Ya hacía algo más de un año que en mi coche sonaba con mucha frecuencia la voz de Diego Cantero, gracias a la presentación que, de él, me hizo Curro. La verdad es que es una música que no cansa, que si cantase en inglés sería más conocido, pero que, de ser así, nos perderíamos grandes letras. Ahora, ya con banda completa, Diego forma FUNAMBULISTA, con la misma esencia que en su disco anterior, pero con retoques mas pulidos en algunos temas que, para nada, quitan frescura.
Su disco es difícil de encontrar pero, en la FNAC, suelen tenerlo o, si no, en un par de días te lo buscan. Para gastar dinero en música esta es una muy buena opción.
Anoche me emocionaba al escuchar a Fali como lo estaba pasando mal porque sentía que nuestra amistad “se distanciaba” y no le hacía ninguna gracia.
A mí, que escribo AMIGO con letras anchas y en mayúscula, aquellas palabras me zarandearon de muy buena manera y me motivaron a contestarle. Yo siempre seré tu AMIGO, petardo.
Hace unos años, pasábamos mucho tiempo juntos y los domingos nos dejábamos la garganta y hasta el pulso en los partidos del Málaga. Nos reíamos hasta de nuestra sombra, jugábamos al futbito los miércoles, los fines de semana teníamos alguna tontería pendiente y nos íbamos a ir a vivir a cien metros de distancia cuando nos casáramos, que seguramente, sería con dos o tres meses de diferencia, nada más. Pero las cosas cambiaron, yo me casé, él no; yo me fui a vivir a aquel lugar, el no; dejó de venir a los partidos del Málaga y yo dejé de jugar al futbito. Para más colmo, las reuniones entre semana también cambiaron y desaparecimos…
Nunca nos acabamos de despegar, de hecho fue el padrino del Bautizo de María, pero sí es verdad que “nos estábamos distanciando”.
Pos mira “Rafaé”, que te quede claro una cosa. Un AMIGO no se olvida así como así; una persona tan enorme como tú no puede pasar de largo por la vida; y los momentos y las historia que hemos compartido no se pueden guardar en un cajón, no está bonito.
Te quiero mucho, Fali, y no puede pasar tanto tiempo.(ahora te pones blando)
Ah!!, y te pediría que me pasaras una foto tuya en la que salgas normal, si es que existe alguna, porque he puesto las mejores… no damos para más.
Tiene buenas maneras y también tiene muy buenas ideas para buscar la mejor imagen. María ya usa la réflex y le gusta; y a mi me encanta verla desarrollar su creatividad y su visión artística de las cosas.
Quién sabe si tengo en mi propia familia a la persona que me va a enseñar los truquitos de la fotografía
Este mes me ha venido de lujo. Un mes lejos del conflicto diario del trabajo; lejos de las vueltas a la cabeza y al estómago a cualquier hora de la mañana. Es fácil asumir tu rol en una partida cuando miras desde fuera del tablero, localizas cada pieza y, la tuya, entre ellas, y, con esa perspectiva, analizas con más sensatez la jugada. Eso ha sido este mes para mí, una nueva visión para mover ficha cuando llegue el momento.
Por ahora, estoy muy bien, digamos que estoy feliz, sereno y a gusto con todo lo que estoy haciendo. Espero que dentro de un mes no tenga que cambiar este texto, confío en que no.
Para posibles contactos, aunque haya perdido algún que otro kilito, me siguen gustando las barbacoas, el pescaito en la playa por la noche, la cerveza y cualquier otro producto alcohólico que entre bien fresquito, da igual mojito que sangría.
Ah!, también me gusta reírme de mí mismo y de y con los demás. Si me ofrecéis todo eso, no dudéis en dejarme mensaje…
Ahora resulta que LOST no ha acabado. Se presume la posibilidad de que haya un epílogo, de doce minutos que sólo se podrá ver comprando el pack de la última temporada en DVD. Parece que no aporta grandes respuestas, por varios motivos: primero - porque si lo hiciera, en qué íbamos tantísimos tarados?; segundo – porque dudo que en doce minutos se pueda dar alguna respuesta coherente (aún sabiendo que los términos “coherencia” y “Lost” son totalmente opuestos e incompatibles). Habrá mas motivos, seguro, pero, al menos, ya nos queda el gusanillo de saber qué cosita nueva nos deparará la dichosa Isla.
En algunos foros hay ya hasta imágenes acompañando al argumento, pero, pa qué???, mejor dejarse sorprender. Si no nos sorprendemos a estas alturas, es que no hemos entendido nada.
Ea, quedad con Dios, y si tenéis alguna noticia “dharma” un toque.
