1 de
Septiembre
de 2009
Que comience mi particular…
Caída libre!
Acabo de leer lo siguiente: “La vida no es esperar a que pase la tormenta, es aprender a bailar bajo la lluvia”. Este mes ha sido algo parecido a una tormenta, que me ha cogido por sorpresa y con los abrigos en el fondo de los armarios. Me propuse luchar contra los elementos sin querer creer que, de partida, la batalla estaba perdida y solo fui ganador cuando asumí la derrota. Entonces, ahí, comenzó un nuevo mes de Agosto, corto pero sentido; fue ahí, cuando comenzó la música, la lluvia se marchó y bailé bajo las estrellas de madera azul que cuelgan del techo de mi terraza, esa que este mes de Agosto, ha estado vacía.
Muero porque me arrojo, porque quiero morir,
porque quiero vivir en el fuego, porque este aire de fuera
no es mío, sino el caliente aliento
que si me acerco quema y dora mis labios.
Vicente Aleixandre (La Destrucción o el Amor; 1932)
Sonó el despertador a las 6.15, como estaba previsto, para darme una ducha antes de ir a trabajar este día que me pidió una compañera. Lo que no estaba previsto era que esa noche hubiese conseguido caer en el abismo de mis sueños algo más de una hora antes. Entre ecos, a medio desvanecer de sonidos de feria, y los propios ecos que viven en mi cabeza en los últimos tiempos, conseguí bajar las piernas de la cama y poner los pies sobre el suelo, con la sensación de que hacia solo unos segundos que los había levantado de allí mismo.
Mirando fijamente esos números rojos de mi despertador pensé fríamente “a mí… que me esperen, hoy no voy a trabajar”. No fue una tentación momentánea, no. Duró, al menos, hasta verme dentro del edificio de mi trabajo; aquel al que acudí a visitar, por primera vez, hace casi cinco años, con la impresión de estar haciendo algo prohibido (pues nadie de mi anterior trabajo sabía que cambiaría en pocos meses), con el cosquilleo de la incertidumbre y la ilusión de comenzar una aventura con ojos de reto, de proeza, de esperanza… de lo que ha sido, de hecho, hasta hace muy poco.
Cogí mi ropa con desgana, por obligación y por cariño a una vocación que ningún “director general de sí mismo” va a conseguir quitarme, aunque ya haya derribado más de uno de los pilares que la sostenían. Pensé en todo lo que he vivido allí y cómo aquellos primeros colores se han ido tornando en sepia…, en… casi podrido.
Pero llegué a mi hora, ni un minuto antes, no era necesaria tanta premura; e hice mi trabajo lo mejor que supe y pude, como lo llevo haciendo con esta población desde el verano del 93. Una población a la que yo quiero darle calidad de vida y dignidad, mientras otros la usan para agarrarse a un status tan ficticio como absurdo; una población a los que llamaré “discapacitados”, “personas con necesidades” o, como a mí me de la gana, porque en el término no está el insulto. Y si hay algún tipo de insulto es el de enmascarar las realidades de las personas con etiquetas, cuanto más largas, mejor… ¿usuarios?, ¿clientes?,… ¿y, ahora, ciudadanos?… ¡¡¡MENTIROSOS!!!, ¡¡¡POLÍTICUCHOS DE MIERDA!!!.
Seguiré luchando por ellos hasta que tenga que admitir que alguien ha podido con mi “proyecto de vida”, no sé si en este Centro o en otro similar… veo poco viable seguir así… ahí.
Es la primera vez que escribo así de este tránsito vocacional, del cielo al infierno, pero prefiero hacerlo ahora, antes de que se me escape la ocasión, o alguien quiera comprar mi boca sellada.
Qué difícil es dar a los hijos la actividad que ellos necesitan. Pretendemos darles siempre lo mejor; esta salida, este cine, esta fiesta, este paseo… pero pocas veces nos paramos a preguntarles qué quieren realmente. Quizá, de primera no sepan contestar o digan cualquier tontería… pero, ¿en un segundo intento?, ¿o en un tercero?
