicidad que cubría sus necesidades más básicas y hacía su vida más estable... o quizá, esa persona tan triste era él mismo y no quería que nadie en el pueblo lo supiera.
 
     El caso es que dejó, bajo la luz de la única bombilla de la calle de aquel rincón del Pirineo, un dardo para que pinchase a cuantos pasaran por allí...

 
Salud para tod@s                

domingo, 17 de julio de 2016

LA SONRISA (entrada recuperada)


mona hatoumA veces, la sonrisa es sólo un escaparate, un marketing a medio explotar, un triste merchandising.
 
A veces, la sonrisa es la cima de un iceberg helado, muy helado. Un escenario vacío, un cuento sin contar.
 
Las realidades siguen colgando de tus pies, como lastres, esperando el momento para dejarlas caer antes de que te calcen y sean tuyas para siempre.
 
Imagen: Mona Hatoum
 
Salud para tod@s

viernes, 8 de julio de 2016

Terminaremos rebañándonos

Fuimos más fuertes
que la propia fuerza de la gravedad,
pero los polos se invierten
y todas las brújulas apuntan a tu mar.

Y terminaremos rebañándonos,
relamiéndonos los dedos
en señal de rendición.

[...]

Ha llegado ya el momento
de encontrar en las espinas
nuevas formas de placer.


Carmen Boza - El ejército de los Catadores de Sión

domingo, 3 de julio de 2016

Rosa

     Baja la Calle La Victoria con paso constante, taconazo a taconazo, sujetando con una mano su pamelita blanca y portando en la otra un minúsculo bolso de color "indefinido" que, seguramente, conservaría desde su juventud. No sé calcular su edad, pero siempre ha sido mayor; yo la conocí ya vieja y así sigue. Es de esas personas que parece que son eternas, pero que transmiten la fragilidad de la espuma, débiles en su avance por la acera... con el halo de haber sido grandes en un pasado, quizá demasiado lejano.
     Pero ella camina altiva, ajena a la mirada indiscreta de la chica que se la cruza a la altura de lo que, antiguamente, era el cine Andalucía... ese que se quemó de manera misteriosa... La chica luce un minipantalón vaquero, tan liviano y apretado que parece fabricado para que su culillo respingón pueda respirar a cada paso, y levanta sus gafas oscuras, mientras gira la cabeza hacia la señora octogenaria que mantiene el equilibrio sobre unos viejos tacones. Quizá su mirada sea de admiración hacia "una anciana con tacones", quizá sea de aversión ante "una anciana con tacones"... pronto olvida la aparición en la acera y prosigue, en sentido contrario, su marcha.
 
     Cruza hacia el Astoria y, en ese momento, recuerdo su nombre: ROSA. La "seño" de párvulos. La seño de la otra clase de párvulos, la seño que yo quise que fuera para mí, para siempre, porque era la mayor de las seños y por ese simple detalle, me parecía la mejor. Hablaba de payasos con ojos que giraban en círculo, de médicos que curaban a los niños enfermos con un jarabe que fabricaban las flores amarillas del patio y de tribus africanas que pedían lluvia al cielo bailando, en corro, a la pata coja...
 
     ...La seño Rosa... Tocaba la guitarra y con dos toques de triángulo nos recogía en el recreo. Puede hacer treinta años que no la veo. Y está ahí, ante mí, con una Pamelita blanca, como si fuese a una boda. Me gustaría saludarla, pero es imposible que me recuerde; hace muchos años, fueron muchos niños. Todos iguales, con uniforme y flequillo recto, ellos; con uniforme y coletas, ellas.
 
     Está a unos pasos de mi. Los golpes de sus tacones vibran bajo mis pies.
 
          - ¿Doña Rosa...? - casi no me sale la voz. Ella levanta la cabeza, como a cámara lenta y me mira. No dice nada, solo sonríe despacio. Vuelvo a hablar. - Doña Rosa...
 
          No le quito ojo a su cara llena de arrugas, y pienso que no cabe ninguna más. Haciendo acopio de valor, ataco de nuevo: ¡Gracias...! (Un "gracias" sin medida, sin anestesia...a bocajarro)
 
     Vuelve a sonreírme. Levanta su arrugada mano como diciéndome adiós; con la oscuridad de un día nublado, contesta: "Gracias a vosotros".
 
