Me encantaría que visitaras también mi otro Blog; un espacio donde dejo mis fotografías; "EL MUNDO SE EQUIVOCA" (http://sequivoca.blogspot.com)
"EL HOMBRE QUE PRETENDE VERLO TODO CON CLARIDAD ANTES DE DECIDIR NUNCA DECIDE." (Henri-Frédéric Amiel) - Mayo 2017

jueves, 31 de diciembre de 2015

Canción para acabar un año: Always

     Como es costumbre en este blog, busco una canción para acabar el año, y otra para comenzarlo. Es mi manera de acabar las cosas como mejor me gusta y de la única manera que sé, con música.
 
     Y este año acaba con Bon Jovi... ¿por qué?, pues porque esta mañana he vuelto a escuchar esta canción y reconozco que me encanta. Que para algunos será un rock muy light, pero que a mi me alimenta, y con eso tengo bastante. Que es una gran canción y que me trae un millón de recuerdos.


     Espero seguir escribiendo lo que el tiempo y las ganas me dejen, y que paséis por aquí, como hasta ahora, casi sin hacer ruido. Esta es vuestra casa, aquí no hay fronteras ni requisitos para vivir.
 
     Os deseo una apacible noche de Fin de Año y un comienzo glorioso para el 2016
 
     Salud para tod@s

martes, 15 de diciembre de 2015

No es demagogia fácil, es sentido común

     Después de los atentados de París, una corriente mediática llenó las redes sociales de fotos en solidaridad con lo ocurrido. En lo humano, aquellas víctimas me dolieron muchísimo, como a cualquier persona con un mínimo de sensibilidad, pero me daba rabia que centrásemos nuestra tristeza (o nuestra ira) exclusivamente con lo sucedido en París, como si fuese el único lugar del mundo golpeado por el terror.
 
     No es demagogia fácil, es sentido común: Yemen, Siria, Afganistán, Egipto, Túnez, Chad, Nigeria, Afganistán... ¿sigo?
 
     No hubo "Je suis..." para ninguno de éstos, ni para los que mueren a diario en esas zonas... total, tenemos el cuerpo hecho, nos duelen menos... ¿verdad?... Reconozcámoslo: Son muertos de tercera categoría.
 
     Los mismos que me podían criticar por no poner un "Je suis Paris", son los mismos que hoy se quejan, y con razón, de que no haya un "Je suis España" extendido por las redes... No hay que evaluar ni dónde, ni cuántos, ni de qué manera; si somos tan solidarios, seámoslo para todos, por igual.
 
     Han muerto dos policías españoles que trabajaban por la paz, pero, ¡ojo! NO POR LA PAZ DE AFGANISTÁN, POR LA PAZ DE TODOS... y lo siento mucho, pero esos dos hombres, a mí también me duelen. Ni más, ni menos, me duelen igual. Y no me duelen por ser españoles. Me duelen por ser personas.
 
     Y lo peor, es que aquí mismo, en España, la noticia pasa casi de puntillas, porque nuestro interés principal está en ver un "Cara a Cara" entre dos políticos pasados de vuelta que demostraron, a todo un país, que lo único que se merecen es que los boten, pero con B.
 
     Tras lo de París, hasta en los partidos de deporte escolar se guardó un minuto de silencio, y este pasado fin de semana, esperaba un gesto igual en el deporte profesional, que es lo que ve todo el mundo... Y NADA!!!
 
     Lo siento mucho, me enamoré de París hace muchos años, cuando la visité por primera vez, y volvería mil veces más. Pero amo la vida y la libertad de las personas por encima de nacionalidades. Me duele el refugiado que huye de lo mismo que se vivió en París una noche, sólo que todos los días y a todas horas; me duele un parisino o un nigeriano; me duelen (y mucho) dos españoles (casi olvidados ya)...
 
     Y sé que tú, que lees ésto, sientes lo mismo que yo. Por eso somos personas.
 
     "Imagine all the people living life in peace..."
 
     Salud para tod@s

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Son casi las siete

     Soy de barrio. De un barrio que nació, casi a la vez que yo, donde, por entonces, aún no llegaba la ciudad, ni las calles, ni los autobuses de línea. Allí, a mediados de los 70, había una vaquería, varias casas y mucha tierra. Y allí crecieron edificios amontonados, uno tras otro; uno sobre otro. Y se hicieron jardines y escaleras para salvar tanto desnivel, y curvas imposibles de salvar cuarenta años después, en calles minadas de coches aparcados que, seguramente, jamás imaginaron encontrar los diseñadores de Nueva Málaga, mi barrio.
 
     Lo reconozco, soy muy de mi barrio y me gusta hasta su nombre. Un lugar feo, crecido a lo alto, por el que deambularon los mismos personajes de toda la vida, y ahora lo hacen sus hijos, incluso, sus nietos; los cuales han adaptado hasta las maneras en el caminar de sus mayores; la herencia mimetizada.
 
     Son casi las siete. Hago tiempo para recoger a las niñas de su entrenamiento. Me gusta que pisen estas mismas aceras que gasté cuando era un crío. Voy con tiempo de sobra. Es una hora perfecta para echarme un cigarrito aquí, sentado junto al estanco donde le compraba a mi padre su tabaco. Él ya no fuma, ahora el que fuma, aunque poco, soy yo.
 
     ¿Ves? La herencia mimetizada.
 
     Salud para tod@s 

lunes, 23 de noviembre de 2015

Y no me eches de menos


Y no me eches de menos,
que el recuerdo es un veneno;
yo vivo en la soledad
con tanta gente que me da miedo.


Siempre nos quedará un alto el fuego,
una bandeja de plata y un mar de cristal...
y un par de besos ante el espejo,
y un rostro nuevo, como zapatos viejos.


Carlos Chaouen - Flores Secas

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Mi vida, no hay derecho a salir con miedo a la calle

     Lo bueno de las canciones es que, aunque estén hechas con una intención, siempre puedes aplicar la letra a tu propia conveniencia; por eso, últimamente tarareo esta de Ismael Serrano "Mi vida, no hay derecho a salir con miedo a la calle. La ciudad se desangra y parece que no había nadie...", que no tiene nada que ver con lo que estamos viviendo estos días... pero sí, algo comparte.
 
     Quizá sea inconsciencia, ganas de vivir o que tengo dos niñas con la sonrisa permanente, revoloteando a mi alrededor; pero sé que no quiero salir con miedo a la calle. No les voy a dar ese gusto, y creo que deberíamos actuar todos así.
 