Nadie nos puede juzgar mal, ni ellos tan siquiera, por pretender hacerles felices y copar su infinito pasar de horas en los días del verano, pero que nos cuesta, y mucho… tampoco se puede discutir.
Hoy María bailó en una caseta de la Feria. Ayer fuimos de Centro Comercial, mañana quizás a la playa… ¡Uf!, todo por ellas. Nuestro tiempo de descanso es agotador, y aún así, quieren más… porque lo necesitan.
Ojalá, cuando pasen los años, nuestros hijos sean personas felices, que valoren el esfuerzo de sus padres y la dedicación que les hemos regalado en cada minuto; y recuerden estos días de verano como días de deseada felicidad, de esos que serán añorados cuando ya no sean tan niños.
Y si no es así, nos conformaremos, quizá hayamos cometido algún error. Habrá que reconocerlo, va en nuestra nómina.
pensó que jamás entregaría su pecho
a quien pretendiera desangrar su pecho
desmantelar o vaciar y mutilar su pecho
de la misión grandiosa y tierna de temblar.
Pedro Guerra - “Jamás” (“Vidas”; 2008)
“UP” es una divertida película; no sé si buena o mala, de eso no entiendo, pero, cuando menos, entretenida. Con un doblaje buenísimo y una Banda Sonora preciosa (muy poco habitual en películas infantiles). Un poco dramática por momentos, pero, en general, eso: entretenida.
Pero lo que hoy me lleva a escribir aquí sobre cine infantil, no es la película “UP”, sino el sentido del corto que se proyecta justo antes: “PARCIALMENTE NUBLADO”.
Es un reflejo de la amistad; el que hace lo que puede, el que aguanta las limitaciones del amigo, el que exige más de lo debido, el que sospecha que su amigo le da de lado, el que cree que no se lo da todo, los celos, los enfados, la inseguridad,…
Viendo el corto pensé en mi “abundante escasez” de amigos, perdón, AMIGOS, con los que, unas veces soy cigüeña, y otras muchas, nube acomplejada. Será por eso que los amigos se pierden, porque las nubes se exigen mucho o las cigüeñas aguantan poco. De una manera u otra, curiosa paradoja, al final… SOLO HAY UNA CIGÜEÑA POR NUBE. (Eso me recuerda a otro personaje de animación… Timón???)
ES PRECIOSO. DISFRÚTALO.
Imágenes Propiedad de WALT DISNEY PICTURES Y PIXAR ANIMATION STUDIOS
El Mar tiene algo que solo podemos sentir los que hemos vivido siempre cerca de él. La Luna tiene algo que sólo los poetas saben expresar en cuatro letras.
Esta noche, Luna y Mar se han acariciado. Ha sido una noche de grandes sensaciones, de escasas letras, de aire de levante y de Luna Llena.
Para Aurora y Eduardo. Gracias
Ya estamos con el insomnio agosteño. Ni valeriana, ni Valium, …, ni cena deliciosa con los compadres (¡qué güena gente, carajo!), ni aire acondicionado a 23 ºC, ni destape a la sueca (quitarse la ropa, vamos). Dos menos cinco de la mañana, y sin sueño. Todo el mundo duerme en mi casa menos yo, y parece que va para largo. La radio es más triste, incluso, que la realidad en estas noches. No hay canciones para hacer, ni ganas de pensar en musas.
¿Existen las musas? ¿Por qué hace quince años me acompañaban en el sopor del verano, en esas noches que comenzaban al amanecer, en esas horas de pubertad y sueños; y, sin embargo, ahora son solo un recuerdo lejano? ¿los hombres de “edad” ya no gustan a las diosas?
Ahora, ni siquiera al escribir esta entrada siento la respiración entrecortada y la risa nerviosa de las musas que entonces presentía a mi alrededor, pululando entre mis sábanas, dormitando en mi cabeza, susurrando a mi oído.
