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"NO SE PUEDE CAMBIAR EL CURSO DE LA HISTORIA A BASE DE CAMBIAR LOS RETRATOS COLGADOS EN LA PARED." (Sri Pandit Jawaharlal Nehru) - Julio 2017

jueves, 12 de febrero de 2015

Pero sin prisas...

"Y cómo huir cuando no quedan islas para naufragar..."

     Hoy cumple años (66) el Grandísimo Joaquín Sabina. Llamarlo Maestro, a mi parecer, es poco; aunque sé y comprendo que a mucha gente le pueda parecer excesivo.
     Pero como el blog es mío, opinaré por mí y diré que Sabina es uno de esos poetas que me han hecho ladrones de canciones. Me apoderé de decenas de ellas; siempre había une estrofa, una frase, una expresión que me obligó a pensar "eso podría haberlo dicho yo, aunque, claro... a mi no me saldrían esas palabras..."
 
     Tan odiado como admirado, estos últimos años se ha dedicado a vivir del cuento, cosa que veo más que lícita, tratándose de alguien que de historias, de cuentos y demás sabe más que mucha gente. Hay mucho golfo que vive del cuento y de nosotros y no se le putea tanto, pero en fin... lo de siempre. 
    
     Dudo mucho que conozcamos algún dominador de las palabras como él, alguien que haya puesto banda sonora a nuestros días malos y ganas de cometer muchos errores, en los días buenos.
    
     Me da igual lo que piensen de él, la verdad, porque a la persona no la conozco; me quedo con su obra: única, extensa y grandiosa.
 
     Que usted los cumpla bien, y a ser posible cumpla muchos más. Y nosotros que lo veamos.
 
     Salud para tod@s
 
P.D.: Despedirse sin una de sus MEJORES letras sería dejar coja esta entrada. DONDE HABITA EL OLVIDO:
 
Cuando se despertó,
no recordaba nada
de la noche anterior,
“demasiadas cervezas”,
dijo, al ver mi cabeza,
al lado de la suya, en la almohada…
y la besé otra vez,
pero ya no era ayer,
sino mañana.
Y un insolente sol,
como un ladrón, entró
por la ventana.
El día que llegó
tenía ojeras malvas
y barro en el tacón,
desnudos, pero extraños,
nos vio, roto el engaño
de la noche, la cruda luz del alba.
Era la hora de huir
y se fue, sin decir:
“llámame un día”.
Desde el balcón, la vi
perderse, en el trajín
de la Gran Vía.
Y la vida siguió,
como siguen las cosas que no
tienen mucho sentido,
una vez me contó,
un amigo común, que la vio
donde habita el olvido.
La pupila archivó
un semáforo rojo,
una mochila, un Peugeot
y aquellos ojos
miopes
y la sangre al galope
por mis venas
y una nube de arena
dentro del corazón
y esta racha de amor
sin apetito.
Los besos que perdí,
por no saber decir:
“te necesito”.
Y la vida siguió,
como siguen las cosas que no
tienen mucho sentido,
una vez me contó,
un amigo común, que la vio
donde habita el olvido.

5 comentarios:

  1. Sabina me encanta.... y como bien dices tú.... esta es tu casa y escribes lo que te sale la punta de la...... nariz!!
    besos.

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    1. De ahí mismo... de ahí!!
      Un beso, guapa!!

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  2. Desde los doce años escuchando al tipo. Quizá ahora el cuento se le va de las manos pero a sus años y con ese bagaje se lo puede permitir.

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    Respuestas
    1. Pues eso digo yo. Los que critican que viven del cuento son, normalmente, los mismos que no quieren ver que Aznar también vive del cuento... quizá de más cuentos que el propio Sabina.
      Maneras de vivir...

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  3. y quienes somos nosotros para decidir si el Gran Maestro Sabina es ó no maestro.

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