¿Cómo expresar la mala leche que me entra cuando, en ocasiones como hoy, un sujeto de seguridad de El Corte Inglés me vigila constantemente durante casi veinte minutos? ¿Es que aún seguimos tratando mal a la gente según su imagen?.
He ido a comprar un regalo a la planta de Joyería de El Corte Inglés, donde solo había una dependienta y varios clientes. Mientras la chica atendía, yo me he quedado, esperando mi turno, un poco más atrás de su mostrador, junto a otro mostrador; cuando noto que un individuo con cara de “si te mueves, te mato” me mira quieto tras una estantería. Al descubrirme, se hace el despistado, y yo hago lo mismo; pero en mi siguiente giro, el tipo sigue con lo mismo.
Ese “control” ha durado desde detrás de las estanterías casi veinte minutos; incluso, cuando me iba volví, la cabeza para ver si me seguía vigilando, pero creo que, al ver que me dejaba allí la pasta, se habrá relajado, digo yo.
Qué cansancio de mentalidades cerradas. Comprendo que es su trabajo, que es una responsabilidad grande, de verdad que lo comprendo; pero también tienen que saber respetar a la gente.
A mí, personalmente, la estética pija (repija) no me hace ninguna gracia, como muchos sabréis, pero eso no hace que trate mal a algún pijo que se dirija a mí. Que no me gusten es una cosa, pero llegar a incomodar es otra muy diferente.
Siempre escuché la expresión “según tu ato, así te trato”…, pero ya toca renovarla, al menos en algunas cabezas.
¿Qué te creías?, ¿pensabas que ibas a ser la eterna niña rebelde…?, NOOOOOOOOOOOOOO
Ya eres un añito más vieja, o más experta, como prefieras; ya comienzas con los achaques propios de tu edad, pronto dejarás de recordar fechas, sitios, nombres,…, pero no te preocupes, los que ya estamos en ese estado podemos asegurar que no es tan grave si te lo tomas con un poco de filosofía, querida Sandra. ¡Ya quisieran algunos llegar a nuestros años de esta manera!, verdad, Currillo???
Sé moderadamente buena, pero, ante todo, sé muy, muy feliz.
No soy crítico de cine, ni nada por el estilo, pero qué alegría da salir del cine pensando que tu dinero ha sido bien gastado. No os perdáis Toy Story 3. No puedo dar más datos, no es cuestión, pero es la medicina perfecta para dejar de pensar en las pamplinas que hay fuera de las paredes de la sala, eso seguro.
Aunque la vimos la semana pasada, el comentario lo hago hoy tras salir un poquito defraudado de la última de Shrek… muy animada y todo eso, pero como la primera…
Pues nada, después del NoDo que os he soltado solo espero que encontréis dos horas (solo dos) para ir al cine a despediros de Buzz, de Woody, de Perdigón, del Sr. Patata… se les va a echar de menos, hasta el infinito, Y MÁS ALLÁ!!!
Anoche volví a juntarme con algunos compañeros de trabajo, en nuestra clásica cena de verano; esas cosas a las que nadie quiere ir porque ve a ver a otra gente que no quiere ver y acaba por saludar a las dos horas con un típico “Ah, ¿estás aquí?, no te había visto…” En fin.
Estando con ellos echas en falta las voces, las gracias y las caricias de algun@s que no están, porque, quizá, hayan sido más coherentes (y sobre todo, mas inteligentes) que tú y tuviesen planes alternativos bastante más interesantes. Y de los que quedan, haces un ramillete (escasito) al que decides amarrarte y pasar así el resto de la noche.
Las relaciones personales son muy jodidas, y más, si hablamos entre compañeros de trabajo; cada cual de su padre y de su madre, pero, durante ocho horas seguidas y de lunes a viernes. Yo siempre he opinado que esto se arreglaba montando un pedassssso de orgía, to quisqui hasta arriba de lo que prefiera cada uno y hacer una ronda de piropos envenenados. Al amanecer tendríamos todos los problemas resueltos, pero la Dirección no lo ve con los mismos buenos ojos que yo.
Que luego no digan que no aporto ideas.
Mientras os dejo unas bonitas estampas de esos que trabajan en mi Centro Ocupacional. La calidad de la imagen no es muy buena, ni falta que le hace)
Este es nuestro estado habitual
Y esta es la imagen que damos cuando estamos con nuestra directora.
Encarecidamente os recomiendo otro blog: “ALBERTO MONTT en dosis diarias”. Cada día publica una viñeta en la que da una vuelta de tuerca, con toda la mala leche posible, a la realidad. De esta realidad no se escapa nadie, pero los que menos, Dios y Satán, dos de sus personajes más habituales.