     Más allá de los temas políticos (por cierto, es suficiente darse un paseíto por twitter para darnos cuenta de que, en España, para todo, somos azules o rojos, para todo, incluso para tragedias como la vivida el pasado fin de semana... y eso sí que aburre), más allá de las ideas de cada uno, más allá de los chismes y las informaciones malintencionadas, estamos cada uno de nosotros, entiéndase: Nuestras familias, nuestros recuerdos, nuestra música, nuestras aspiraciones, nuestras fotografías, nuestras cicatrices..., en definitiva, nuestras vidas... ¿las vamos a abandonar en el camino por el miedo?
 
     Sé que este asunto tiene difícil solución y, aunque, como ya digo, por Twitter lees a auténticos sabios que conocen el secreto para acabar con toda esta histeria, dudo mucho que sea tan sencillo. Mi pequeño granito de arena es seguir viviendo, día a día, haciendo lo que siempre he hecho y aprovechando cada soplo de aire. Porque este asunto no es nuevo, la diferencia es que ahora nos golpea de cerca. Pero cosas como las pasadas en París, las sufren a diario en Líbano, en Afganistán, en Siria, en Angola... la diferencia es que, ahora, nos salpica.
 
     Tenemos la suerte de haber nacido en este hemisferio, no tenemos que andar kilómetros para llenar un cántaro con agua sucia o para que nuestros hijos vayan a la escuela. Tenemos unas comodidades  que, creo, sería un error egoísta no disfrutar y hacer que, quien no las tiene, pueda disfrutarlas también. Y más egoísta aún sería pensar que, si nosotros estamos bien, el mundo entero estará bien. Esto no es Disneylandia, aunque pretendan hacérnoslo creer. Este azote está en todo el planeta, y quizá habría que preguntarse por qué y cómo frenarlo.
    
     Dejemos a los que saben, seguro que están más preparados que los demás, y mientras tanto, como decía aquella otra canción "hay que vivir, amigo mío. Antes que nada, hay que vivir".
 
     Salud para tod@s    

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Los días están contados

Los días están contados,
no hay más que temer,
tan sólo seremos libres
cuando no haya más que perder.
Vetusta Morla - Saharabbey road
 

     Corren malos tiempos para perderlos en tonterías, luchas y pensamientos recurrentes que no llevan a ninguna parte. Apura los segundos, mañana buscarás en algún cajón lo que reservaste y sólo encontrarás las cenizas de lo que no has vivido.
     No es el momento de calcular fríamente; es el momento de vivir ardientemente.
 
     Salud para tod@s 

lunes, 9 de noviembre de 2015

Cosmogonías... +3!!!

     Decir, a estas alturas, que casi todo en el mundo es mentira, no es descubrir nada nuevo. Si esto lo aplicamos al mundo del arte, en general, y de la música, en particular, es igualmente cierto, válido y nada novedoso.
 
     Toda esta entradilla viene a cuento de que hoy, el "Cosmogonías" de mi amigo Curro Ayllón cumple tres añitos. Como trabajo discográfico es bastante aceptable, tirando a "muy aseado", como diría Nacho Artacho; pero, como obra de arte, me parece de las más altas: Canciones que llegaron a un estudio de grabación de Sevilla hechas a guitarra básica, a modo ON, en el más modo On de cantautor y que, semanas después, salió convertido en un discazo.
 
     Y, ¿por qué digo lo de la mentira?, pues porque como Curro hay mucha gente, muchísima, y él, manque me pese, posiblemente no sea el mejor de todos los que farandulean semana sí, semana no por algún escenario del país. Ni siquiera ahora, que pone voz (y algo más) a GLACIAR... otro pedazo de banda, podría afirmar que toca el techo de la sabrosura musical. Pero... que ese disco lleve tres años grabado y no haya pegado un "pelotazo", como decían los antiguos locutores de radiofórmula, es incomprensible.
 
     No seré yo quien venda la moto de Curro, ni la de su banda, sólo aprovecho que tengo este espacio en el mundo para dar mi opinión; y mi opinión es que "Cosmogonías" merecía mejor suerte. Aunque, claro, la suerte no es siempre de quien se la trabaja.
 
     Mientras, el mundo sigue girando y nosotros seguimos escuchando y consumiendo cosas que no son tan buenas... ni la mitad.
 
     Salud para tod@s!!
 
PD: He puesto el enlace a las páginas de esta gentuza que nombro, por si os pica la curiosidad.

lunes, 2 de noviembre de 2015

Mi barba tiene tres pelos

     Antes, eran dos o tres canas por cada lado de la cara. Eran más duras que el resto del pelo de mi barba, escaso siempre, por otra parte; y tenía que recortarlos después de haber pasado la máquina que dejaba parejo, más o menos, su perfil.
 
     Pero la cosa va a más... voy para viejuno, y me alegra, la verdad. Con goteras, más o menos considerables, pero contento. Reconozco que no estoy hecho un chaval, la cuarentena es lo que tiene, y que pasé épocas mejores, pero... ¿qué más da? Si a estas alturas de la película y, tal y como anda de revuelto el patio, me voy a poner a pensar en esas cosas, cierro el blog. Vaya, cierro el blog y vendo el cerebro por falta de uso futuro.
 
   Hay que vivir el minuto que se tiene; el de ayer ya ni existe y el de mañana... ése está lejísimos. AHORA es la palabra. Hacer planes está muy bien, tener proyectos es muy sano, pero, dejarlo todo para más adelante, es caer en el error más absurdo.
  
     Sé lo que digo. Llevo un positivismo encima la mar de asqueroso desde hace ya mucho tiempo (quizá más de un año). He estado y he salido del agujero y la perspectiva cambia considerablemente entre el antes y el ahora.
 
     Mi barba tiene más de tres pelos... blancos. Y me alegra, la verdad.
 
     Salud para tod@s

martes, 20 de octubre de 2015

Dame una corona más...

     Avanzaba hacia mi casa despacio. Caminando, como la mayoría de las veces, con las manos en los bolsillos y los auriculares luchando por escapar, ayudados por los botones de la cazadora vaquera... y pensaba en esa cazadora. No sé cuántos años llevo con ella, ni idea; ni el orden que ocupa en mi lista de cazadoras vaqueras. Nunca fui muy original para el atuendo, preferí lo cómodo a lo que marcaban en las tiendas como "moda".
     Se me ha ocurrido adherir imágenes a esas cazadoras mías, recuerdos que no existirían los unos sin la otra... y me ha llegado aquella humedad de las calles cuando la lluvia se daba una tregua y dejaba respirar el aire mojado. El caminar, pateando hojas caídas..., la neblina del puesto de castañas, de cuando el otoño era otoño,; el homo de los coches, los cristales llenos de mares de gotas, el atasco de cada día...
     Muchas caras, muchas risas, muchos miedos vivieron en esas cazadoras. Muchos sueños, mucha música (momento en el que aprovecho para buscar en Spotify, canciones de Amaral... porque Amaral me suena a cazadora vaquera). Esas cazadoras eran tiempos de cambios, cartas que se jugarían una sola vez en la vida, trenes de paso, mucha vida por vivir, aún.
 