     Baja la cabeza y prosigue su paseo hacia la Plaza de la Merced. La Plaza es un sitio antiguo, el ambiente es viejo... la seño Rosa es casi tan vieja como el atrezzo de la escena. Camina paralela al bodrio de plaza que, una vez, fue punto emblemático de la ciudad y hoy es un catálogo de cementos y un muestrario de litronas.
 
     Es curioso. Agradecerle a alguien su existencia y dedicación. Nunca hablé con ella, nunca habló con mis padres. Pero tiene ese algo, ese sabor a vieja escuela que se está perdiendo. Será por eso el agradecimiento.

viernes, 1 de julio de 2016

VIBRAR

“El mundo no es sino una gran telaraña,
y basta con tocar un hilo...
PARA QUE LOS DEMÁS VIBREN.”

George R. R. Martin

miércoles, 15 de junio de 2016

Quédate

Tú...
que me ha salido fuego de nombrarte,
que bailas a mi lado sin rozarme, tú;
que te has cansado y ya no esperas.


Y ya no esperas...

Tú...

que no has tenido tiempo de llamarme.
Que buscas tu destino en otra parte, tú;
que te has cansado y ya no esperas.


Y ya no esperas...


     Funambulista - Quédate

lunes, 6 de junio de 2016

¿¿Así era tu recreo??

     A las 12 y un minuto aparecen los primeros desbocados en el patio. Llevan el gesto del aventurero que coloniza una tierra desértica. Por unos segundos son los dueños del recreo, no hay nadie en el patio y, cuando 120 segundos más tarde, la puerta de salida es lo más parecido al portón de los encierros de San Fermín tras el chupinazo, los primeros colonos ya sudan su camiseta entre balonazos.

     Y, aunque el curso huele ya a verano de 2016, hay cosas que permanecen como en nuestra época. Porque deben permanecer y porque es mejor así.

     A las 12:07 aparece el primer herido por rozamiento asfáltico en la rodilla. “Ve a que te pongan agua oxigenada” y que prosiga la vida. El olor a bocadillo de chorizo se adueña del aire de las pistas y los niños se van agrupando, como adolescentes que buscan pareja en el baile del pueblo. Cuatro minutos más tarde, el capullo de Segundo C (siempre hay un capullo en Segundo C) huye victorioso, con sonrisa demoníaca, tras haber conseguido empujar a Germán y reírse maliciosamente de él, esquivando la seguridad que le proporcionaba la cercanía de Doña Virginia, la maestra de "las gafas de punta".

     Los matones de Quinto, que caminan con ademanes de raperos escocidos, van perdonando la vida a sus víctimas, con miradas mafiosas que se dejan entrever bajo sus capuchas pese al calor de Junio. Y no perdonan por propia voluntad; más bien por la vigilancia de Doña Virginia, que tiene ojos para los malhechores desde que se matriculan en Infantil de 3 años.

     Paloma corre a esconderse; Adrián busca a su hermano para darle el desayuno; Nati se enfada porque no le hacen caso y Nuria, coqueta como una flor, me enseña la pulsera de hilo que se fabricó, ayer domingo, en la casa de sus abuelos.

     ¡¡50 contra 50 se disputan un balón amarillo de espuma en la pista de arriba!! En el mismo equipo se pueden ver tres Isco, dos Neymar, un Iniesta y cuatro Cristiano Ronaldo. Haciendo un gran esfuerzo se puede encontrar a alguno con la camiseta del Málaga… esta ciudad es así.

     A las 12:21, la seño Ana custodia a tres castigados camino del despacho del director. Entre ellos, ya sin capucha, el jefecillo de los matones de Quinto.

     ¡¡Y siempre hay un niño que chilla tanto que podría arañar los cristales de las ventanas del último piso y que, además lo hace en el momento justo en el que pasas por su lado!! También está el que nadie acepta y camina solito; la que ondea su pelo lacio y rubio y el que te enseña su nueva posesión: el viernes trajo un reloj Apple, el lunes una camiseta “auténtica, profe” de los Golden State Warriors y hoy sus nuevas botas de fútbol “Adidas Prima… no sé qué, con tacos de no sé cuánto y con una estructura molecular que consigue que todos  los lanzamientos alcancen una trayectoria… y tal y tal”. Lo que no sé es si su padre sabrá que el niño ni siquiera se acerca al regimiento que juega al fútbol.