Es otro tipo de humor y otro tipo de blog, sé que os va a gustar, por eso os dejo el enlace y una pequeñita muestra: http://www.dosisdiarias.com/
Hace ya un mes que estuvimos en la Fiesta Fin de Curso del cole de María y Sara. Ellas van a un colegio público que hay cerca de casa, asumiendo todas las etiquetas que tienen los centros públicos. Viendo los bailes de los niños pudimos comprobar que, lo extraño, es encontrar los nombres de toda la vida. Aarón, Yaiza, Justo Fernando, Aroa, Eliana, Hassan, Federica Ana, Ian, Edil, Walter, Yin… son algunos de los nombres que se escuchaban en aquel patio.
Algunos se echan las manos a la cabeza “¡Los inmigrantes nos comen!” y repudian de todo lo que suene a extranjero, ya que suele ser sinónimo de pobre, y de otras muchas cosas para algunos trasnochados. Pero, etiquetas aparte, mi sensación en la Fiesta, viendo cómo compartían bailes, juegos, diplomas, etc… es que no todo está perdido. Que bien es cierto que tanta inmigración tiene su componente negativo, pero también, otros muchos positivos. Me encanta llevar a las niñas al cole y saludar, con beso incluido, lo mismo a un compañero gitano, que a una niña nigeriana, que a un vecinillo de su bloque. Para ellos no existen esas diferencias aún; para ellos no se ha desarrollado todavía el sentido del prejuicio y la injusticia. Cuando comiencen a escuchar las opiniones de sus padres como verdades absolutas será cuando varíen sus actitudes y se conviertan en herederos de la sabiduría de sus mayores, pero para eso, todavía quedan unos años, afortunadamente.
Por ahora, gracias a Dios, a Alá o a quién sea; los niños siguen siendo niños.
Parece que hace años que no encendía mi ordenador. Y, es que, hoy, vamos, hace apenas una hora, el Señor Com, Ya Com; me ha traído de nuevo la conexión a mi vida!!!
Sin coñas, he descubierto que se puede vivir sin internet, pero que os echaba muchísimo de menos, tanto a los que siempre estáis ahí como a los recién llegados (Gracias por entrar, esta es vuestra casa)
Espero, a partir de ahora, visitar más frecuentemente vuestros espacios, los he tenido muy abandonados, pero no muy olvidados.
Ya estoy de vuelta, lo siento. Asín éh!!
Salud para tod@s. Al que le pique mi regreso, ya puede empezar a rascarse!!!!
Aquella noche conocí a Patri (Aire) y me “ganó”. Estábamos en el mismo local, en el concierto de Curro (a ver si se anima ya y empieza a cantar por ahí) y de Fran Fernández, al cual también conocí en ese momento. Este, hizo un comentario que a Patri y a mí nos encantó. Vino a decir que, puede haber muchos roces entre dos personas, pero “lo que se lava se estrena” y nos olvidamos de esos roces con facilidad. Rozarse, al fin y al cabo, no tiene ningún misterio, ni ninguna transcendencia, pero los besos… Cuando dos bocas se besan, si existe “algo” entre ellas, por mucho tiempo que pase, ya no se podrán desbesar.
Y hablamos sobre aquello, y comenté que mi teoría también era esa. Para mí siempre ha sido mucho más importante un beso que cualquier otro tipo de “roce”, sea el que sea. Olvidar lo que pasó algún día, en algún lugar, con alguna persona, será fácil. Pero, si en ese preciso instante, surgió la necesidad de besarse, ese momento será imposible de olvidar. Creo que no me explico bien, pero sé que me entenderéis.
Con permiso de la autora (aunque no se lo haya pedido, en realidad) dejo esta maravilla que dejó ella en su blog.
El pasado miércoles, un motón de inmigrantes, entre los que se encontraban niños de menos de un año y algunas mujeres embarazadas, llegaron en muy malas condiciones a las playas de Almería. Allí los miembros de la Guardia Civil y los de Cruz Roja atendieron a los recién llegados, repitiéndose, una vez más, las imágenes que tan acostumbrados estamos a ver.
Esta mañana, viernes, he escuchado una “gran noticia”: una empresa de helicópteros ofrece un nuevo servicio de siete vuelos diarios que conectarán Algeciras y Ceuta en algo más de diez minutos, y solo por 58 Euros. Además, lo mejor del invento es que, los días de viento y oleaje extremo, el helicóptero podrá seguir trabajando, para que “nadie se quede en tierra”.