     Voy subiendo por Las Chapas y suena "Mi alma perdida" (Dame una Corona más, que esta noche yo quiere perder la conciencia que me hace temblar cada vez que te veo... venir...).
     Qué canción tan bonita...- es lo único que se me ocurre pensar.
 
     Esta noche huele a otoño. Sin frío, pero con nubes negras, locas por reventar el cielo en pedazos, como un niño ofuscado que no consigue acabar el puzle y lo aprieta a conciencia... para que todo estalle. El color de la ropa se va oscureciendo, como la tarde y los cartones mojados de los que viven mojados, no van a aguantar una cabezada más, y piden el cambio.
 
     Estoy llegando a casa, y Eva sigue adornando, con su voz a medio romper, cada acorde de la guitarra de Juan. No pienso entrar en mi casa sin antes ponerme otra vez esta canción... y luego la cuelgo en el blog. Spotify me regala un bonus track personal y Amaral resuena en mi cabeza, junto a los películas que se abrigaron con mis cazadoras, desde que tenía 13 años...!!!!
 
     Salud para tod@s
 
 
 

jueves, 8 de octubre de 2015

EL MAGO

     El la sorprendía a cada minuto, sus trucos de magia la tenían tan embelesada que apenas guardaba un gramo de aliento para sí misma. En ocasiones era una carta adivinada de entre un millón, otras hacía aparecer flores de jarrones vacíos, incluso, una noche de agosto, agotados tras una sesión de pleno sol de verano, adivinó sus pensamientos... todos.
 
     Ella disfrutaba de la magia de su mago particular. Contaba los segundos hasta la llegada de un nuevo número; hasta que un día, en pleno show, no pudo evitar preguntarle:
 
     - Todo eso que tú haces... en realidad no es magia, ¿verdad?... quiero decir... todo debe ser un truco, imagino.
     - Si te dijera que estás en lo cierto, ¿pensarías que no soy mágico?
     - Si me dices que todo encierra truco pensaría que siempre me has engañado.

sábado, 3 de octubre de 2015

Mi todo



 Seguiré eliminando las palabras malas que
puse en mi todo, aunque mi todo
quede sin palabras.
 
  
 
ANTONIO PORCHIA

jueves, 1 de octubre de 2015

Leemos mal el mundo

"Leemos mal el mundo,
                ... y decimos luego que nos engaña."
(Tagore)
 
 
     Ojalá fuera todo tan fácil como para echar la culpa siempre a los demás. Es la solución rápida, la carta más a mano. Es un recurso intachable que nadie podrá rebatirnos si nuestro tono suena a seguridad y conocimiento del terreno.
     Ojalá fuera todo tan sencillo como saberse libre de cargos. Con la potestad de alzar la piedra en primer lugar. Con la imprudencia de la conciencia virgen. Seguros de que, el malo, siempre es el otro.
     Ojalá las causas estuviesen siempre más allá de nuestras paredes, para acariciar el sueño cada noche sin tardanza, para olvidar las vigilias inoportunas, los fantasmas que duermen en los armarios, en los espejos,... Que fuésemos inmaculados en la disputa y vencedores en la razón.
    
     Si leyésemos mejor el mundo...
 
     Salud para tod@s.

lunes, 28 de septiembre de 2015

Amén




"Pero eso sí,
confieso que me agota
tener que soportar

a tanto idiota."



     Hoy hago mías (más quisiera que lo fueran) las palabras de Don Joaquín. Es de esos días en que crees que tus peores sueños se hacen realidad y que en el mundo no hay más tontos porque no caben... afortunadamente.

     Vendrán tiempos mejores. Yo, a lo mío, "Sabineando" que es gerundio.
     Salud para tod@s.

P.D.: No he caído en la cuenta de que habrá quien piense que, entre el cupo de tontos, ando yo también por "sabinear". Ante lo cual callo, otorgo y lo que haga falta... Por supuesto, ellos siempre tienen la razón en todo, no va a ser menos esta ocasión. 

jueves, 3 de septiembre de 2015

"Y si me quieres dibujar, prefiero..."

     Durante mucho tiempo hice mía la frase de Fito "Y si me quieres dibujar, prefiero el gris". Eran otros días, totalmente diferentes a los que vivo actualmente. Es curioso, como la mente juega malas pasadas y te hace ver las cosas de una forma tan oscura..., pero, afortunadamente, todo eso pasó.
 
     Hoy charlaba en la Tetería El Harén, lugar guapo (donde los haya) en el centro de Málaga, con una persona muy interesante, Dani Díaz (@danisucooo), maestro de ilusiones y de la escuela pública, sobre lo humano y lo divino... más sobre lo humano, lo divino lo dejamos para otra ocasión mejor... de estas cosas: de los momentos de pánico, de sudores fríos y de días nublados. De como uno sale reforzado cuando dejas de tener control sobre tus propios hilos, esos que, de repente y sin saber y santo de qué, se enredan y se enredan y crees que jamás volverás a controlar. Pero lo logras. Consigues deshacer tantos nudos que, quizá por tus propios miedos, dejaste que se hicieran cada vez más tensos. Se logra, y tu perspectiva del momento varía considerablemente. Tanto que lo que antes era vacío y oscuridad, hoy se vuelve una explanada de oportunidades, que parecen no acabar.
 
     De todo se sale, por eso, sigo cantando las canciones de Fito, pero "Si me quieres dibujar, prefiero..." el azul.
 
     SIEMPRE EL AZUL.
 
     Salud para tod@s

martes, 1 de septiembre de 2015

2709 kilómetros

     Soy maniático hasta el exceso. De repente, casi sin planteárnoslo, hemos cargado he coche y nos hemos ido a pasar una semana a la otra punta de España, al Pirineo Aragonés; y he contado los kilómetros, las horas, he repasado los tickets de las gasolineras, las facturas de los restaurantes, he coleccionado folletos y mapas como si fueran necesarios para sobrevivir... pues sí, así soy yo. Maniático.
 
     Pero también soy muy observador. Tengo la virtud, o el defecto, de ver y oír todo lo que hay a mi alrededor y si bien tengo que deciros que, paisajísticamente y gastronómicamente, vuelvo repleto de buenas sensaciones; "educativamente" vengo hecho un toro. Me explico.
 