Esa es una de las cosas que mas añoro cuando llega el verano. Ésa, y el sonido del camión recogiendo la basura, con la diferencia de que el camión, continua pasando.
Tengo un amigo al que es difícil catalogar. Catalogar a las personas no es bueno, pero en este caso, además, es que es imposible. Tiene un amplio catálogo de frases habituales (savisssquiquiridicir), gestos que verás repetir mas de una vez e incluso bromas (como la de “el gran Johnny Melasoba” empleada justo antes de tirarse de cabeza a la piscina…) que, a fuerza de escucharlas, ya forman parte del momento.
Es defensor de los Filetes con Patatas (y huevo frito), “…porque va implícito; el mismo nombre lo dice: Filete con Patatas (y huevo frito); es como los macarrones. Son macarrones con tomate (y huevo frito). ¡Si es que el mismo nombre lo dice!”.
Creo que le gusta la cerveza más que a mí, me ha dicho mil veces que vendrá al fútbol conmigo… aunque yo sigo esperando,…pero no me aburro, ya vendrá.
Tiene un millón de defectos, y otro millón de virtudes, porque él no se queda a medias tintas, todo a la grande, ande o no ande.
Se marea con la sangre, se come lo que te sobra, se auto-invita a paella, cualquier niño es susceptible de llamarse Manolo (se llame como se llame), el orégano para él no es una hierba aromática y una baraja de cartas es la excusa perfecta para despejar la mesa y decir. “A ver, sus lo explico una vez, na más”.
Hay días que no está cansado, y espero que hoy sea uno de ellos, porque me pienso plantar en su casa con toda mi troupe, felicitarle de cerca (darle dos besos, no, porque seguro que pincha), y dejarme invitar a cenar con lo que él y su santísima (y pacientísima) esposa nos quieran brindar.
Para ilustrar mis palabras con una sencilla imagen, ahí dejo “ESTO”:
Mes de Julio, 4 de la tarde. Esos pies son suyos, aunque los calcetines son míos (sí, lo reconozco, mi gusto a la hora de elegir calcetines deja bastante que desear). Y con esta pinta, se me presenta… para jugar al tenis!!!.
Por cierto, no es por meter el dedo en la llaga… pero aquella vez GANÉ YO!!!!…
¡FELIZ
CUMPLEAÑOS!
Cambio de mentalidad, así es la vida, y que todo se quede en eso siempre. Ayer, Ana, justo cuando iba a preparar la mesa para comer en la casa de sus padres, resbaló y apoyó el brazo luxándose el codo. La cosa no pasó de un mal rato… y de tres semanitas con un brazo enyesado e inmovilizado.
El dolor ya va pasando, solo queda la incomodidad.
En fin, en próximos boletines seguiremos informando… (Mírala, qué carita de pena!!!)
31 de Julio… y yo ya estoy con el síndrome postvacional. Me he ido esta tarde de mi empresa a pasar 30 míseros días de descanso, más que merecidos, haciendo un corte de mangas al horizonte, pero muy dirigido a algunas personas… ¡ya está bien!
Cuelgo los trastos por unos días, y para darle más énfasis a la desconexión, voy a desconectar también de mi “enganche bloguero”, que estaba alcanzando ya unas velocidades endiabladas. Intentaré aparcar la banda ancha, y centrarme en la delgada línea que suponen los días que pasan y que se llevan tras de sí las mejores sonrisas de tus hijas pequeñas. Voy a chatear con María y a postearme con Sara, aunque esto no quita que mi ansia por vomitar sentimientos no salpique este espacio el día menos pensado. Pondré mi webcam para que Ana me vea, que ya toca y dejaré mi perfil visible para la gente que quiero (que es mucha) y la que me quiere (que no es poca).
Y cuando salga el sol de nuevo volveré a sentarme en mi trono, frente a un teclado con corazón de cetro, a creer que soy el Rey de las Palabras aún por escribir y a ordenar que vuelvan a formar, para pelear, otra vez, en la guerra de decir lo que se piensa, sin pensar lo que se dice.