58 euros y en poco mas de diez minutos… pateras con inmigrantes… 58 euros.
Estoy pensando seriamente pedirle a mi dietista que incluya en la sobremesa un (U2) gin-tonic que, no es que aporten la misma grasa que un filetón pero sí crea cargo de conciencia ver cómo se acumulan los vasos en la mesita, uno sobre otro… y, es que, como se dice: “todo lo bueno engorda o es pecado”.
A mí, lo segundo, casi que me da igual, es más, lo prefiero; tengo pase VIP para el Infierno sin derecho a devolución; pero lo de aumentar la barriga ya lo llevo peor. Aparte de cuestiones meramente estéticas (que “haberlas, haylas”), mi espalda no está preparada para cargar con algo que no sea suyo.
El otro día di con mi dictamen médico concluyente: tengo lo mismo que le diagnosticaron al Capitán Garfio en la mano, pero en las lumbares; una monería, vaya.
Así que, Señores propietarios de la fórmula secreta de la Coca-cola, y allegados, tengan la delicadeza de inventarse un postre light, o similar, con sabor a Bombay Saphire con Nordic, porque de lo contrario, engordaré y engordaré.
Dicho ésto, solo quería comentaros que sigo sin internet en casa, y que aprovecho hasta el wi-fi del Burguer King para contar estas historias. Esa falta de conexión tampoco me está dejando ver vuestros blogs, no es que os haya olvidado, es que no me dejan veros. Así que espero que todo cambie ya la semana que viene, y que, entonces, pueda retomar nuestro habitual contacto.
¿Saben ustedes que, aún hoy, en el año 2010, hay gente que lleva a sus hijos/as al Psicólogo para que los traten de su gravísima enfermedad… amar a personas de su mismo sexo?
Con pluma, sin pluma, a escondidas, por descubrir, apaleados, sobrevalorados, criticados, admirados, incomprendidos e incomprensibles, con armarios, armarios, corbatas, brillantina, Gucci, rasurados, o sobre plataformas,… da igual.
Pero siempre, CON ORGULLO!!!!! (Que nadie calle tu verdad…)
Quedan pocas horas, apenas un puñado de minutos, para que cierre la puerta de mi taller y desaparezca de este trabajo donde el que mas miente, mas asciende. Me parece mentira que esta “huida” llegara a ser tan deseada. Hace unos meses, cuando tomé la decisión de pedirme el mes de Julio, tenía más miedo que otra cosa; la sensación de que lo estaba haciendo mal y que me perdería unas semanas preciosas me podía… pero me alegro de escapar, por mí y por mi familia, que poca culpa tienen de mi mala cabeza.
Dentro de unas horas mi taquilla se quedará vacía, por si la persona que me cubre puede utilizarla para sus cosas. Me despediré de mis “usuarios”, “atendidos”, “clientes”, “Personas con discapacidad intelectual”… llámalo “X”. Les daré un beso y les desearé suerte hasta que los vuelva a ver. A mis compañeros también los besaré y les daré el mismo mensaje y les pediré que sigan remando, todos en la misma dirección, es la única manera de que este cayuco no se hunda. Saldré a la parte trasera, subiré a mi moto y dejaré que me pegue fuerte el viento en la cara.
Ya volveré, mientras, a la gente que cultiva la mentira, el autobombo y la hipocresía les dejo este recadito…
A los demás; un achuchón muy fuerte. No olvidaros de mí. Nos vemos en Septiembre.
Buscando un remedio para la incómoda inquietud que convive en mi espacio esta mañana, paso a la acción y me dejo en manos del Príncipe Valium, a su suerte y a su voluntad. Y el joven monarca decide que me conviene entrar en un estado de sueño, incontrolable por mi parte, que me hace dudar de si seré capaz, incluso, de mantener en mis manos en el pincel con el que estoy esmaltando en mi Centro Ocupacional.
Mientras me acuerde, intentaré no dejarme tanto en las manos de nadie, por mucho príncipe que sea.
No ser dueño de tu propia voluntad te hace sentir peor; más frágil, más indefenso. Pierdes cualquier resto de seguridad que pudiese quedar en ti.
Mientras me acuerde, repito, intentaré no dejarme tanto otras manos.