     Uno se harta de las etiquetas, más cuando cree que son injustas e innecesarias, pero cuando sale (viajar sirve para algo más que para usar indiscriminadamente el palo-selfie, que también...) compara muchas cosas y yo no he sido menos. Dicho vulgarmente, "he flipado" con el comportamiento de gente que critica con facilidad a los andaluces. ¿Los ruidosos no somos nosotros?, ¿Los maleducados no somos nosotros?, ¿Los liantes no somos nosotros?... Pues no sé yo qué decir. Generalizar es tan fácil como erróneo, pero tanto para dar palos como para recibirlos, y de eso último, los del sur sabemos un montón.
 
     Emocionado y agradecido, como diría "la Morgan", regreso más ancho que alto. Si quieren seguir poniendo etiquetas, que sigan... visto lo visto, eso no demuestra más que la incapacidad mental para el raciocinio que tienen algunos. Me vuelvo con un ciento de paisajes increíbles; con cosas que jamás había hecho; con la tranquilidad de llevar a Ana al otro lado del coche dirigiéndome para que no estuviese aún dando vueltas por los puentes de Biescas, con la tarjeta de memoria de Sara echando humo (érase una niña pegada a su cámara de fotos) y con María haciéndose mayor a cada pueblo que cruzábamos; con la sensación de que tengo que pegarle un buen repaso a la Historia de España, y una buena excusa a la balanza, pero sobre todo, con un orgullo muy tonto pero muy grande a la vez, de ser andaluz... que nada tiene que ver con lo que pintan por ahí, más bien, todo lo contrario.
 
     Con esto no pretendo criticar al resto, solo retirar un poquito de la mierda que, injustamente, nos vuelcan a diario.
 
     Viajar, cuando se puede, es un ejercicio muy sano. Ojalá se pudiera con más frecuencia.
 
     Salud para tod@s
 

 

martes, 11 de agosto de 2015

La dinámica del miedo


Miro mis pies,
no soy consciente del recorrido.
Iba dejando migas de pan
por el camino.

Tú eres lo más lejos
que he estado de mi casa,
no lo voy a negar.
Ahora cómo hago
para volver atrás.

Ayllón - "La dinámica del miedo" (@ayllonmusica - Cosmogonías;2012)                      


   Recuperando entradas pasadas... SALUD PARA TOD@S!!!

viernes, 7 de agosto de 2015

80 veces

(Consejo: Primero lean, después, por nada del mundo se pierdan el video...)
 
     Antes me preguntaba para qué servían los recuerdos y, posiblemente, sirvan para hacerte sobrevivir, no hay otra... Lo que antes eran recuerdos tormentosos, con el tiempo, son escalones donde apoyar el pie para coger impulso. Puede que, sin ellos, el día a día fuera una sucesión de repeticiones sin ningún avance, sin aportes para uno mismo, pero el tiempo ("el puto tiempo"- como decía mi compañera Sandra) transforma las cosas para hacernos más independientes, más libres... o, por lo menos, para que lleguemos a creer que lo somos.
 
     Hace unos años, una serie de momentos llegaban a mi cabeza en forma de martillo. No se lo deseo a nadie, pero no miento si digo que fueron las peores/mejores lecciones de mi vida; que si hoy ando buscando la felicidad es porque antes no sabía donde estaba escondida; pero hoy esos momentos se han convertido en algo de lo que hasta llego a reírme.
 
     80 no, 80.000 veces me dije que tenía que olvidar muchas cosas, y pensaba que no lo lograría... y hoy, como María Rozalén, lo cuento, pero me río.
 
     Y me río de todo.  
 
... que 80 son las veces que al día me acuerdo de ti; las mismas que recuerdo que te tengo que olvidar.
Rozalén - 80 veces

 
Salud para tod@s

martes, 4 de agosto de 2015

Mucho corazón

     A las tres y media lo han bajado a quirófano. Quizá a las 8 tengamos alguna noticia de cómo ha ido la cosa. En la habitación su mujer, dos de sus hermanos y dos de sus hijas. Varios paseos a tomar café, algún paseo por la planta, un par de cigarros... y las horas pasan muy despacio, los minutos se estiran como chicles cuando los vives en sitios como éstos. 
     Es la primera entrada que hago desde el teléfono,  me lo he pensado mucho pero ya no le doy más vueltas. 
     Un par de plantas más abajo, mi suegro está siendo operado de corazón. Inesperadamente algo ha dejado de funcionar bien y hay que volver a darle cuerda. Sabemos que es una operación que se hace a diario, miles al día, pero eso no impide que se respire una profunda preocupación.

     Así que piensas... y piensas, y mientras paseas, vuelves a pensar...

    Lo único que tengo claro de todo esto son dos cosas:

     1- la vida no te avisa y en cinco minutos todo puede cambiar así que lo mejor es vivir el momento presente, dando la importancia solo a lo que realmente lo merece. Siendo feliz e intentando hacer feliz al que te rodee. No ser egoista, no ser avaricioso, no ser arrogante... todo eso se marcha en el momento en que te marchas tú.  Hacer que tu vida sea recordada por lo que hiciste por los demás y no por cuantas cosas acumulaste en tu trastero...
     2- espero que el quirófano tenga espacio suficiente. Ese corazón es muy grande.

            Salud para tod@s.

domingo, 2 de agosto de 2015

Propongo un brindis preventivo

                      Propongo un brindis

                                                   preventivo

                          por,   si    acaso,

                                       TODO sale BIEN...

     El Kanka - El día de suerte de Pierre Nodoyuna
 
 


 
     Hay que ver la cantidad de vueltas que puede dar la vida; y pienso que, quizá, eso sea hasta una bendición. ¿¿¿Cuántas cosas se dejan sin hacer por tener la convicción de que saldrán mal; o cuántas ni siquiera intentamos porque no nos vemos capaces de afrontarlas???
 
     Pues eso, y si resulta que, al final, todo sale bien???
 
                                            Salud para tod@s
 
 
P.D: No hay más cera que la que arde, los de la foto no salen mejor porque no pueden salir mejor. No hay nada más que hacer. Ah!!, y háganme el favor de escucharme un poquito más a El Kanka... luego os arrepentiréis.

miércoles, 29 de julio de 2015

Cuando me siento bien...

Cuando me siento bien la sarten no se pega,
me sale la tortilla redondita, perfecta.
El frío es una escusa pa' abrazarte más,
si la casa esta muy sucia nos vamos a un hostal.

Me siento bien, la música me inspira.
Merengue, bachata y tu voz de dormida.
Con cuatro palabras te hago una poesía,
enciendo la noche y alargo los días.