Mientras tanto, dejad que el sol os de color al cuerpo y la música os baile el alma; que os abracen y os mimen; dejad que Dios os ame o el Diablo os arrastre, según os pille el día; poneos a tiro de un buen masaje, una ginebra bien mezclada, una charla canalla o el humo de una cachimba con aroma a melaza y a frutas exóticas.
Yo, por mi parte, haré lo que pueda y los amos del futuro me permitan, sin olvidar que, el dolor de mi brazo provocado por el GRANDÍSIMO CORTE DE MANGAS QUE OS HE DICHO ANTES, es tan placentero que me lo cuidaré para que no desaparezca, no sea que me olvide de donde hay mierda, para no volver a pisarla.
Ya es 1 de Agosto.
Ya no estoy.
¿Tarde?
Eso está por ver…
Volvía con la moto de pasar el fin de semana con unos amigos. Ana viajaba por la autovía en el coche con Sara, pero yo decidí tomar el camino más largo, el de toda la vida, el que usábamos desde que éramos unos niños con ganas de ser mayores, el de la playa. Eran mas de las diez y media de la noche y la humedad se colaba por los espacios que mi cuerpo dejaba con el tanque y mis manos estaban, cada vez, más empapadas y más frías. Levanté la visera y mi cara se llenaba de olor a mar, de noches de verano, de fiestas que no llegaron nunca, de sueños que se quedaron allí, en la playa. Y llegué a la ciudad. Y pensé que ya era domingo por la noche. Que lo que habíamos vivido esos días ya eran solo buenos recuerdos, y grandes lecciones (porque de todo se aprende) y que en muy pocas horas, me pondría el uniforme de nuevo y vaticinaba mi semana de pasión y de alma en pena.
Hoy, ahora, es miércoles, también pasadas las diez y media. No me equivoqué en mi pronóstico.
Nos queda un chapuzón en el agua pasada
que no excita a la noria,
que no mueve molino
pero hidrata la memoria.
Nacho Artacho
INCAS: “Lección de Ortografía III” (A falta de Hortografía; 2000)
Soy un desastre psicológico, a pique contra yo qué sé qué, dando menos pasos hacia adelante de los que debiera y errando, del verbo equivocarse, en reflexivo, con demasiada frecuencia.
Esta mañana alguien ha dicho “…en ese momento comprendí la expresión “estar rota”, porque yo me sentía desmembrada, cada parte de mi cuerpo estaba muy alejada de la otra”… yo he asentido, y me he unido a la conversación con un “así es como yo me siento”.
Estoy haciendo daño a mucha gente, a mí el primero. A gente que quiero mucho y que, por ese motivo, no me cambian por otro, aunque ganas no les falten. Alguien ha llegado a decirme “es que ya no te entiendo”, aunque esta cabeza a la deriva crea que sigue actuando como lo lleva haciendo toda su vida.
Pero no, no es así. Algo falla. Y este motor tiene alguna pieza que no hace bien su función, lo jodido es saber cuál. Estoy en un momento de vuelo sin motor, de caída libre y sin saber si podré superar el golpe, si, definitivamente llega. Soy un desastre psicológico, repito, y no me encuentro bien. ¿Tan mal estoy haciendo las cosas últimamente?.
Lo sencillo es huir en estos casos, o, como Penélope, esperar en la estación a que llegue el “tren de las soluciones mágicas”. Quizá tenga que tomar una de esas dos opciones antes de que esta esquizofrenia sin diagnosticar se vuelva un parte médico con baja de por vida.
Huir, no sé, no es mi estilo. No tengo alas, no puedo volar.
Esperar… llevo tanto tiempo esperando que…
Por Dios, me quedan cinco días para tener las vacaciones que tanto necesito; Tomaré la opción B.
Voy a esperar.