Es curiosa la mente humana, al menos la mía, que algo de humana debe tener, supongo. Cuando hoy llego al trabajo y me encuentro con el espectáculo de montones de chicos y chicas, de esos que la suerte les ha donado una espalda y poco más, vestidos con camisetas rojas, banderas y todo el kit posible para celebrar que España está en el mundo por algo más que por una crisis galopante. Y ante ese colorido amanecer, en lugar de sentir unas terribles ganas de divertirme y saltar junto a ellos, noto un deseo de desaparecer, de esconderme como los avestruces de Ana y no ver nada. No tengo cuerpo, como dice uno que yo conozco…
Es extraño, al menos esa es mi opinión. Es, cuando menos, raro que “El Espíritu Juerguista de las bullas pasadas y las bullas futuras” no se haya aparecido hoy ante mi. O quizá no sea tan raro.
El caso es que soy un profesional, y merecedor de un Oscar al mejor actor secundario, por lo menos; así que haré como si nada ocurriese. Ellos no tienen la culpa de mi mala cabeza y mis peores latidos. Me pondré mi camiseta roja, y gritaré como si fuese el hincha más español de todos. Haré que nadie presienta mi mal rollito, porque, repito, nadie tiene la culpa de ello.
Sigo sin internet, así que araño un ratito de mi descanso en el curro y le pido a mi amiga su portátil para asomar la cabeza, aunque sea a medias.
He vivido unos días intensos, prácticos; tanto en lo físico como en lo moral; y llenos de matices por todas partes. Voy a concretar:
*Superación: Le costaba subir las escaleras, incluso, mantenerse en pie en la bañera, era todo un logro para él. Pero ahí estaba; muerto de risa en cada conversación, mirando de reojo a sus compañeros de aventura y disfrutando de la experiencia. Vivimos en la queja constante, desde pequeños aprendemos a protestar ante la mas insignificante traba. Cuando vives de cerca las limitaciones serias y ves cómo sus protagonistas luchan cada minuto por superarse, te sientes más pequeño, afortunadamente; y más indefenso, a la par que la figura de esos “pobres lisiados” comienza a hacerse cada vez más grande. Cuánto nos queda que aprender.
*Ilde y Silvia: Mis dos compañeros en el trabajo, el yin y el yang de este trío que completaba este que escribe. Dedicación y entrega a las personas que, en suerte, nos ha tocado atender. Imaginación, trabajo, disposición, locura, amor… Gracias por viajar conmigo, siempre a la vera del río.
*Igualdad: Qué bueno es saberse tan iguales a aquellos que la sociedad esconde. Qué gusto es compartir con ellos las cosas más cotidianas (piscina, restaurante, centro comercial…) sin dar a entender que tú eres el monitor (“el normal”) y ellos los atendidos (“los tontitos”). Qué disfrute tan grande, acostarse a las cinco de la mañana… porque así lo quieren ellos.
*Tono agridulce: Decir que quiero con locura a mi amiga Trini es tan innecesario como obvio, y que, casi siempre, sus alegrías son mis alegrías y sus penas, mis penas, también. Pero el destino ha querido que en estos días su dolor sea incomprensible e inalcanzable para mí. Es la segunda vez que un campamento se trunca para ella por la pérdida de un ser querido. Desde aquí solo mandarle besos y abrazos; a ella y a toda su familia. “Ahora tenéis que aprender a vivir”. Sabéis que estamos para lo que haga falta, a la hora que haga falta…
Hola a tod@s!!!, tras una preciosa semana, he vuelto y me encuentro que en casa... NO TENGO LINEA DE TELÉFONO. Pedí la baja en Timofónica y el alta en Yacom; y el uno por el otro... sin linea, ni internet.
Así que cuando todo se reestablezca, dejaré mis cosillas por aquí; mientras, os dejo muchos besos, achuchones diversos, lametones alocados y esas cosas que todos pensamos y no siempre nos atrevemos a escribir.
Casi las doce de la noche; faltan dos minutos, según el locutor de la radio; y aquí sigo, liado con los últimos bultos que preparo para mi campamento del trabajo. Durante una semanita, trece personas entre monitores y “no-monitores” (gente, al fin y al cabo), nos perderemos en una casa rural para tostarnos como lagartos, al sol; para reírnos de las cosas más serias, y ponernos serios ante las pamplineces que masticamos en nuestro entorno laboral; para intentar dar una curiosa “normalidad” a la vida de unas personas que ninguna culpa tienen de haber venido a nacer en un mundo donde el que “no sirve”, “no sirve”. Para dormir a destiempo, para bailar hasta tarde, para bebernos las estrellas mezcladas con las gotas de la rabia contenida. Siete días para ser “iguales” y sentirnos dichosos de estar involucrados, de verdad, con un colectivo tan invisible como respetable; necesario y necesitado. Todos, en bañador, somos iguales, salvo que unos se miran al espejo más que otros, pero iguales, de todos modos.