Soy capaz de leerte la mente,
arreglar los problemas de toda la gente.
Voy cantando las vueltas del mundo,

en solo un segundo le prendo la luz al sol...
                                                     
                                                                   Efecto Pasillo


     Esta canción, que es un poquito chorra, me resuena en cualquier momento y me hace sonreír, que tal y como está el patio, es como el premio gordo. La tarareo en el coche, pongo la radio y suena, hay un reportaje sobre playeo y de fondo está esta canción... Y lo veo fenomenal, porque tenemos dos opciones; vivir un poco ilusionados, ajenos (al menos conscientemente) a los Marhuenda y compañía; o meternos de lleno en las Grecias, Venezuelas, terrorismos, desgracias...
 
     Quizá parezca una actitud insensata o infantil, pero ya os digo yo que no. Hasta hace unos años, no muchos, toda la actualidad me parecía digna de disfrutarse y aprovecharse, hasta que descubres que es la actualidad y sus voces con pedigrí las que se están aprovechando de ti. ¡¡Al Carajo!! Yo sigo en mi batallón, pero ya no me duelen las balas rabiosas de los que sólo saben destruir. Ahora, miro, oigo y callo, que se peleen ellos entre sí, si tanto les gusta. Ya intentaré construir a mi manera, y sin hacer demasiado ruido.
 
     Porque, lo que me gusta de verdad, es intentar ser feliz, aunque esa felicidad sea un poco irreal, pero tengo que hacerlo, por mi familia y por mí. Así que, si pongo música, probablemente sea para sonreír mientras la tarareo; si voy al cine, será para disfrutar como un chiquillo; si leo un libro, si veo una serie... no voy a sufrir. No pienso hacerlo.
 
     Si mañana se me apagara la luz, y tuviera que hacer recuento de cuántos días he sonreído, estaría dispuesto a batir algún record; por lo menos, mejorar mi marca personal.
 
     En mi vida ahora suena más música que nunca (lo cual ya es bastante) y casi siempre, suena bien.
 
     Salud para tod@s
 

jueves, 23 de julio de 2015

MIL ENTRADAS

     Este mes cumplo nueve años en el mundo bloguero, desde aquel comienzo en https://montesola.wordpress.com/, al que me incitó @ayllonmusica hasta hoy. Y revisándolo, veo que no escribía tan mal en aquella época, jejeje.
 
     Lo curioso es que con sus 181 entradas y las 819 de este actual blog, HE ALCANZADO LAS 1000 ENTRADAS!!!! Qué pechá de escribir tonterías, no???
 
     Esto no tiene ningún valor, lo sé, es algo anecdótico, pero lo acabo de descubrir y me ha hecho mucho ilusión, habéis visto con que poco se conforma uno???
 
     Ea, seguid con vuestras interesantes y atractivas vidas, no os entretengo más. Ah... Y GRACIAS A TODOS LOS QUE HABÉIS ESTADO AHÍ.
 
     Salud para tod@s
 
 

Respuestas

¿Cómo que no hay promo?, preguntó un músico en Zagreb. Doctor, ¿cuánto va a costarme?, dirá ese transexual de Río. ¿Cómo se lo digo?, piensa él un jueves mientras la besa a la vez que en la Plaza de Mayo de Buenos Aires alguien grita ¿dónde están?. ¿Puedes a las 12?, escucha una puta en Praga que ayer mismo pensó ¿a mí quién diablos va a salvarme?. ¿Lloverá?, pensó un campesino en Somalia. ¿Cuándo llegará el invierno?, me soltó aquel mes de octubre, mientras Palestina entera preguntaba ¿hasta cuándo?. Una novia en Roma gritaba ¿quién te ha escrito esto?. y unos pisos por debajo de la desesperación él respondía ¿por qué espías mis mensajes?, y un amante arrepentido dijo anoche ¿puedo entrar?. ¿Cuántos días de retraso llevas?, susurró en aquel lavabo y, en una canción de Sabina, Eva pregunta por Adán. Y así tantos, pequeñas historias de humanos, sin brújula ni estrella polar, buscando una flor en su paraíso de cemento.
 
Marwan (La triste historia de tu cuerpo sobre el mío)

miércoles, 15 de julio de 2015

Vintage Café

     Las aspas del ventilador giraban con una velocidad que no habían conocido jamás. Un poco de música tranquila sería su refugio mientras se vestía con su traje de nerviosismo, ese que se escondía entre trapos y perchas en un armario tan estrecho como los pasajes por los que escapaba en noches como esta. Spotify le ofrecía "Vintage Café", una selección de clásicos del rock pero muy relajados y ella lo recibía como una cascada fresca sobre sus hombros.
 
     El miedo a un nuevo rechazo le atenazaba tanto que buscaba su desodorante una y otra vez sobre la cómoda de su dormitorio. Movía los papeles, las fotos viejas, los recibos si leer, las pastillas para dormir... sin ver el roll-on que estaba allí, ante sus ojos, quieto todo el rato.
 
     Tenía tiempo hasta llegar a su cita, tiempo de sobra, más de tres horas, así que descendió el ritmo y encendió otro L&M Light, "el último de la tarde" - decía ella, mientras recopilaba monedillas para comprar un nuevo paquete en la máquina del bar de Santi. El bar al que ya solo iba a por tabaco, las aventuras veinteañeras pasaron a mejor vida. Mañana cumplía los 44 y ya sentía que aquella niña intrépida se había perdido en alguna de las calles estrechas que atravesaba a diario con la cabeza baja.
 
 
     "Pero hoy va a ser mi día; ya está bien de tanto perder"; metió el brazo entre los trapos para sacar un vestido burdeos, cerró sus ojos soñando con volver muy tarde esa noche a su casa; a ser posible, muy borracha; a ser posible, acompañada... este tipo de citas no solían funcionar, pero no había que cerrarse.
 
     ¿Sandalias negras... o tacones negros?... Sandalias!!! El olor a EUPHORIA de Calvin Klein que flotaba en el ambiente ahogaba cualquier miedo. Cerró las ventanas, apagó las luces, un último intento de auto-convicción ante el espejo -Hoy sí!!- y el portazo seguido del giro de la cerradura de manera compulsiva dejó su destartalado piso en un leve silencio, aunque no del todo... olvidó apagar el Spotify...
 
     Y premonitoriamente en ese momento sonaba "Like a Virgin"
 

miércoles, 8 de julio de 2015

No es la misma

     No es la misma, estoy seguro de ello. Creo que ese piso es alquilado y esa inquilina no es la misma de los veranos anteriores. Aquella tenía la costumbre de encender las luces, descorrer las cortinas y abrir las ventanas para que entrase algo de fresco a la vivienda. No tiene aparato de aire acondicionado... incluso, creo que no tiene ni cortinas, nunca las he visto.
 