     Suena el timbre, como siempre, impuntual y todos corren a formar en sus filas. La última niña, para variar, es Silvia, la repetidora de Sexto que, a sus casi catorce años ha estrenado más sujetadores que su madre, de lo cual alardea como si fueran trofeos de una caza. Me consta que, a algún padre, le ha paralizado el corazón cuando se ha cruzado con ella a la llegada o a la salida del cole. Pasa por mi lado, agacha sonriente la cara, a modo de saludo respetuoso. “Profeeeee”- me dice. Yo le devuelvo el gesto, seguro de que tras esa pose segura, de torbellino del Barrio de Huelin, se esconde una niña con más de una infancia por vivir aún. Le deseo suerte, la va a necesitar. La vida suele golpear a traición.

     Observo ahora el patio que vuelve a ser ese páramo de cemento y líneas de pintura, sin vida apenas, salvo por las gaviotas que vienen a llevarse los rescoldos de los bocadillos desperdigados de una a otra portería.

     Y es que, en asuntos de niños, hay cosas que no deben cambiar. Insisto, porque deben permanecer y porque es mejor así.

     Salud para tod@s.

martes, 24 de mayo de 2016

Estimado Refugiado Desconocido

     Estimado Refugiado Desconocido:
 
     No sé qué le ocurre a la Humanidad, la verdad. Veo que desde hace unas semanas, las noticias apenas te nombran, como si hubieses perdido tu importancia en la Historia. Me pregunto si la causa es evitar nuestra propia vergüenza; y te aseguro que te hablo en primera persona, pues siendo consciente del momento que vives, me falta el valor y el corazón necesario para abrirte mi casa, a ti y a tu familia... para darte un techo, una cama, una ducha de agua caliente... esa que aquí sale con solo girar la palanca hacia un lado...
 
     En mi cabeza, maleducada en una sociedad consumista donde impera la opulencia, el querer mostrarnos ante los demás como la imagen de lo que nos gustaría ser y no cómo somos en realidad, la necesidad de estar en el top del top de lo mejor..., hay un hueco para comprender la injusticia que estás sufriendo: Huido de tu tierra, desterrado como si fueses culpable de las guerras de otros, empobrecido, sin trabajo, sin hogar, sin posesiones... solo llevas una maleta, dos a lo sumo, poca ropa de abrigo, una esposa y, quizá, unos hijos contigo. Sin rumbo, sin destino, sin rostro... sin nombre.
 
     Abanderando la seguridad del planeta, los gurús de las buenas conciencias quieren cerraros el paso. "No todo es trigo limpio"- dicen. Está claro que en las grandes mareas humanas siempre se cuela alguna traza de alérgeno, perjudicial para cualquier sociedad, pero... ¡¡VAMOS A DEJARNOS DE MENTIRAS!! La proporción de sujetos peligrosos debe ser ínfima entre tanto ser humano que huye de ciudades destruidas, cuyas bandas sonoras las forman las bombas, la metralla, las sirenas, los gritos... ¿No escaparía, igual que tú, cualquier ciudadano francés, noruego o español si sus hijos tuviesen una altísima probabilidad de volver a casa en pedazos del tamaño de una nuez?
 
     Y tú, que esperas entre vallas, como los animales, un atisbo de caridad y comprensión, una posibilidad de futuro, seguro que pierdes la fe en el género humano cuando ves que, en este continente, somos capaces de movilizar el mayor ejército contra nadie sabe quién, tras un atentado en nuestros territorios y, sin embargo, vivimos con cotidianidad que, cada día, en Irak mueran 120 personas por fanáticos suicidas, o 100 en Siria por coches bombas, o centenares de niñas sean secuestradas en Nigeria o mueran estudiantes por ser católicos en el Chad o acribillen a montones a inocentes en Egipto, y así... hasta llegar a tu país... a tu ciudad... a tu calle.
 
     Somos capaces de mirar para otro lado cuando nos muestran imágenes tuyas y de tus compañeros de viaje pero rompemos a llorar de sufrimiento cuando nos cuentan que la mítica ciudad de Palmira puede ser destruida... ¿Cómo?... ¿Es más importante una ruina histórica que la vida de millares de personas?- pensarás. No miraros a los ojos, sí será una ruina histórica que nos pesará en la conciencia eternamente.
 