Me voy de terapia de salvación, a desintoxicarme del virus de la idiotez y la soberbia. Sólo siete días, los necesarios para recargar las pilas, y afrontar una rutina a la que, por ahora, le digo adios con la manita.
Ciao, ciao, rutina.
A los que os quiero (sabeis quienes sois), os echaré mucho de menos, pero os alegraréis de este éxodo voluntario. A los que no os quiero (ni yo, ni casi nadie), ahí os quedáis con vuestras disputas de poder.
Por cierto, el presidente de mi comunidad de vecinos, tiene mucho más poder que algunos de vosotros!!!
Nos vemos. Sed moderadamente buenos, pecad un poquito, que es sano; pero sin avaricia, que es malo para la espalda.
Me divierte visitar, de vez en cuando, el contador de visitas de mi blog y mirar de dónde vienen las miradas. La mayoría, de mi entorno, Málaga y su provincia, pero luego añadimos Sevilla, Zaragoza, Gijón, Madrid, Mataró, Lérida, Barcelona o Trobajo del Camino (lugar de Castilla y León que no tengo el placer de conocer, pero que no tendría inconveniente, todo se andará).
Pero luego hay visitas más “espestaculares”, como Santiago de Chile, La Plata de Argentina, Karslruhe de Alemania, o incluso, Moscow City.
Me llama la atención que alguien entre en nuestros blogs desde Rusia (con amor), pero lo que va a ser alucinante de verdad, será el día que me dejen un comentario… en ruso!!!
También fui uno de esos zumbados que madrugó mas de la cuenta para ver amanecer el lunes 23 por la ventana, mientras, en la tele se cerraban los ojos de Jack, como se cerraba la historia más caótica en la que me he visto envuelto, casi sin querer, desde el pasado verano.
Yo también he sido un “Perdido” por esa gente que daba bandazos por una isla, que a su vez iba dando, también, bandazos en el tiempo. Interpretando, capítulo a capítulo cómo podría acabar aquello que se complicaba sin remedio y que prometía un difícil final.
Pero creo que, al contario que la gran mayoría de frikis, el final ha sido muy emotivo. A Curro no le han gustado las lágrimas, hubiera preferido respuestas, quizá yo también, pero tras ver los dos últimos capítulos de nuevo, he terminado con la piel de gallina.
Gustos aparte, y preferencias a un lado, solo puedo decir que me lo pasé en grande viendo esa serie; que me siento parte de la historia de la televisión porque será una aventura recordada y renombrada hasta aburrir y que no cambio esas charlas de después de cada capítulo por otras muchas cosas materiales que me avasallan en el vivir diario.
Gracias a todos los que habéis compartido conmigo tantas teorías, ha sido precioso y divertidísimo. Solo el que lo ha vivido desde dentro lo puede comprender, ¿verdad?
El sábado estuvimos en el Parque de Atracciones porque, como viene siendo habitual en los últimos años, María bailaba con sus amigas de la academia. Pero en esta ocasión, además vivíamos el debut a lo grande de Sara. Ya hizo sus pinitos en una peña, pero esto era todo un escenario. Se lo pasaron muy bien, esa era la consigna: disfrutar el momento y olvidar los posibles errores. Y tras una larga jornada de nervios, bailes y atracciones, creo que puedo decir dos cosas, sin riesgo a equivocarme:
1.- Son dos niñas graciosísimas, disfrutonas, sociables, cariñosas y bonitas (esto último es algo muy subjetivo, lo sé)
2.- No me van a sacar de pobre con el baile (lamento mi objetividad).
Si algo tengo que destacar de esta maravillosa experiencia de los blogs es el hecho de conocer gente. Esto no es un chat, es mas abrir un catálogo, tu propio catálogo de virtudes y defectos. Seguramente, pasando el ojo por encima de cualquier blog, podremos obtener unas conclusiones de qué tipo de sujeto es el que está escribiendo; su ortografía, su vocabulario, su concreción o su enrevesamiento, sus imágenes, sus creaciones o sus plagios, su frecuencia, sus temas… todos esos datos harán una imagen, la mayoría de las veces, exacta del bloguero en cuestión. Esto te da la ventaja de elegir a quien seguir y a quien obviar, y normalmente, al que sigues, tiene a su vez, seguidores muy similares a él, y por lo tanto a ti.
He descubierto gente que hace unas fotografías alucinantes, gente que escribe de miedo y otros que pintan, que simplemente cuentan lo que hacen, que dan lecciones de cualquier cosa… Me encanta este mundillo.