     Solía pasearse, muy acalorada ella; siempre con el pelo recogido y sin ropa, al menos de cintura para arriba, que es lo que se ve desde mi terraza; y paseaba de ventana en ventana, no sé si buscando algo, no sé si dejándose ver por los vecinos.
 
     Yo le comentaba a Ana que la pobre muchacha pasaba mucho calor en verano y necesitaba airearse un poco, por eso lo de pasearse así, tan visible ella..., que yo no miraba... que, simplemente, me pillaba allí a esa hora...
 
     El año pasado no paseaba nadie por aquellas dos grandes ventanas, pero este año sí que hay alguien. También es una chica, también se pasea con el pelo recogido, y es igual de delgada que la otra, pero creo que no es la misma... al menos esta no está tan acalorada...

     ...aunque, para esta noche, se esperan 40 grados...

     Salud para tod@s

 

miércoles, 1 de julio de 2015

Que quiero hacer contigo...


Si la palabra es acción
entonces ven a contarme el amor,
que quiero hacer contigo
todo lo que la poesía aún
no ha escrito.

              (Elvira Sastre)

jueves, 25 de junio de 2015

Mira cómo me mantengo en un solo pie

     Esta canción la tocábamos en nuestros conciertos, sin permiso y sin licencia, hace ya algunos añitos y hoy, al escucharla en la radio, me ha dado un subidón de buenos recuerdos y de buen rollismo. Qué bien lo pasábamos haciendo el ganso en el escenario!!! No había Operaciones Triufo, ni Voces, ni cosas similares. Para grabar un tema tenías que empeñar un riñón y parte del otro y ahora cualquiera en su casa se graba lo que sea. No teníamos un duro para desplazarnos, ensayábamos en una nave industrial entre ventanas y marcos de aluminio en proceso de fabricación, tocábamos donde fuera: en una discoteca de pueblo, en un bar del centro o en patio de vecinos por San Juan; la vida era el futuro, lo que ya llegaría, en ese momento sólo teníamos ganas de pasarlo bien, y lo hacíamos aunque nos tuviésemos que nutrir de canciones de otros porque las nuestras no las conocía nadie.

     No se puede vivir del recuerdo porque sería desaprovechar el presente, pero es que con esta canción... Con esta canción lo pasábamos de lujo!!!

     Salud para tod@s


martes, 16 de junio de 2015

Veneno en la piel - IV

     "Dicen que (tengo) veneno en la piel..."


     Este llega con más de un año de retraso, pero es que, como siempre, mi cercana indecisión no me dejaba elegir el diseño para esta cuarta marca venenosa.
 
     Por mi 40 cumpleaños quería hacer muchas cosas: grabar un disco, un bautismo de buceo, ver amanecer entre lamas en Katmandú y tatuarme algo relacionado con ese número y al final... pues eso, que el tatuaje llegó, pero a los 41, y del resto de intenciones... ahí quedaron.
 
     No encontraba nada relativo al 40 que me gustase, ningún tipo de grafía me satisfacía, ninguna colocación espacial de los números me parecía atractiva. llegué a plantearme hacerlo en números romanos pero resultaba XL, o sea... anchito de cuerpo y, por ahora, me mantengo entre la L e incluso la M (benditos fabricantes disléxicos).
 
     Así que pensé en algo que representara algo más mágico... y me acordé de los nudos místicos que había visto en los ilustraciones budistas. Líneas que no tienen ni principio ni fin, como las relaciones entre personas, como los sueños, como las alegrías o como las penas; todo es un ciclo que a veces se desenvuelve de la misma manera que se inició... solo hay una cosa que siempre acaba y, aún así, hay gente que cree en la inmortalidad, en la reencarnación. Nada se crea ni se destruye... simplemente se transforma... todo se transforma
 
     Por eso busqué y di con el diseño. Ahora ya tengo un nuevo veneno en la piel, el que me recuerda que la vida da muchas vueltas, que hoy estás arriba pero que mañana puedes estar en lo más bajo, y que hay que seguir, rodando y rodando cada día... así, en plan místico, como este nudo.
 
     Salud para tod@s.

miércoles, 3 de junio de 2015

Recuperando...

Me debes un sueño, te debo una canción a medio hacer,
uniendo cuatro besos de tu boca, dos suspiros, una espera.
Me queda por dormir en tus aceras
cuatro o cinco noches cada mes,
Me queda dibujarte, hacer el recorrido inverso
de la primera vez.
 
Nos debemos un taxi, una noche de agosto con lluvia,
un hotel barato, una botella medio llena para vaciar.
Te quedan planes en la barra del bar
que imaginábamos a oscuras.
Nos quedan mundos, nos quedan nieves y muros.
Nos quedan dunas.
 
 

     Y que borrando archivos del ordenador me encuentre con bocetos de letras que alguna vez soñaron con ser canciones??? Eso me acaba de ocurrir y, a falta de nuevas ideas, recupero las antiguas.
     Disculpen estas ausencias, pero es que no paro (lo cual no debe ser ni bueno...)

     Salud para tod@s

lunes, 11 de mayo de 2015

Cada noche me invento, todavía me emborracho

Ayer cumplí años y me pasé todo el día con esta canción de Sabina en la cabeza.


Lo primero que quise fue marcharme bien lejos;
en el álbum de cromos de la resignación
pegábamos los niños que odiaban los espejos
guantes de Rita Hayworth, calles de Nueva York.

Apenas vi que un ojo me guiñaba la vida
le pedí que a su antojo dispusiera de mí,
ella me dió las llaves de la ciudad prohibida
yo, todo lo que tengo, que es nada, se lo dí.

Así crecí volando y volé tan deprisa
que hasta mi propia sombra de vista me perdió,
para borrar mis huellas destrocé mi camisa,
confundí con estrellas las luces de neón.

Hice trampas al póker, defraudé a mis amigos,
sobre el banco de un parque dormí como un lirón;
por decir lo que pienso sin pensar lo que digo
más de un beso me dieron (y más de un bofetón).

Lo que sé del olvido lo aprendí de la luna,
lo que sé del pecado lo tuve que buscar
como un ladrón debajo de la falda de alguna
de cuyo nombre ahora no me quiero acordar.

Así que, de momento, nada de adiós muchachos,
me duermo en los entierros de mi generación;
cada noche me invento, todavía me emborracho;
tan joven y tan viejo, like a rolling stone.