Me gustaría compartir con vosotros un artículo que me encontré por casualidad en una revista llamada PSYCHOLOGIES. La empecé a hojear (u ojear, no adivino la forma nunca) de atrás a adelante y de repente ví un título "Abrázame fuerte". Comencé a leerlo, por curiosidad, y he acabado subrayando varias frases que me parecen más que interesantes, os las presto.
"De todo lo que saben hacer los brazos, lo más bello es abrazar; y también lo más profundo; mucho más que bailar, nadar o conducir porque estrechar a alguien entre los brazos sale del alma. [...] nadie nos va a hacer daño si estamos en la cueva de un pecho, porque en un abrazo intenso hay más seguridad que en el interior de un coche blindado.
Cuando se abraza con los ojos cerrados se detiene el mundo por un momento, un segundo eterno - "abrázame mucho", "quédate así" - luego se recobra el movimiento.
Las cosas que más valen no pesan, sostiene un dicho. Los abrazos son gratuitos, y además no se acaban, lo cual es estupendo.
[...] Algunos no pueden abrazar y otros no saben hacerlo, [...] unos y otros se pierden algo grande, sin embargo todos deberían reivindicar este derecho, porque sin abrazos la vida merece menos la pena."
Pilar Varela. Psychologies; Agosto 2007
Al acabar el baño, y sin saber muy bien por qué, Sara me preguntó: “Papi, ¿los ángeles existen?”
Estuve lento de reflejos. Contesté que no lo sabía, y resultó que tenía uno delante de mis propios ojos.
Escuché anoche en la radio, no recuerdo en qué emisora, que el secreto para acabar con la monotonía es dejar de llamar a los días “días” y transformarlos en “momentos”. Ocurre que, a veces, no sabes qué hiciste tal o cual día, sin embargo los momentos buenos (aunque solo fuera reirte con un chiste) son más fácilmente ubicables en el tiempo.
¿Qué hiciste el 13 de Marzo?…seguramente nada interesante, pero… ¿cuándo viste aquella película que tanto te gustó'?, a mediados de diciembre, sobre el 16 ó el 17. ¿Ves? Recuerdas un momento y lo ubicas en el tiempo y en el espacio, lo demás son sólo días que van pasando.
Por eso, los recién enamorados recuerdan tantos momentos con tanta frescura, porque viven las situaciones, no los días.
Me tengo que apuntar a esa moda de vivir los momentos y aprovechar los minutos. No creo que sea sano estar siempre pensando en lo maravilloso que es mi trabajo (que lo es), mientras mi vida va pasando y acumulo días a mis espaldas.
(Y para los buenos viajes, buenos compañeros, ¿no?)
El cobarde, se esconde hasta de la verdad, de modo que es un mentiroso.
El mentiroso rechaza la lógica, porque es un desordenado.
El desordenado no encuentra ni su sitio, pues siempre fue un inadaptado.
El inadaptado no colma sus deseos, porque es un incapaz.
El incapaz no respeta las normas, por eso le decían el tramposo.
El tramposo tiene pocos amigos fieles, porque ser tan desconfiado.
El desconfiado no acepta las críticas, porque es un cobarde.
El que tenga oídos para oir…
Yo sé que la luna no da la cara
y sé que el presente ayer fue mañana
yo sé que que al final solo quedan huesos
y sé que en los ojos vive el misterio
quisiera saber cuándo no se sufre.
Cuándo no se sufre.
Pedro Guerra - “Quisiera saber” (Vidas; 2008)
"…no es verdad que el horizonte sea una línea en un trozo de papel, es un momento robado"
Carlos Chaouen
Así llego hoy a casa: triste y desanimado. Ahora, que ya llevo un rato aquí, con Sara y María, pienso que todo me igual, y que hay cosas que valen muy poco al lado de ellas dos, pero no dejan de picarme por dentro otras cosas, que, como dice una amiga, me quitan la paz.