Y, además, puedes llevarte la alegría (y la fatiguita) de conocer a esta misma gente en persona. Digo fatiguita porque aún recuerdo a Maktü[b], acercándose en un bar y con un tono muy prudente, preguntarme “¿Eres FeoMontes…?” o como yo mismo me acerqué una tarde de fútbol a alguien que me pareció Fiebre y, lo mismo… “Fiebre???”. Imaginaos si no acertamos a la primera, el sopapo sería tremendo. Imagino que el día que conozca a Ana, no le preguntaré “¿Sueños Felinos???”, pero nunca se sabe.
Pues sí, conocí a Fiebre, Lola. Una tarde de domingo, antes de una de esas finales que el Málaga ha jugado este año. Fueron apenas cinco minutos de conversación, pero fue un grandísimo conocimiento, tanto ella, como sus acompañantes. Lola es tal cual escribe en su blog, así. No sé describirla de otra forma, lo mejor es que os paséis y lo visitéis. Y, como siempre, decid que vais de mi parte, que os tratará bien.
Aquí queda el registro de tan magno acontecimiento. Salud para tod@s.
La Canción más hermosa de Ismael Serrano (debajo os dejo la letra). Hoy ha sido un mal día, y aunque suene raro, estas canciones me animan en días así. Disfruten. Es bella, bella, bella.
Me levanto temprano, moribundo. Perezoso resucito, bienvenido al mundo. Con noticias asesinas me tomo el desayuno.
Camino del trabajo, en el metro, aburrido vigilo las caras de los viajeros, compañeros en la rutina y en los bostezos.
Y en el asiento de enfrente, un rostro de repente, claro ilumina el vagón.
Esos gestos traen recuerdos de otros paisajes, otros tiempos, en los que una suerte mejor me conoció.
No me atrevo a decir nada, no estoy seguro, aunque esos ojos, sin duda, son los suyos, más cargados de nostalgia, quizás más oscuros.
Pero creo que eres tú y estás casi igual, tan hermosa como entonces, quizás más. Sigues pareciendo la chica más triste de la ciudad.
Cuánto tiempo ha pasado desde los primeros errores, del interrogante en tu mirada. La ciudad gritaba y maldecía nuestros nombres, jóvenes promesas, no, no teníamos nada.
Dejando en los portales los ecos de tus susurros, buscando cualquier rincón sin luz. "Agárrate de mi mano, que tengo miedo del futuro", y detrás de cada huida estabas tú, estabas tú.
En las noches vacías en que regreso solo y malherido, todavía me arrepiento de haberte arrojado tan lejos de mi cuerpo.
Y ahora que te encuentro, veo que aún arde la llama que encendiste. Nunca, nunca es tarde para nacer de nuevo, para amarte.
Debo decirte algo antes de que te bajes de este sucio vagón y quede muerto, mirarte a los ojos, y tal vez recordarte, que antes de rendirnos fuimos eternos.
Me levanto decidido y me acerco a ti, y algo en mi pecho se tensa, se rompe. "¿Cómo estás? Cuánto tiempo, ¿te acuerdas de mí?" Y una sonrisa tímida responde:
"Perdone, pero creo que se ha equivocado". "Disculpe, señorita, me recuerda tanto a una mujer que conocí hace ya algunos años".
Más viejo y más cansado vuelvo a mi asiento, aburrido vigilo las caras de los viajeros, compañeros en la rutina y en los bostezos.
Hay muchos “Haitis”, como también hubo muchas “Somalias” y anteriormente muchas “Etiopías”, pero esa no es excusa. Alucino con la capacidad de atracción de los medios de comunicación y el manejo que los políticos hacen de ellos. Cualquier cosa es importante con tal de crear polémica social y/o política: Garzón, Gurtel, Crisis, Recortes, Ministros, Cospedal, Belén Esteban, ZP o Julián Muñoz… para mí todo es la misma basura y la misma mentira. Pero todo este barullo no trae mas que beneficios, por supuesto, para los de siempre. Ni para ti, ni para mí. Para ellos.
Se nos olvidan las verdaderas injusticias sociales, el verdadero sentido de la dimensión de nuestros actos, el significado último de los elegidos por los pueblos. Están para servir, no para mamar de la misma teta, que, visto lo visto, se está quedando más seca cada día.
Nuestro ombligo es el mas importante, nuestro mundo somos nosotros mismos, “ojos que no ven…”
Y es que nos estamos olvidando de los “haitis” que nos rodean y cuando volvemos la vista para recuperar la memoria siempre encontramos el careto terco del problema del momento, el que sea, aunque sea insignificante (ya vendrán los que inflan con bilis los globos de las noticias), para que nuestra mente se sienta satisfecha de problemas y necesite un respiro consumista para sentir algo de alivio.