Sabina - "Tan joven y tan viejo"


Salud para tod@s

sábado, 9 de mayo de 2015

Se vende

     Camino del conservatorio, cuando voy a recoger a Sara, paso siempre bajo el cartelón enorme de "Se vende" en una de las terrazas por las que avanzo. Siempre me he preguntado cuál sería el motivo que hace que ese piso, bien orientado, con recinto, piscina y buena ubicación, lleve tantos meses sin encontrar comprador; y siempre acabo igual "no hay dinero"...
 
     Luego la cabeza se me va y me pongo a imaginar en quiénes serán los propietarios de la casa; un matrimonio joven, seguro, pienso yo. Y sigo con mi película: Ella es enfermera del SAS, de unos cuarenta, harta de muchas cosas de su vida, entre ellas de su marido y de su piso. Quiero volar porque cree que un aire nuevo traerá nuevas posibilidades para ser feliz. Él, quizá sea un buscavidas que tuvo que cerrar su pequeña empresa de construcción cuando todo se vino abajo. Tendrá cuarenta y pocos, y estará desarrollando una gran tripa rellena de frustraciones. En los últimos diez años ha visto como se derrumbaban su empresita, sus oportunidades, su boom inmobiliario... y más tarde, sus años... y ahora su mujer, tan guapa, tan activa y tan cansada de ver como él no era capaz de salir de su pozo.
    
     Juntos quieren creer que existen otros lugares en el mundo, aunque sean dos calles más abajo, donde, hasta el clima, sea diferente. Otra gente, otra luz, otro sitio, en definitiva.
 
     Los imagino preguntándose cuándo vendrá alguien con cara de iluso y les suelte sobre la mesa hasta el último céntimo del valor de su casa... y un poquito más. Recuerdan el crucero de aquel verano en que a ella la hicieron fija, las noches en las que él cerraba contratos con tres teléfonos sobre la mesa. Aquella ilusión con el nacimiento de sus dos hijos y aquella desilusión al saber que no vendrían más. Y miran el teléfono... pero nadie se interesa.
 
     Allí sigue el cartelón, sobre el toldo azul y blanco de la terraza. Porque las cosas no son como uno quiere que sean, ni en su forma, ni en su modo... ni en su tiempo. Porque las soluciones no las tienen los políticos que, en plena campaña electoral, prometen lo que no han querido/sabido hacer en sus "equis" años de mandato. Porque, a algunos, ya los rezos les han quedado como musiquillas de canciones de movidas anteriores. Porque lo que no puede ser, no puede ser, y además es imposible.
 
     El tiempo... el puto tiempo tiene la palabra muchas veces. Toca esperar; a ellos y a tantos como ellos. Y a ti.. y a mí. El tiempo es el único que no desespera con estas inquietudes. El tiempo, ese que ninguneamos y apretamos al máximo, como si por mucho apretar diese más jugo.
 
     Ya veremos qué pasa, por lo pronto, me voy a dejar de películas que no son horas... hablando de tiempo, curiosamente. Y curiosamente, hace tiempo que tendría que estar acostado. Buenas noches.
 
     Y salud para tod@s

miércoles, 6 de mayo de 2015

Hijos de un mismo dios


Si somos hijos, hijos de un mismo dios
¿Por qué siempre caen los mismos, por qué? Oye, dímelo,
Si somos hijos, hijos de un mismo dios
¿Por qué los ojos se nublan?
¿Por qué los ojos se acostumbran a todo este dolor?
 
Macaco - "Hijos de un mismo dios"

lunes, 4 de mayo de 2015

Bebes del sudor que empaña el cristal de mi habitación


Tú me rompes las entrañas,
me trepas como una araña,
bebes del sudor que empaña

el cristal de mi habitación
y después por la mañana
despierto y no tengo alas,
llevo diez horas durmiendo
y mi almohada está empapada.
Todo había sido un sueño,
muy real y muy profundo
tus ojos no tienen dueño
porque no son de este mundo.


Estopa - "Como Camarón"

Párate, hombre... párate

     Fui corriendo de un lado a otro, calculando el paso del tiempo con el reloj y las miradas fugaces a la pantalla del móvil, esperando cuadrar las previsiones de unos días que parecían hechos con piezas del Tetris.
     Todo estaba en su sitio; el trabajo terminado, las propuestas encauzadas, la casa recogida, la compra guardada, los encargos hechos... pero no me acordé de incluir en el planning tiempo para mí, para llamar a mis padres, para sonreír a mis hijas, para desayunar con Ana, para llamar a algún amigo (cada vez quedan menos...), para pensar, leer, imaginar, vaguear... bloguear...
 
     Así que me dije a mí mismo "Párate hombre, párate!!!!"
 
     Y fue ahí, en ese momento, cuando más convencido estaba de que cambiarían las cosas... cuando me desperté sobresaltado. Miré el reloj. Podía dormir aún diez minutos y todavía iría bien de tiempo para ducharme, desayunar corriendo,...
 
     Luego fui de un lado a otro, calculando el paso del tiempo con el reloj y las miradas fugaces a la pantalla del móvil, esperando cuadrar las previsiones de unos días que parecían hechos con piezas del Tetris.

jueves, 9 de abril de 2015

La música es... (según Matellán)

La música es el París de los que viajamos siempre sin mapas de carreteras.
Sin necesidad de guías ni de tarjeta de embarque para elevar los pies del suelo y sobrevolar días grises.
 
La música es porno duro.
Un sucio polvo salvaje para conservar intacto con tus recuerdos calientes.
De esos que dejan marca, de los que arañan tu espalda.
De los de "Sigue, no pares, hazme lo que quieras, anda".
 
La música es un pintalabios rojo, unos pitillos gastados y un puto eterno retorno a lugares y personas que ya se han vuelto inmortales.
 
La música es tragedia y drama.
Delicioso masoquismo que te hunde los domingos, que amplifica las resacas y algún arrepentimiento.
La música es amor de cine, besos lentos, banda sonora de historias capaces de hacer temblar a los que van siempre de duros.
 
La música es compartir y es aire.
Hace de un concierto un rito más sagrado que cualquiera.
 
La música son amigos, ex-parejas, gente nueva, viejos bucles y canciones que te agitan hasta dejarte en los huesos.
 
La música, querida, es vida.
Y mientras ella esté sonando no nos moriremos nunca.
 
Davile Matellán
 @davilematellan

miércoles, 11 de marzo de 2015

Las cicatrices

    Las cicatrices tienen su punto. Son la demostración de que ahí hubo daño, que fue sanando con el tiempo pero que se resiste a dejar de estar presente. Todo el mundo te dice "tiempo... a eso hay que darle tiempo para que termine de cerrarse" o "los días de lluvia te dolerá"...  Los días de lluvia... incluso con sol, en mitad de una jornada intensa de trabajo, mientras tomas una cerveza o cuando estás a punto de quedarte dormido.