Hace ya mucho tiempo que no invierto en paz, y me vacío cuando vivo una injusticia, del tipo que sea. Una injusticia es una injusticia, no caben matices. Hay quien quiere curar las heridas de tu ira con gasas de “venga, no te preocupes”, pero es que esa ira también es necesaria sentirla.
No hay que darle más vueltas, lo sé; como sé también que mi forma de ser, de vivir, de pensar y de actuar no es como la de otras personas, por mucha rabia y mucha pena que me dé,… que me da.
No sé qué ficha me toca mover ahora, si la del despecho o la de la indiferencia, o la del contraataque… Me canso de luchar contra mí mismo un día y otro y otro… Me aburro.
Y lo pago contra quien menos culpa tiene y más me cuida.
AMAR SIN SER
ENJUICIADOS POR ELLO.
- Es una gran suerte poder besar a la persona que amas sin necesidad de esconderte de nadie;
- Es alucinante poder amanecer cara con cara, y salir a recibir juntos los primeros rayos de sol sabiendo que no eres una lacra para la humanidad.
- Es precioso mirarse, acariciarse, tocarse y decirse “te quiero” sin creer que el Dios Todopoderoso (y sus arcángeles terrenales) van a expulsaros del Paraíso de los “buenos”.
Ojalá algún día las vendas descubran los ojos que hoy no quieren ver la realidad. Ojalá algún día puedas sentir todo esto y mires para atrás sólo para reirte de cuánta situación injusta y absurda has tenido que vivir.
AMA A QUIEN QUIERAS
SIÉNTETE MUY ORGULLOSO DE AMAR.
"Protegerte de noche a los pies de tu cama, descifrar el sentido de tus sueños y quedarme los besos que se escapan cada vez que respiras".
¿Cómo se pueden escribir cosas tan bonitas en frases tan sencillas?
- Se pusieron a la venta las entradas para el concierto que U2 daba en Barcelona, y se agotaron en… 54 MINUTOS!!!; pero a mis manos llegaron dos…
- Ana me preguntó que con quién pensaba ir al concierto, que no contase con ella, porque las aglomeraciones le estimulan muy poquito, que no era algo que le llamase la atención especialmente; pero Ana estuvo allí, a 10 ó 15 metros del escenario, saltando y cantando…
- Los aviones provocan en mí una cosa que los técnicos llaman “fobia”. Son sensaciones que me bloquean hasta el punto de llegar a estar en tensión sólo con escuchar el sonido de un avión pasando por el cielo; pero mi menda se plantó en Barcelona (y volvió) en sendos aviones… y no la lió, como Melendi.
En fin, una suerte la nuestra, hemos vivido un espectáculo único, hoy por hoy, y somos muy afortunados por ello. Si queréis mas batallitas (que ya intuyo que no) nos convidáis a un Bombay, y la sesión está hecha.
Veo la piedra en tus ojos,
veo la espina girando en tu costado.
Espero por ti.
Juego de manos y vuelta del destino,
en una cama de clavos, ella me hace esperar,
y espero sin ti.
Ni contigo, ni sin ti.
A través de la tormenta alcanzamos la orilla
tú lo das todo, pero yo quiero más,
y te estoy esperando.
Ni contigo ni sin ti.
Ni contigo ni sin ti. No puedo vivir
ni contigo ni sin ti.
Y te dejaste ver, y te dejaste ver y te das y te das, y te dejaste ver
Mis manos están atadas.
mi cuerpo magullado, ella me tiene.
Nada que ganar y nada que perder. Y te dejaste ver, y te dejaste ver y te das y te das, y te dejaste ver
Ni contigo ni sin ti..
Ni contigo ni sin ti. No puedo vivir
ni contigo ni sin ti.
Mira, ya han descorchado el “cava” y todo. Venga, venga, no tengáis prisa, que se le va a ir el gas!!!.
El Martes nos vemos, vale, chavales???
A menudo me gusta mirar alrededor de mi blog y suelo quedar sorprendido al ver que los seguidores crecen (los amigos son seguidores obligados, los desconocidos son auténticos aventureros) y las visitan se producen desde los lugares más dispares.