Este video que os dejo es el de una canción, bastante mala, a mi juicio, pero que convendría tararear de vez en cuando. Sobre todo, cuando alguno de estos chupones mediáticos que saben de todo y todo lo critican o enaltecen nos empiecen a colmar con novelas de una España ya pasada y rancia.
Cuando nos bombardeen con mamarrachadas, cerremos los ojos y pensemos: “Ay Haití”, eso sí son problemas.
Estar en el mismo lugar, pero en otro sitio. Hablar sin parar, pero sin ser oído. Ser uno mas de la fila, completando un listado en continuo movimiento.
Ser invisible, a ratos. Dar gritos a las piedras, celebrar sin ser invitado.
Esa es la sensación de “estar solo en medio de un montón de gente”.
Hoy es el cumpleaños de mi AMIGA Trini. No voy a decir cuántos cumple, ni nada de eso, porque no viene al caso. Pero sí quiero desearle toda la felicidad del mundo, porque se la merece.
Poco gente tan buena y con un corazón tan grande se han cruzado por mi camino. Por ello me siento enormemente afortunado; y mi familia también.
Éramos muchos los que dudábamos de la llegada de este día, y creo que, de entre los más dubitativos, estaba el propio Chema. Pero nunca es tarde, dice el dicho, y esta tarde, un poco antes de las siete de la tarde, Chema y Carmen (José y Mammen;…) ya son marido y mujer.
Ahora estarán celebrándolo en un hotelito de Alhaurín. No podemos estar con ellos por motivos de salud (estamos todos malitos…) pero eso no quita que hoy nos sintamos muy felices por ellos.
Y, para acompañar esta entrada, la canción con la que comenzarán el baile esta noche.
Las manos me han parecido siempre una de las partes más íntimas del cuerpo, por encima de genitales y otras zonas mas recurrentes. Creo que tocar, acariciar o besar unas manos son síntomas de “enganche” con la otra persona, que no con todo el mundo se tiene, y que denota una gran conexión íntima entre ambas.
PASCAL RENOUX es un fotógrafo que, entre sus colecciones, tiene una centrada en las manos. Es un trabajo precioso, al menos para mí, claro; que merece ser conocido y valorado.
Casi 180 millones de visitas lleva el video de Lady Gaga, “Bad Romance”. Ese motivo sería más que suficiente para hacerle alguna que otra mención a esta chiquita, hortera como ella sola, superada en ese terreno solo por el gran Paco Clavel (¿alguien sabe dos canciones del “gran” Paco Clavel, por cierto??). Pero puestos a buscar algún motivo artístico, me quedo con la melodía entre clasicona y machacante, que, definitivamente, atrae. Dudo mucho que asista a algún concierto de esta sujeta, pero no se le puede negar la calidad artística.
En mi particular lucha contra aquellos que consideran que su dinero vale más que cualquier otro elemento de la Tierra, tenga o no vida, iré colgando, siempre que pueda, fotillos furtivas para que veamos hasta donde pueden llegar los mecanismos cognitivos de pequeños cerebros al volante de grandes coches. Se aceptan aportaciones.
Corrían los ochenta, cuando descubrí a los caballeros Jedi (que luego se pronunciaron “yedais”) en un viejo cine, de esos de los de antes. Era el cine Coliseum, muy cerca de mi casa. Cerca estaban otros cines: el Avenida, el Palacio del cine (que se hizo bingo más tarde), el Cayri (que también es ahora un bingo), el Atlántida (que se transformó en sala X, otro tipo de juego con bolitas, y con señoritas que cantan…), el Aleixandre,… un montón de cajas oscuras donde la magia del cine habitaba y, a las que acudir, era una experiencia muy poco habitual… Sin duda los tiempos han cambiado.
Y prueba de ello es esta foto que tomé hace unas semanas. Ese derribo es lo que queda de aquel Cine Coliseum, en el que unas cortinas rojas abriéndose avisaban del inicio de la película. Pasé con la moto y no pude por menos que parar y, en un segundo, hacer la foto con el móvil. Bajo esos escombros hay Goonies, Gremlims, Templos Perdidos, Daryl, C3PO y R2D2, Karate Kids, Rambos y algún que otro “Suattsseneguer” que se empezaba a hacer de oro creyendo que era actor. Aún hoy sigo sin saber escribir el apellido del amigo Arnold, pero no creo que me vaya la vida en ello, salvo que esté esperando que me libere de alguna condena a la silla eléctrica, que todo puede pasar.
“Toda la vida es cine, y los sueños, cine son” (Aute)