     Todos hablan del dolor de las cicatrices, pero al que le duele es a ti.
 
(Esta entrada estaba ahí, guardada, pero leyendo la última de BUBO he tenido que lanzarla. Cosas de la similitud)

miércoles, 4 de marzo de 2015

Canción de amor y oficina


Te vi desaparecer bajo la tormenta,
camino de tu trabajo, muy de mañana.
¿Quién fuera lluvia en tu abrigo
dejando a tu paso
coronas de agua?


Ismael Serrano - "Canción de amor y oficina"

Esta noche cantan Ismael en el Cervantes y Sabina en el Carpena, pero un servidor se va a conformar con beberse sus discos en casa.

jueves, 19 de febrero de 2015

Desvío provisional del orden cósmico

     Desperté un viernes con la noticia de que, al día siguiente, Nacho (Artacho, para más señas) daría su último concierto; un concierto de despedida junto a aquellos Incas, con los que empezó, hace ya, un montón de años; que sería un homenaje hacia ellos y su propio corte de coleta en los escenarios. Sin creerlo mucho fui a verlo, como otras tantas veces a la Tetería El Harén, pero comprobé, como él mismo dijo, que “era la sensación de asistir a su funeral en vida”. El concierto no fue el mejor de Nacho, ni el mejor de Incas, porque allí se respiraba una tristeza… una melancolía impropias del lugar y de la música que debía sonar en su patio, abarrotado, por cierto.

     Y así fue… Nacho se fue. Acabó su concierto y con él un montón de canciones y de historias, vividas alrededor de ellas, se enredaron en los cables de la guitarra y se vaciaron en su funda por no sé cuánto tiempo. La única persona que me convenció para cantar en un bar… 17 años después de la última vez, decidía que ya estaba cansado de pasar noches de sábado, parapetado en seis cuerdas… y que su biografía necesitaba un cambio. Y bien que lo entiendo… y bien que lo siento. Por él, pero sobre todo, por mí.

     Muchas veces digo que aquel Nacho que se acercó tímidamente a mi a principios de los 90 para pedirme ayuda en su proyecto musical, al que llevé a la radio (se le salían los ojos de ilusión en semejante lugar); al que vi crecer musicalmente y al que, incluso, tuve la osadía de aconsejar en sus principios… me lanzó un cabo para salvarme a finales de 2010 cuando, sabe Dios por qué, me invitó a volver a ser el de antes. Y lo logró. Volví a serlo, con más fuerza incluso, pero, para entonces, el fan ya era yo. Ahora yo era el que se veía pequeño, mucho más tímido que él, en el minúsculo escenario de La Botica que, de pánico, me parecía más minúsculo aún; al lado de un grande… perdón; de un GRANDE. Y un GRANDE que, entre otras maravillas, ya le dio vida eterna a “SARA”

     No deseo otros 17 años sin escucharle, espero que sea una enajenación musical transitoria al que se le encuentre tratamiento pronto por el bien de todos los que, alguna vez, nos hemos sentido en alguna calle de Lisboa, persiguiendo fantasmas; con dolor de costillas; con la piel por delante, de color cobre, entre polvo y sombra; sintiendo el peso de un pajarico, a cada pasito de Tamara; imaginándonos a María, en una mano, si me apuras en media; intentando recordar el olor de alguna trenza… sin saber qué viento preferir…


     Ahora, que me veo con canas, me siento con valor de pedirte que no te vayas muy lejos. Nos has dado mucho… y aún te queda mucho olor a sal que repartir en las orillas de los escenarios.
 

    Salud para tod@s… salud y suerte para ti, Maestro!!!

jueves, 12 de febrero de 2015

Pero sin prisas...

"Y cómo huir cuando no quedan islas para naufragar..."

     Hoy cumple años (66) el Grandísimo Joaquín Sabina. Llamarlo Maestro, a mi parecer, es poco; aunque sé y comprendo que a mucha gente le pueda parecer excesivo.
     Pero como el blog es mío, opinaré por mí y diré que Sabina es uno de esos poetas que me han hecho ladrones de canciones. Me apoderé de decenas de ellas; siempre había une estrofa, una frase, una expresión que me obligó a pensar "eso podría haberlo dicho yo, aunque, claro... a mi no me saldrían esas palabras..."
 
     Tan odiado como admirado, estos últimos años se ha dedicado a vivir del cuento, cosa que veo más que lícita, tratándose de alguien que de historias, de cuentos y demás sabe más que mucha gente. Hay mucho golfo que vive del cuento y de nosotros y no se le putea tanto, pero en fin... lo de siempre. 
    
     Dudo mucho que conozcamos algún dominador de las palabras como él, alguien que haya puesto banda sonora a nuestros días malos y ganas de cometer muchos errores, en los días buenos.
    
     Me da igual lo que piensen de él, la verdad, porque a la persona no la conozco; me quedo con su obra: única, extensa y grandiosa.
 
     Que usted los cumpla bien, y a ser posible cumpla muchos más. Y nosotros que lo veamos.
 
     Salud para tod@s
 
P.D.: Despedirse sin una de sus MEJORES letras sería dejar coja esta entrada. DONDE HABITA EL OLVIDO:
 
Cuando se despertó,
no recordaba nada
de la noche anterior,
“demasiadas cervezas”,
dijo, al ver mi cabeza,
al lado de la suya, en la almohada…
y la besé otra vez,
pero ya no era ayer,
sino mañana.
Y un insolente sol,
como un ladrón, entró
por la ventana.
El día que llegó
tenía ojeras malvas
y barro en el tacón,
desnudos, pero extraños,
nos vio, roto el engaño
de la noche, la cruda luz del alba.
Era la hora de huir
y se fue, sin decir:
“llámame un día”.
Desde el balcón, la vi
perderse, en el trajín
de la Gran Vía.
Y la vida siguió,
como siguen las cosas que no
tienen mucho sentido,
una vez me contó,
un amigo común, que la vio
donde habita el olvido.
La pupila archivó
un semáforo rojo,
una mochila, un Peugeot
y aquellos ojos
miopes
y la sangre al galope
por mis venas
y una nube de arena
dentro del corazón
y esta racha de amor
sin apetito.
Los besos que perdí,
por no saber decir:
“te necesito”.
Y la vida siguió,
como siguen las cosas que no
tienen mucho sentido,
una vez me contó,
un amigo común, que la vio
donde habita el olvido.