     Querido Refugiado Desconocido. Ojalá tuviese el valor de romper con mis propios miedos y enfrentarme a lo que hiciera falta por poder acogeros, pero soy tan tirano e inhumano como todos los demás. Quizá, si algún día llegáis a mi tierra, os reciban con fiestas y con fotos, de esas que les gusta hacerse a los que gobiernan los territorios. Pero no me importaría que "os utilizaran" con tal de que encontraseis, por fin, la seguridad.
 
     Tú sabrás orar, seguro que tienes más fe que yo en un Dios, se llame como se llame, que te enseñó el respeto a las personas. Háblale, órale, pide que os ayude. No sé si Dios existe, pero seguro que está más atento a vosotros que cualquier gobierno del Hemisferio Norte. Para Dios, sois sus hijos; para los gobiernos, un terrible dolor de cabeza.
 
     Salud para tod@s.

domingo, 15 de mayo de 2016

Según mi psiquiatra

     Hay dos cosas que ayudan a ligar a un hombre normal: Una es pasear con tu bebé, cerca de otras mamás con explosiones hormonales y desajustes emocionales continuos; Otra es decir frases del tipo "Según mi psiquiatra..." y esperar la pregunta espantada "¿Vas al psiquiatra?". Sí, espantada, pero resultona. Doy fe que se liga con eso...
 
     El caso es que "según mi psiquiatra", aquellas variaciones químicas que me convirtieron en una especie de tornado, fueron recolocadas con una fantástica pastilla, de cuyo nombre no puedo acordarme y a la ayuda de mucha gente, entre las que destaca Ana por encima de tod@s... yo, en su lugar, habría puesto un par de maletas en la calle y ¡¡a vivir del aire!!

     En nuestra última cita, aquel psiquiatra me dijo que, si en un período de cinco años no volvía a tener una recaída y mantenía el buen ánimo, daríamos por confirmado que la causa fue un batiburrillo de descuadres químicos originados por las continuas tensiones que llevaba en mi otro Centro; que para nada sería que yo fuese una persona con tendencia a la depresión y que podría declararme limpio de todo resto de aquella metralla.

     Pues bien... resulta que en estas semanas se cumplen esos cinco años, y no me había dado cuenta. Síntoma de que estoy fenomenal es que todo este tiempo ha pasado volando y que apenas recuerdo a aquel señor alto y de barba canosa que con tanto cariño me quería sacar del boquete oscuro donde me había metido.

     Aunque suene raro, nunca estaré lo suficientemente agradecido a la vida, al amor, al destino, a la ciencia, a las palabras cálidas, a las palabras sacadas de contexto, a la gente que me apoyó y a los que me dieron la espalda, a las carreteras que me servían de escape y, sobre todo, a los gestores de mi antigua empresa... NUNCA, repito NUNCA podré demostraros lo agradecido que estoy por haberme regalado esta experiencia: la depresión.

     Cinco años, y parece que fue ayer... pues nada, que voy a tener que celebrarlo (hay que celebrarlo todo en la vida!!)

     Salud para tod@s

sábado, 30 de abril de 2016

Tres veces

     Tres veces tendría que morir para separarme de la vida... de tanta vida que he acumulado, sin proponérmelo. Porque una despedida no sería suficiente y no me gusta dejar las cosas a medio terminar.
     Tres veces tendrán que dar mi parte de defunción, hasta aburrir a los forenses y marear al que tenga las llaves del infierno. Pero bueno... este hombre, ¿viene ya o todavía no?- lo imagino echando más humo del habitual, con las manos cruzadas tras su espalda, deambulando de un lado al otro del portón... pobrecillo, no sabe que le voy a dar mucha lata el día que llegue.
 
     Y no tengo intención alguna de irme, nadie piense que tengo un ramalazo melancólico ni nada por el estilo. Sencillamente aviso. El que avisa no es traidor, es vividor, y ese soy yo.
  
     La primera, la de los recuerdos. La segunda, la de la risa. La tercera, la de la salud. Así que, de antemano, informo. Tres veces tendría que morir. No una, TRES.
 
     ...salud para tod@s.




 

lunes, 11 de abril de 2016

Canción de Lunes

Te confieso que no atino
a encontrar la calma;
nada ansío más
y es lo que menos tengo.
 
