No me deis mas de beber, por favor… ¿es que no tenéis corazón?
La terapia veraniega de enterrar los malosrollismos de mi vida está llegando a su fin. La Paroxetina se acaba, aparecen mas risas que otras cosas, y si lloro, suele ser de emoción, jajaja. ¿Para qué sufrir por lo que no está en mi mano?. Podría escribir una larga lista de las causas de los pellizcos en mi estómago de los últimos tiempos, pero no estoy para seguir mirándome el ombligo, hay más gente a mi alrededor; y, quizá estén en mi vida para algo mejor de lo que me imagino.
Y esta vez no he faltado a la cita, cosa que hice el pasado año. La Feria estaba esperándome, con su “Carpe Diem” de Mollina y su musiquita, que vuelve loca a las personas sumamente serenas como yo…
Lo dicho, una jornada muy buena, con pocos asistentes (se os echó de menos a muchos); pero con 8 horas seguidas de risa y buen karma.
“…que el amor puro libera y la mentira envenena
que como decía mi madre, bailando todo se arregla.”