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"NO SE PUEDE CAMBIAR EL CURSO DE LA HISTORIA A BASE DE CAMBIAR LOS RETRATOS COLGADOS EN LA PARED." (Sri Pandit Jawaharlal Nehru) - Julio 2017

jueves, 5 de abril de 2012

No duele el cuerpo

     A las cuatro y algo me cuelo entre la gente  que espera en la calle donde nací a que pase el trono del Nazareno del Perdón. Medio barrio está en las aceras, el otro medio dentro de la procesión. Consigo ubicarme entre las doce o quince personas que caminan tras la imagen del Cristo y las miro, e intento imaginar qué personal vía crucis llevará cada uno de ellos para tomar la decisión de recorrer media Málaga tras una figura de madera.

     Entre la gente, cuatro “marías de barrio”, formando una cadena con sus brazos para que nadie les quite el privilegio de ser las primeras de las promesas; dos chicas jóvenes, una de ellas con aspecto descuidado y descalza. Varios matrimonios que discutían por partes; ellas de los problemas de los estudios de sus hijos, ellos sobre en qué momento abandonarían la procesión para ir a ver el partido de Barça; una muchacha que llevaba una vela y que no conseguía encender por culpa de la brisita. Otras caras, que me resultaban conocidas, iban sumándose al peregrinar, a cada metro.

     Y entre todos ellos me encontraba yo. Que no quería participar del bullicio, procurando colocarme lo más atrás que pudiera, pensando en lo que nos quedaba por delante, pero con ganas de cumplir lo que me había propuesto hacer. Por momentos, me sentía observado, por momentos ni me daba cuenta de dónde iba, otros pensaba en la bendita locura que era todo aquello.

cristodelbarrio

     Y llegó el recorrido oficial: La Alameda, la Calle Larios y la Tribuna de la Plaza de la Constitución. Todo eso se recorre en una hora, durante la cual, la gente que ocupa las sillas de pago se deja asombrar por los “espectáculos” de las cofradías, pagándoles con aplausos, al modo del “Tú sí que vales”. Al Cristo, los de la Cofradía, lo bailaban al son de los acordes de la banda de música. Un baile, que, a mi parecer, no se merecería muchos halagos por parte de Risto, pero que al “jurado popular” lo enardecía y lo ponía en pie, aplaudiendo cada una de las “coreografías”. Lo siento, pero eso no va conmigo, soy de otro tipo de espectáculos. Estos los respeto, pero no me molan.

     Tras nueve horas de recorrido, la procesión se acercaba de nuevo al barrio. En las promesas, las cuatro “marías de barrio” hacía rato que se perdieron, al igual que los futboleros, que se marcharon para ver al Barça ganar al Milan. Sí continuaba la chica de aspecto descuidado, que caminaba descalza y la que luchaba con la llama de su vela, ya consumidas (ella y la vela).

     La subida al barrio apenas tiene público, solo los amigos que se acercan y alientan a los portadores del trono, invitan a un trago de agua a los nazarenos e incluso, intercambian sus zapatos planos por los tacones de las mantillas.

     Tres de la mañana y bastantes minutos. Hacía ya once horas que, en el portal del edificio en el que nací me incorporaba al camino y, allí mismo, saldría de él, para dejarles enfilar la calle hasta la iglesia y convertirme, por un momento, en espectador de la procesión.

     Por allí pasaron no sólo Cisco, Carlos, Mari, Andrés, Arturo, Carmen… pasaron muchos más recuerdos. Alineados algunos y otros en tropel. Muchas sensaciones de todo tipo que me hacían ver que, afortunadamente, ya no era el que fui años atrás.

     Cumplí lo prometido, y hasta se me hizo corto. Tendría que hacer estación de Penitencia por cada uno de los que me han ayudado, y eso sería eterno. Creo que me quedo corto con este sacrificio, que no pasa de ser un largo paseo por mi ciudad. Pero si algo noté es que me siento perdonado por todo el daño que he podido hacer por mis desprecios, por mis ausencias, por mis locuras… De eso creo que también tengo el alta.

     Podría decir que estoy cansado, pero no. No duele el cuerpo, no duele nada.

nazareno del perdon

6 comentarios:

  1. Hola felicidades porque en verdad cada palabra plasmada me con mueve cuantos seremos en verdad que observamos detenidamente las procesiones, cuanta gente no ve como se hace un circo en ellas, cada uno con su tema, cada uno con compromisos y sus penitencias, otros por compromiso y no por voluntad propia, gente murmurando cosas ajenas a la procesión, otras con un festejo que no va, otros con copas de más, pocas son las personas que realmente van con esa fe, con esa paz con ganas de tener tranquilidad. Mis respetos para ti Feo en verdad doy gracias al destino él a verme permitido conocer a un ser que me con mueva, me alegre, me haga pensar y en ocasiones reflexionar con sus escritos. Bueno te envió a ti y a los tuyos un fuerte abrazo desde mi México lindo. Cuídate( nota espero no te moleste por haber compartido tu palabras en mi Facebook)

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    1. Yo, por mi parte, celebro que esta blog te haga bien y te divierta. No intenta más que ser un altavoz de mis sentimientos, si estos son compartidos, pues mejor. Otro beso para ti. Y no hay problemas en que lo compartas por ahí.

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  2. Amen.

    (Tú si que eres un crack. Con sus contradicciones incluidas.)

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    1. Contradicciones todas...afortunadamente no tengo la verdad absoluta.

      Un abrazo

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