 
 
Tu mirada vuela;
vuela negra, vuela.
Es la flecha que hiere el tiempo,
que lo detiene, que lo hace espeso,
que lo detiene, que lo hace eterno.
Tu mirada.
 
Manolo García - Como quien da un refresco
 
 
     Canción para este lunes que amenaza lluvia, borracho de nubes negras y pájaros ruidosos que huyen de algún desastre.
     Me dejo caer en esta canción; me reconforta y me hace disfrutar en su última estrofa como pocas.
 
     Salud para tod@s

miércoles, 6 de abril de 2016

Tremendo


     Me he enganchado a este ilustrador, Marcos Severi. Tan cruel y ácido como la misma realidad. Buscadlo y disfrutadlo... si podéis, porque algunas cosas nos hacen pensar más de la cuenta.
     Salud para tod@s.

lunes, 28 de marzo de 2016

Las Leyes de tu Gravedad

Hemos caído en la ceguera,
nos queda una vida entera
y algunos ratos más
para saltar del precipicio,
confundiéndonos de vicio.
Conjuga el verbo "pecar".

Siempre colgando de un hilo, tan fino,
que pronto se puede romper.

Vacía en mí tus bolsillos,
acalórame este frío
y que empiece a llover.

¿No ves que el miedo no es más que el peaje que impone Caronte si quieres cruzar?
La calma es tan solo el equilibrio. Las Leyes de tu Gravedad.

(Las Leyes de tu Gravedad. 2016)



¿Qué pasará de bueno, por nuestras cabezas que nos lleva, después de mucho tiempo a volver a componer en plan compulsivo? No lo sé, pero, como digo, será algo bueno y nosotros felices de estar estos ratos en el local, ensayando como si tuviésemos quince años otra vez... pero con la sensatez de las canas.

viernes, 11 de marzo de 2016

SE SALEN

Cuando pienses que no eres capaz; cuando creas que no puedes conseguirlo; cuando todos te digan que no lo lograrás...
 
 
 
El Langui ha hecho cosas mejores, pero no voy a quitarle el mérito de haber compuesto esta canción para el equipo nacional paralímpico.
Para los que trabajamos con y para estos colectivos humanos, este tipo de iniciativas son inyecciones de moral que no deben dejarse en el olvido.
Ojalá una máxima audiencia y un buen despliegue informativo para estos juegos, porque, si los deportistas de élite son luchadores natos, gente que se deja la piel en el intento del éxito, lo del deporte paralímpico es para quitarse el sombrero y volver a ponérselo jamás.
¡¡Langui, eres muy grande!! Muchas gracias
 
Salud para tod@s

miércoles, 9 de marzo de 2016

HE PERDIDO TODOS MIS CONTACTOS!!!

     Esta tarde se me ha salido el teléfono del bolsillo del abrigo y ha dado tal golpetazo contra el suelo... que ríete tú de la caída del Imperio Romano... un drama.
     Es raro, pero llevo casi todo el día "desconectado" del mundo... y no me ha pasado nada... bueno, a medias.
     Por lo pronto, he perdido todos mis contactos, mi agenda y un montón de fotos que tenía guardadas, además de las consiguientes pelas que voy a perder arreglando el dichoso bicho, porque, no es que se haya roto la pantalla... es que creo que ya ni respira.
     Pero lo realmente acojonante es sentir que estás "fuera" y que seguro que te estás perdiendo algo interesante. La gente lista que nos controla ha conseguido hacernos sentir plenamente dependientes de cualquier artefacto que a ellos les reporte beneficio. El móvil, la tele, la tablet, el ordenador... si no estás conectado, sencillamente, no estás.
     De esta manera, creamos el verbo "lo necesito" para usarlo cuando en el fondo lo que queremos decir es "lo quiero", y con esto no pretendo quitarle utilidad a los aparatos que nos rodean (¡¡líbreme Dios!!) aunque quizá deberíamos darle menos importancia de la que nos ocupa.
     Pero en este hemisferio norte, esto es pura ciencia ficción. Mañana haré acopio de valor y me plantaré en The Phone House con cara de "¿¿esto tiene arreglo??" mientras el joven dependiente se frota las manos mirando la caja registradora que recibirá un donativo de parte de otro pardillo con el móvil roto.
     En fin... que todos los problemas sean esos, ¿no?
 
     Salud para tod@s.  

P.D. No paro de recordar la canción "Analfanauta" de los Antílopez... aquí os la dejo