Yo vivo en Málaga y miro en las estadísticas que gente de otras zonas de España visitan el blog (Castilla y León, País Vasco, Cataluña, toda Andalucía, Madrid…), pero “alucino” con las visitas desde México, Estados Unidos, India, Noruega, Puerto Rico, Colombia… son personas que no conozco pero que dejan su huella entre mis palabras.
A todos vosotros, os doy las gracias, por hacer que mi voz tenga tantos acentos diferentes, por pasar por la puerta de mi casa y decidir asomaros, para ver qué hay dentro (algunos, incluso, entráis a menudo), y por ser partícipes de los pensamientos que, mi loca cabeza, de vez en cuando, deja escapar.
No nos conocemos, pero me encantaría conoceros a todos.
Antonio M.
Esta tarde he tenido una cita en mi “cuartito” de masajes. Era un señor joven, de sólo 80 años. Hablaba y sonreía; me explicaba con detalle sus dolencias y sonreía; dejaba caer algunos secretillos de juventud (de su brillante juventud) y no dejaba de sonreir. Me hablaba de “usted” pero me parecía estar más cerca suya que de la mitad de las personas con las que hablo a diario (“los astros no están más lejos que los hombres que trato…”).
Me agradece el trato que le doy, me dice que se encuentra mucho mejor mientras gira su cabeza comprobando la efectividad de la sesión. Mira a su hermana y le comenta, como un chiquillo, “¡mira!, ¡mira como doblo el cuello!”. Vuelve sus ojillos de nuevo hacia los míos y me lo vuelve a agradecer.
Se marcha feliz, dice que muy mejorado y deseando que llegue el día de la nueva cita, que él mismo me solicita. Y me estrecha la mano con su mano fuerte. Me sonríe.
Cuando sea mayor, quiero ser tan joven como él.
Una vez superado el pertinente examen final de mi primer curso de Osteopatía, empiezo a desnudarme del disfraz de estudiante ansioso de conocimientos y me dejo embutir por el uniforme del padre de familia que abandona a sus seres queridos por un montón de folios con fotografías, esquemas y letras extrañas y que, tras tanta prueba y tanto test, redescubre cuánto los echa de menos.
Es el momento de la toalla, las chanclas y la barriga al sol.
Yo, aunque sólo sea en mi rol de aprendiz,
ya estoy de vacaciones.
Me está haciendo falta un mes de Agosto.
Es la una menos cuarto de la mañana de un lunes, como cualquier otro lunes, pero con la diferencia de que, en mi mesa, junto al teclado, hay un montón de apuntes y fotocopias con cervicales, costillas y meneos diversos para sanar los cuerpos (porque algunas almas no tienen ya remedio). No siento sueño, ni siquiera ese sopor que te abraza como un fantasma a ciertas horas de la madrugada, cuando ya llevas en pie casi veinte horas de un lunes, como cualquier otro lunes.
Me está haciendo falta un Agosto, de, al menos “cuatro agostos” de duración, porque este tiempo se está haciendo demasiado largo.
¿He dicho ya que algunas almas no tienen remedio…? Yo, por si acaso, no pienso zurcir la mía.
-Cuando alguien busca - continuó Siddharta-, fácilmente puede ocurrir que su ojo sólo se fije en lo que busca; pero como no lo halla, tampoco deja entrar en su ser otra cosa, ya que únicamente piensa en lo que busca, tiene un fin y está obsesionado con esa meta.
Buscar significa tener un objetivo. Encontrar, sin embargo, significa estar libre, abierto, no necesitar ningún fin.
Tú, venerable, quizá eres realmente uno que busca, pues persiguiendo tu objetivo, no ves muchas cosas que están a la vista.
Siddharta. Hermann Hesse
Queda prohibido no crear tu historia, no tener un momento para la gente que te necesita, no comprender que, lo que la vida te da, también te lo quita…
Queda prohibido no buscar tu felicidad, no vivir tu vida con una actitud positiva, no pensar en que podemos ser mejores, no sentir que, sin ti, este mundo no sería igual.
