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“AL FINAL, LO QUE IMPORTA NO SON LOS AÑOS DE VIDA, SINO LA VIDA DE LOS AÑOS.” - (Abraham Lincoln) - Noviembre 2017

sábado, 27 de mayo de 2017

CAMBIAR, CAMBIAR, CAMBIAR, CAMBIAR.

     Desde la puerta de su clase, A. me juraba que iba a cambiar y que aquella sería su última expulsión. Bajé hasta la sala de profesores donde M. y R. maldecían su mala suerte en los nuevos destinos. Tendrían que cambiar de colegio, de ciudad, de chip.... Algunas madres también hablaban de cambiar a sus hijas de cole; "hay que buscar siempre lo mejor para ellas", decía una y la otra asentía.
     A media tarde y de manera inesperada, me enteré de que mi hermana (sí, mi hermana...) se estaba graduando en un instituto cercano a mi casa y fui hasta allí por si podía saludarla pero la capilla donde se celebraba el acto estaba abarrotada y solo pude escuchar algunas palabras de unos alumnos hablando acerca de que ellos serían los encargados de cambiar el mundo...
     Y esta mañana, en un chateo con mi amiga M. me contaba la necesidad de dar un giro a su vida y cambiar su aparente zona de confort por algo más arriesgado.
 
     Y es que... ¿qué hay de malo en querer cambiar?, ¿debe ser inamovible todo lo que nos rodea, por imperfecto o improductivo que sea?
 
 - Quizá, con algunos cambios, A. no vuelva a ser expulsado de clase, ya habría conseguido más que en sus 11 años de vida previos.
- Puede que M. y R. encuentren estabilidad en aquellos centros a los que las envían. Las maletas de ruedas también pueden llevar ilusiones.
- A lo mejor, a las niñas de las madres de mi cole les esperen un grupo de niños, maestros y padres que las hagan crecer como personas y las ayuden a ser buenas y felices estudiantes.
- ¿Quién sabe si aquellos pipiolos de voz temblorosa y laca abundante que se acababan de graduar serán capaces de dar con la tecla que detenga el cambio climático, las injusticias sociales, las hambrunas, las enfermedades raras?
- Y, seguro, que el miedo de hoy puede ser la satisfacción de mañana para M. y deje atrás tanta mierda que la amarga. Puede que los cambios le traigan el amor, la salud o, quien sabe, un trabajo donde sentirse bien consigo misma y con los demás.

 
     Salud para todos.

7 comentarios:

  1. Antes odiaba los cambios. Ahora no los busco, a no ser que sea imprescindible, pero desde luego ya no les temo.

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    1. Pues ya somos dos en el mismo plan. Será la edad, Bubo, pero sin duda, es la postura más recomendable frente a la vida.

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  2. Saludos feillomontes. Chemapamundi.

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  3. Chemapamundi. Joder a mi.me vienen solos. Y si los odio. Aunque a veces reconozco que me hacen sentir vivo. Un abrazo.

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    1. ¿Qué a ti te vienen solos? jajaja... ¡¡dime que algo tienes que ver con tus "cambios", por favor!!
      Cuídate

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  4. Cambiar para alcanzarse, cambiar para escapar, cambiar para dejar de ver borroso el espejo.
    Un beso, sin cambios

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    1. Así sea, cambiar para ganar. Otro para ti, Pilar!

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