Pablo Neruda
La humildad y la sencillez hacen
inolvidable
cualquier momento
Días de Sol y Noches de Luna…
Riogordo; del 12 al 18 de Junio de 2009
Aprovecho que no estás y, sin que lo sepas, salgo a buscarte un regalo. Doy muchas vueltas, nada de lo que veo me gusta,y lo que me gusta no lo necesitas, y lo que necesitas no me gusta… Al final me decido, algo sencillo.
No sé quien inventó la idea idiota de los regalos para los cumpleaños. No soy de “fechas”, me gusta más regalar cada día, y, aunque no lo parezca últimamente, la verdad es que lo intento.
Si sigo escribiendo me vas a descubrir y quiero que sea una sorpresa, así que concluyo…
FELIZ CUMPLEAÑOS!!!!!. Te quiero mucho
El sábado era el “día de gloria” para María; volvía a bailar en el parque de atracciones. Iba a hacer una de las cosas que más le gustan en el mundo en uno de los lugares que más ama del mundo… Allí estuvo bailando, cantando, corriendo, jugando… todos los gerundios conjugables con “felicidad”, en una palabra.
A su lado, pero en un segundo plano muy discreto, marchaba siempre Sara. Ella es “la bicho”, la que hay que llamar cien veces seguidas, la que cansa, la que no calla,… todo lo adjetivable (nuevo palabro) a ser “un trasto”, en dos palabras.
Lo dulce de este cuento es lo que ya he dicho; EN UN SEGUNDO PLANO. Es como si cediese el protagonismo a la que lo merecía (o lo necesitaba) esa tarde y ella se limitó a…portarse muy, pero que muy bien.
Sara es todo lo que he dicho antes, y más, porque detrás de sus enormes ojos y de su risilla picarona hay un ángel, a veces demonio. Es nuestro pequeño ángel, del que ninguna nube entrometida me va a separar jamás y la que quiero ver crecer cada día, sin desaprovechar ni una sola de sus pataletas, ni una sola de sus carcajadas.
Así, pensando así, da gusto que sea lunes. Buena semana para todos.
Desgraciadamente, cada vez con más frecuencia, lo mejor de mi semana laboral es “aparcar” el trabajo, el viernes por la tarde.
Nervioso y expectante, como un niño ante la llegada de la carroza de algún Rey Mago; así subía hacia el lugar del encuentro. A la hora pactada, en el sitio pactado.
Nada debía salir mal, aunque en mi cabeza, desde dos días antes, hubiese espacio para cualquier imprevisto, a todas luces, impensable. La ocasión, aún siendo grande (más hermosa que grande) no requería de mucho artificio, así que con una de mis camisetas, pantalón vaquero y zapatillas deportivas, de esas que sirven para todo, menos para hacer deporte, acudía al encuentro, seguro de no destacar.
Veinte horas, casi treinta minutos del 28 de Mayo de 2009, llego al lugar. Y se produce la noticia, por boca de una chica uniformada con chaqueta y falda azul marino: “la función se ha suspendido”.
¡¡¡¡¡¡¡NOOOOOOOOO!!!!!!!. No podía ser.
Yo cumplí con mi parte del acuerdo, pero ellas, por culpa de otro tío, no estuvieron allí.
En fin, que por accidente de Antonio Molero, no había obra. Con la ilusión que me hacía ver a mis dos iconos sexuales y cinematográficos de toda la vida (Maribel Verdú y Aitana Sánchez-Gijón) a pocos metros, me quedé “con cara de portero goleao” en la puerta del teatro.
Ana, la pobre, no sabía cómo animarme, hasta está pensando en buscar alguna ciudad donde la representen para ir a verla. (Tampoco hace falta, mujer, muchas gracias de todos modos)
Y yo solo pienso una cosa: no acudieron a mi cita.